01/05/2013

Comentario canción por canción.

Esto no es un análisis del nuevo disco de Daft Punk. No es una crítica, ni siquiera un repaso exhaustivo a las trece canciones que lo componen. Esto es simplemente un primer comentario, unos trazos prematuros derivados de la única escucha de Random Access Memories a la que tuvimos acceso hace algunos días en Barcelona. Y no es un análisis porque una sola escucha de un disco ya de por sí es insuficiente para valorarlo. Pero una sola escucha del nuevo disco de Daft Punk lo es todavía más, puesto que el dúo francés se ha sacado de la chistera un trabajo de 75 minutos (hora y cuarto, vaya) prácticamente inabarcable de buenas a primeras. Los adjetivos más recurrentes que me vinieron a la cabeza durante esta primera escucha para medios de Random Access Memories fueron: ambicioso, épico, pretencioso, marcianada y orgánico. Así que imaginen. Thomas Bangalter y Guy Manuel de Homem-Christo han hecho un disco que es historia de la música, no por su trascendencia como obra –al menos de momento– sino literalmente, que abraza múltiples géneros y deja atrás definitivamente la idea de que Daft Punk son un dúo de música electrónica. Al contrario que la inmensa mayoría de bandas que evolucionan, el dúo francés comenzó con las máquinas y sintentizadores y para este, su cuarto disco y el primero en casi una década, han decidido coger instrumentos de verdad. Baterías, guitarras, bajos, teclados. Random Access Memories suena a disco de grupo, ya lo anticipaba el vídeo-teaser de ‘Get Lucky‘ con el dúo a la batería y al bajo, y de algún modo en el resto del disco se expande esta idea. Aunque siguen habiendo canciones y fragmentos de canciones con su marca característica, el cambio de rumbo es mayúsculo… y de entrada, no parece demasiado inspirado. Aún desconociendo por completo el significado del título, Random Access Memories, sí conecta con lo que transmite el álbum en una primera escucha: referencias sonoras aleatorias, seleccionadas aparentemente sin demasiada conexión entre ellas e inabarcables como conjunto.

Un disco en el que tanto remiten a los Bee Gees como a M83, Justice o la banda sonora de Drive. Trufado de colaboraciones (Pharrell Williams participa en el triplete funky del corazón del disco, Giorgio Moroder aparecer en la gran obra maestra, Panda Bear, Julian Casablancas, Nile Rodgers, Todd Edwards…) en las que, en vez de que los colaboradores se acerquen a la idiosincrasia de Daft Punk, parecen ser estos últimos los que se vayan al campo de los colaboradores. Son, en fin, primeras impresiones muy escuetas de las 13 canciones de Random Access Memories, fruto de los apuntes del momento y con el objetivo de ofrecer un primer bocado al lector, transcrito en palabras casi literalmente con las impresiones que iban surgiendo. El 21 de mayo, fecha de publicación de Random Access Memories, la respuesta definitiva.

1. ‘Give Life Back To Music’

Intro de esencia rock, casi de heavy de los 80. Guitarra funk. Vocoder en la melodía de voz, bastante convencional. Guitarras. Ecos de la épica de Justice, del disco-funk de Bee Gees, y de la calidez de Metronomy. Un buen inicio.

2. ‘The Game Of Love’

Reposada, ambiental, cantada, y con una estructura de canción convencional. Interpretada con instrumentos, la voz con vocoder, y aún así muy atmosférica. Podríamos decir que es un baladón, con teclados flotando sobre una batería de verdad.

3. ‘Giorgio By Moroder’

A toro pasado, la joya del álbum. Una suerte de spoken word en la que Giorgio Moroder habla, en inglés, relatando su infancia, sus inicios en el mundo de la música, su descubrimiento del sintetizador. Todo con una base electrónica debajo. Después la canción muta hacia una explosión electro mucho más reconocible, mucho más marca de la casa. Pero la cosa no termina ahí: teclados eurodance, batería real, solo de guitarra, y arreglos de cuerdas para terminar. ¿Opera disco? Con Daft Punk, en este disco, todo puede ser.

