24/04/2013

Viaje a las profundidades del polígono en el nuevo vídeo de Crepus.

Uno debe estar preparado para casi cualquier cosa cuando se trata de Joe Crepúsculo, pero lo cierto es que ‘Mi Fábrica de Baile‘ nos dejó algo descolocados en su estreno. Todo en el single principal del nuevo disco de Crepus es excesivo y chirriante y eso hace que uno frunza el ceño tras la primera toma de contacto. Luego únicamente se contemplan dos irreconciliables alternativas: adicción o repulsión. Los que se hayan decantado por la segunda ya habrán dejado de leer, sabedores de que con el barcelonés no valen los amores de combustión lenta y sólo se contemplan los flechazos. Los que sufran las consecuencias de la primera verán agudizados sus síntomas con la llegada del vídeo que pone imágenes al tema, obra de Emilio Rebollo. Como no podía ser de otra forma, el clip no tiene problema en ponerse a la altura premeditadamente hortera y bizarra de la música. La nota de prensa ya nos advierte sobre lo que en él encontraremos: el director »llega a unir conceptos en principio tan alejados como Matrix y Gandía Shore», asegura. Todo muy loco, al menos en la explicación teórica. Pues bien, en la práctica lo es más. Tenemos luces de neón, poligoneras de libro, macarrillas, bailes enfervorecidos, Seats tuneados hasta las cejas, bafles y más bafles, lo que podría ser un poco velado homenaje del propio Joe a ese archiconocido hit de Hidrogenesse y buenas dosis de ciencia ficción y surrealismo. Él es Joe Crepúsculo, ya lo conocen: despertando sentimientos encontrados desde 2008.

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