24/04/2013

Segunda oportunidad para el épico grupo de Los Ángeles, que debutó en 2011.

Por desgracia, sucede en muchas ocasiones. Que un disco debut brillante se va al limbo, completamente desapercibido, y no adquiere cierta relevancia hasta que alguien se fija en él unos años después con otro motivo. Los arizonians Knesset son uno de los últimos y más recientes ejemplos. A mediados de 2011 editaban su primer y, hasta la fecha, único trabajo bajo el título Coming of Age. Para servidores, un disco tremendamente especial. Primero, porque su lanzamiento coincidió con la apertura de Sónida Collective como blog y fue nuestra primera reseña. Y segundo, porque es uno de los discos que más quemamos durante ese año. Por qué, dos años después, sigue siendo menospreciado por la crítica es algo que se escapa a nuestro entendimiento. Coming of Age insuflaba aire limpio al pop épico americano y nadie lo supo ver.

A decir verdad, es un disco redondo para tratarse de un debut: fantásticamente producido, exquisito en desarrollos (no obstante, ellos mismos afirmaban que nacieron como grupo instrumental), bañado entre Rhodes y guitarras cuidadísimas, creativo en las bases rítmicas y con grandes melodías en la voz de un Evan Fox que se ganaba comparaciones con Ben Gibbard. Y con esa base explotaban distintos géneros con tremenda lucidez. Pasaban del éxtasis grandilocuente de ‘Steady Hands‘ o ‘Raw Sound‘ a la melancolía desesperada de ‘Bitter Hearts‘ o ‘Finisher‘. De la calidez de ‘San Francisco‘ a la tensión de ‘Tell Me All Your Lies‘ sin despeinarse, sin sonar forzados. Todas las conclusiones llevan al mismo punto: es un disco-que-hay-que-escuchar.

Afortunadamente, todos tienen posibilidad de redención. Y cuando ya pocos esperábamos algo procedente de los de Arizona, Knesset han encontrado su perdón con ‘Rvrse‘, single que adelanta un nuevo EP bautizado como Sage y que verá la luz este mismo verano. El cuarteto mantiene la fórmula de su debut, si acaso en un grado más eufórico y épico. Es la batería la que lleva la voz cantante, repicando de marcha cuando Fox se desgañita en eso de «make my bed so I can lie in it, been alone for so long» y tensando la cuerda en las estrofas mientras los sintetizadores mecen un tema que podría venir firmado por Death Cab For Cutie o The National. Son palabras mayores.

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