28/06/2013

El crooner que surgió de la calle anuncia su segundo álbum, que incluirá una colaboración de Cat Power.

Willis Earl Beal publicó su debut, el salvajemente honesto Acousmatic Sorcery, a comienzos de 2012, pero está listo para regresar. Quizás porque hasta pasados los 25 años nadie reparó en él y teme volver a caer en ese amargo olvido que ya ha saboreado con todas sus consecuencias. Y es que no hace tanto que nuestro hombre (sobre)vivía prácticamente en la indigencia, merodeaba por callejones solitarios, grababa canciones con su rudimentario equipamiento y las repartía acompañadas de su número de teléfono como el náufrago que lanza una botella al mar. Una existencia de película que quedó atrás cuando, tras recibir un guiño del destino, se enroló en las filas de Hot Charity, filial de XL Recordings, y comenzó a cumplir su particular sueño con la publicación de su primer álbum, una colección de temas crudos y primitivos que raspan y emocionan. Su poso aún permanece, pero ya toca mirar a su sucesor, bautizado como Nobody knows. Verá la luz el próximo 10 de septiembre y en su interior esconderá una colaboración de Cat Power, otra sufridora nata, titulada ‘Coming Trough‘. La responsabilidad de hacer las veces de primer adelanto recae, sin embargo, sobre ‘Everything unwinds.‘, un corte oscuro e inquietante que está capitalizado por la bourboniana voz de Beal. Como acompañamiento, una ambiental y taciturna atmósfera electrónica que rompe un poco con el carácter folkie que primaba en Acousmatic Sorcery. La producción, obra del propio Willis, parece poner tierra de por medio respecto a la apariencia desaliñada y destartalada con la que se dio a conocer, aunque el regusto a estudio casero, la sensación de autenticidad y la etiqueta »basado en hechos reales» permanecen. Estupenda carta de presentación para el que será el segundo capítulo de la segunda vida de Willis Earl Beal.

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