05/10/2013

Dos divas de la música, cada una a su manera, estrenan canciones.

Dios chicas de armas tomar, por cierto. La primera, ya saben, es tan genial como poco prolífica. Se toma sus discos con calma, entre publicación y publicación media un lustro sin que ya sorprenda (aunque claro, a cambio entrega obras de arte). La última acabó cerca de la cima en nuestra selección internacional del año pasado y por eso sorprende que Fiona esté ya presentando nuevo material en sus directos. Esta de aquí abajo es una grabación bastante mejorable, pero audible, realizada en uno de sus últimos conciertos en Estados Unidos. Desconocemos si se trata de una canción del que será su próximo trabajo, que siguiendo su ritmo podría salir en 2018, o si se trata de algún descarte de The Idler Wheel. Queremos pensar que lo primero, y que Apple a lo mejor no tarda mucho en sacarlo, pues según Consequence Of Sound, esta no es la única canción inédita que tocó en aquel concierto. Quién sabe, a lo mejor la neoyorquina está por la labor de plegarse a los ritmos de la industria y los requerimientos de nuestra ansiedad fanática. En lo formal, el tema, que el pirata que lo grabó ha decidido bautizar como ‘I Want You To Love Me’, es totalmente mimetizable con los de su último trabajo: una canción a piano, cantada con la maestría y el teatro marca de la casa.

La segunda, Lauryn Hill, de la que por cierto nunca habíamos hablado en este blog, es todavía más errática con su producción. Breve repaso a su historia para los que aguanten sin bajar y darle al play.

Algunos no teníamos ni barba cuando en 1998 la ex vocalista de los Fugees publicó The Miseducation of Lauryn Hill, que, hasta hoy, es su único álbum de estudio en solitario. Un par de años más tarde Hill desapareció del mundo, aparentemente abrumada por su popularidad y desengañada con la industria. En 2001 reapareció, embarazada del que sería su tercer hijo, y grabó un MTV Unplugged, que luego se publicó como doble CD al año siguiente. De eso hace ya más de 10 años y aquí seguimos, sin otro disco que echarnos a los oídos. En 2010, Hill hizo otro amago de regreso publicando ‘Repercussions‘, un R&B bastante blandito y de manual que consiguió hacerse un hueco en las listas de EEUU (pero sin petarlo). Tras aquello, nuevo parón y vuelta a las noticias, esta vez por evasión de impuestos.

En mayo supimos que Hill había firmado un contrato millonario con Sony y que en principio podría evitar la prisión. Se dijo también entonces que había vuelto a componer y que había ya cinco temas grabados y listos para formar parte de un nuevo álbum. Una de esas canciones es la corrosiva y verborreíca ‘Compulsory Society’, que Hill se vio obligada a publicar por imperativo contractual. En ella, con una voz curada y una lengua eléctrica, no deja títere con cabeza («Ten thousand pictures on Facebook, it’s like the pot callin’ the kettle narcissist»), mucho más incisiva y dura que en ese pastiche de 2010. Pero, al final, ni la calidad del tema ni su acuerdo con Sony pudieron impedir la entrada en prisión. Allí ha pasado tres meses. Hasta ayer. Poco antes de su liberación se hizo público un nuevo tema, titulado ‘Consumerism‘. Otro pelotazo, diríamos. Hill vuelve como un torrente, declama como el chorro a presión que expulsa un embalse a punto de reventar, va frenética, a 4.000 palabras por minuto, como un rayo. Este fragmento lo solventa en exactamente 13 segundos.

Modernism has created modern prisons
Newer McCarthyisms, new colonialisms
Pessimism makes decisions, hoodooism, hypnotism
Egoism, reagalism, humanism, legalism
Mysticism makes decisions from a purer prism
Magnetism, pragmatism, altruism, pacifism
Idealism, actualism, rehabilitation-ism.

Imposible saber qué saldrá de esto. Imposible saber si tendremos nuevo disco de Lauryn Hill o este será en enésimo amago. De momento, sólo nos queda agarrarnos a la locura mesiánica de estos dos temas que son pura pólvora. Aquí quedan ‘Consumerism‘ y ‘Compulsory Society‘.

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