20/04/2013

Ya disponibles los detalles y singles de adelanto de sus respectivos segundos discos.

Ay, el reto mayúsculo del segundo disco. Mientras que hace unos años la opinión más generalizada era la que sostenía que el tercero era el más complicado y decisivo para un grupo o artista, ahora parece que lo realmente difícil es poner continuación a un brillante debut sin morir en el intento. Todo se ha adelantado en los últimos tiempos: si un solo single puede encumbrar una carrera en un abrir y cerrar de ojos, ¿cómo demonios vamos a tener paciencia para esperar a la tercera entrega de una discografía? Ahora es el segundo álbum el que dicta sentencia, el que consagra o aniquila. Y aquí van dos que ya velan armas antes de enfrentarse al desafío.

El primero, Gold Panda. Pope de la vertiente más melódica y amable de la IDM, experto contrastado en llenar de lágrimas la pista de baile y amante confeso de la cultura oriental. Un tipo reservado y peculiar que se ha hartado a viajar desde que en 2010 publicara su aplaudido primer LP, Lucky Shiner. Giras y más giras, bolos y más bolos que al bueno de Darwin, tipo listo, no le han servido únicamente para llenarse los bolsillos. También para acumular multitud de experiencias y vivencias que le han valido de inspiración a la hora de dar forma a su segundo álbum, definido por su autor como »a city album». Su título, Half of Where You Live, deja claro que, de un tiempo a esta parte, Gold Panda no ha tenido demasiadas oportunidades de sentirse completamente como en casa. Algo que el británico parece querer transmitirnos en Half of Where You Live, a la venta el 11 de junio. Es como »un salto de un lugar a otro», cuenta en la nota de prensa. En su primer adelanto, ‘Brazil‘, por ejemplo, nos lleva hasta Sao Paulo, penetrante mantra mediante, y nos sumerge en (casi) seis hipnóticos minutos que ponen música »al trayecto que hay que realizar entre el aeropuerto y el centro de la ciudad». Más allá de si ha conseguido su objetivo o no, Gold Panda vuelve a demostrar que muy pocos pueden presumir de tener su habilidad para dotar de color y calor a esa electrónica sesuda y aparentemente milimetrada que practica.

El segundo es Stephen Bruner aka Thundercat, colega de Flying Lotus y punta de lanza del sello Brainfeeder. Él esperará hasta el 9 de julio para lanzar Apocalypse, el sucesor de su celebrada ópera prima Golden Age of Apocalypse (2011). Que el título del trabajo venidero sea una versión reducida del de su antecesor no tiene pinta de ser algo casual. Es, de hecho, una metáfora que nos ayuda a entender el primer adelanto de Apocalypse, ‘Heartbreaks + Setbacks‘: un tema enorme que, en esencia, refuerza el mensaje transmitido por el anterior disco de Thundercat, aunque apostando por un lenguaje más directo, menos enrevesado. Pocos elementos, pero todos de una negrura irresistible. Los primeros que desfilan son la aterciopelada voz de Bruner, a menudo al borde del falsetto, y un elegantísimo y jazzístico manto de beats tendido por Fly Lo. Cuando ambos, voz y beats, se esfuman, llega el momento de que el ya célebre bajo de Thundercat eche el cierre sin aspavientos. Una maravilla.

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