4. ‘Within’

Balada clásica con piano y vocoder, todo tremendamente tradicional. «There are so many things that I don’t understand«, canta la voz. Tiene un punto hortera, la verdad.

5. ‘Instant Crush (feat. Julian Casablancas)’

Una de las más esperadas, y al mismo tiempo una de las menos sorprendentes. Podría estar perfectamente en el nuevo disco de The Strokes, o en el disco en solitario de Julian Casablancas. Es marcadamente ochentera, la más pop del disco. Un medio tiempo que fácilmente podría convertirse en uno de los hits del disco, con una marcada influencia de la estética sonora de Drive, solo de guitarra y vocoder a tutiplén en el estribillo, que vuelve a rozar la línea de lo hortera.

6. ‘Lose Yourself To Dance (feat. Pharrell Williams)’

Beat contundente, guitarra funk con el típico riff. La frase «Lose yourself to dance» en repeat cantada por Williams, y el coro con vocoder. Puro disco-funk, sin más.

7. ‘Touch (feat. Paul Williams)’

Intro rara, con voz y teclado teclado. Luego rompe, de nuevo, hacia el estilo disco bailable absoluto. Hay hasta trompetas. Es la canción más disco del álbum. Rompe a balada a la mitad de la canción. Con Vocoder. Y entra en una parte cósmica, con cuerdas, coros que dice «Love is the answer«, alguna parte a capella y piano. Muy ambiciosa, ¿pretenciosa quizás?

8. ‘Get Lucky (feat. Pharrell Williams)’

Qué decir del hit, si es el single del álbum será por algo. Cuando llega es territorio común, y la sensación es que encaja bien en el disco (especialmente en este tridente que culmina) aunque sigue suponiendo una sorpresa que Daft Punk hayan hecho una canción así. Pero incluso ‘Get Lucky’ pierde un poco: al ser la versión extended del disco (y no la ‘radio edit’ que conocemos), la sensación es que tiene menos pegada, acaba siendo un poco repetitiva y tiene menos impacto. Qué pena que la campaña de marketing haya perjudicado una canción tan pegadiza como esta.

9. ‘Beyond’

Lenta, atmosférica. Con cuerdas, rifffs de guitarra y vocoder. Aroma de Drive una vez más. ¿De verdad estos son Daft Punk?

10. ‘Motherboard’

Otra Opera Disco, por decirlo de alguna manera. Empieza de forma casi submarina, y luego va entrando un arsenal de instrumentos: cuerdas, guitarra clásica, ¡¿hasta una flauta!? Es la canción más rara del álbum, con un marcado gusto a banda sonora a lo M83. Luego vive una catarsis y, sinceramente, no sabes qué pensar.

11. ‘Fragments of Time (feat. Todd Edwards)’

Canción de banda al 100%. Funk, soul, pop, disco, conjugados con toques electrónicos muy Daft Punk. Podría sonar en M80 o la radiofórmula, a primera vista es de las más insustanciales del disco.

12. ‘Doin’ It Right (feat. Panda Bear)’

Suena exactamente a una canción de Panda Bear y/o Animal Collective. «Everybody will be dancing«, repite en vocoder. De verdad, es como un mash-up milimétrico entre Animal Collective y Daft Punk, con bucles constantes y partes reconocibles de ambos. Panda Bear explicaba en su vídeo que solo tuvo 3 días para trabajar y grabar el tema, y quizá se nota.

13. ‘Contact’

El delirio final. ¿Una canción desde el espacio? La voz narra: «bright object way out of the distance«. Épica absoluta a lo M83 y su propia banda sonora de Tron: Legacy. Teclados más batería real más sintetizadores cabalgando a la vez. Explosión total, catarsis final; luego se rompe (otra vez) y termina con un crescendo que se transforma en ruido.

daft-punk

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