29/04/2013

Así sonaron anoche en New York las inéditas 'Everlasting Arms' y 'Obvious Bicycle'.

Anoche, los aficionados a aplacar su insomnio ante la pantalla del ordenador tuvieron plan. Y de los buenos. Pudieron colarse desde su habitación en el concierto que Vampire Weekend ofrecieron en el Roseland Ballroom neoyorkino, un emblemático espacio por el que ya han pasado Radiohead, The Rolling Stones o Beyoncé. Pero anoche, como decimos, fue el turno de que Ezra Koenig y los suyos jugaran en casa en una velada patrocinada por American Express. Allí presentes, unos cuantos afortunados; en cualquier punto del planeta, todo aquel que quisiera seguir la retransmisión en directo coordinada y dirigida por el popular Steve Buscemi (Broadwalk Empire, Reservoir Dogs, Big Fish…). ¿Alguien se lo perdió? Aquellos que lo hicieran deben seguir este link hasta toparse con la actuación, íntegra y en diferido. Allí les espera un generoso repertorio en el que no faltó prácticamente ningún hit de sus dos primeros discos y tampoco alguna primicia extraída de su esperadísimo (y ya inminente) tercer trabajo, Modern Vampires of City. Sonaron las ya conocidas y antagónicas ‘Step‘ y ‘Diane Young‘, una tras otra en los primeros compases del show, y, sobre todo, sonaron dos nuevas canciones inéditas hasta la fecha, ‘Everlasting Arms‘ y ‘Obvious Bicycle‘. Ambas estarán incluidas en Modern Vampires of the City, ambas parecen ser infinitamente más afines a la sosegada ‘Step‘ que a la atropellada ‘Diane Young‘, ambas pueden escucharse bajo estas líneas. La primera, con sus coros casi celestiales, sirvió para tomar aire antes de que ‘A-Punk‘ tocara a rebato. La segunda, breve y cercana al sonido tropical de su debut, llegó ya en los bises. Ninguna tiene apariencia clara de single, pero las dos encajan dentro del prototipo de canciones detallistas y reposadas que tanto gustan a nuestros queridos Vampire Weekend. Y que tan necesarias son para conformar un gran álbum, claro.

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