10/09/2013

Crónica de este festival idílico en una masía de Girona, este año con Bigott, Mendetz, Oso Leone, The Suicide of Western Culture...

Ver a Bigott pendiente de prácticamente cada concierto o DJ que actuaba antes que él, a The Suicide of Western Culture pasando un fin de semana con sus familias, o a Mendetz jugando a padel no es algo que ocurra habitualmente en los festivales que tenemos por aquí. Pero es justamente el punto fuerte del Festival’Era, ese evento recién llegado que el pasado 31 de agosto celebró su segunda edición, en una espectacular masía a las afueras de Llagostera (Girona). Lo que el año anterior fue una reunión de amigos multitudinaria este año se convirtió en un festival con todas las de la ley, empezando por un cartel plagado de talento estatal y seleccionado con un exquisito gusto (desde el derroche de Bigott hasta la elegancia electrónica de Pional, pasando por la delicia de Oso Leone o la catarsis de The Suicide of Western Culture), y siguiendo por un marco realmente incomparable con bien de césped, una zona de descanso con segundo escenario y una ubicación privilegiada en pleno campo.

Con todas estas premisas, era difícil que el Festival’Era 2013 no diera en el clavo. Y así fue, pese al retraso con el que empezaron las actuaciones en el escenario principal, hecho que produjo que nos perdiéramos la mayor parte del concierto de Boreals, que inauguraron la jornada con su propuesta cada vez más electrónica y menos post-rock. Lo poco que vimos augura un interesante futuro para este trío afincado en Barcelona, que precisamente en octubre publicarán su primer disco. Cuentan ellos mismos que incluso improvisaron una versión final de sus amigos The Suicide of Western Culture, así que la cosa tuvo que acabar bien. Hablaremos pronto de ellos.

era

Superada pues la sesión de nuestro Indiespot DJ (que pronto intentaremos colgar en alguna parte), y su coincidencia total con Nothing Places, llegó el turno de unos Oso Leone a los que teníamos muchísimas ganas de ver. Y aunque el grupo mallorquín llegó en formato reducido de trío, demostraron que necesitan muy poco para transmitir toda la emoción de las canciones de su fantástico Mokragora. La ausencia forzada de matices fue sustituida por un ejercicio sutil de voz, guitarra, bajo y batería que constató que, cuando hay talento y armonía, el formato es secundario. Precisamente otro que llegó en formato trío (y por ende, también reducido), fue el propio Bigott, sin duda alguna el gran reclamo de la edición 2013 del Festival’Era, algo que se hizo notar desde un sector del público obsesionado con los coros de ‘Cannibal Dinner‘, que ni siquiera dejaron de corear una vez fue interpretada. Para el resto, el nuevo formato impidió que viéramos al Bigott más teatral y excéntrico (estaba ocupado tocando la guitarra), y propició que sus canciones sonaran algo más descarnadas y ‘punk’ que de costumbre. ‘Find A Romance‘ y la propia ‘Cannibal Dinner‘ se llevaron las mayores ovaciones, aunque con el espectáculo completo el maño brilla más.

bigott

Antes de Bigott, Polock habían escenificado que todavía tienen que buscar su propio camino. Pese a que ofrecieron un concierto bailable y perfecto para su hora, los ecos de The Strokes y Phoenix siguen demasiado presentes en sus canciones, y todavía flaquean en la parte vocal. Avanzaron algún tema de su inminente segundo disco, pero lógicamente fueron ‘Fireworks‘ y ‘Sometimes‘ las que se ganaron a un público cada vez más numeroso. En esa línea, bailable y abiertamente festiva, siguieron Mendetz, en ese momento de la noche en el que el pop dejó paso a la electrónica. Nadie mejor que el cuarteto catalán para prender la mecha, porque precisamente es allí donde se mueven: en el terreno de la electrónica orgánica, con una pierna en el pop y otra en el desenfreno bailable. Sólidos y con su show ya muy rodado, lograron mediante ‘Plasticine‘, ‘Hap Your Clands‘, la inexplicable ‘Laudrup‘ y su super hit ‘Futuresex‘ que la fiesta empezara, y lo certificaron definitivamente con su ya célebre versión del ‘Freed From Desire‘ de Gala.

mendetz

El retraso inicial en el escenario principal, sumado a algunos problemas técnicos, hizo que The Suicide of Western Culture empezaran con notable retraso, y que les costara arrancar. Eso sí, cuando su concierto cogió velocidad de crucero, sonaron tan apabullantes como siempre: menos oscuros y más épicos de lo que cabría esperar, su espectáculo es verdaderamente catártico. Sorprende que no tengan todavía más adeptos, porque canciones como ‘Remembering Better Times‘ o ‘Love Your Friends, Hate Politicians‘ son verdaderas bombas. Ellos inauguraron pues la recta final del Festival’Era 2013, esta dedicada por completo a la electrónica pura: el retraso acumulado hizo que Pional fuera el siguiente, con un set de electrónica fina que nos encandiló, que Pau Roca subiera las revoluciones con su habitual house y disco, y que finalmente Radiocontrol, a eso de las 6 de la mañana, hiciera saltar a los valientes que quedaban a base de EDM de brocha gorda y alguna que otra perla del calibre de ‘Need U 100%‘ de Duke Dumont o ‘White Noise‘ de Disclosure (con la que cerró).

pional

Salía el sol, y este pequeño gran festival llegaba a su final. Un festival en el que se intenta cuidar al público (con el marco incomparable y con precios asequibles), pero en el que los artistas también viven una experiencia difícilmente igualable (siendo invitados a pasar el fin de semana en la propia masía). Al final todos salen contentos, deseando que este pequeño festival regrese el año que viene un poco más grande.

Fotos: Festival’Era

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