06/02/2013

Entrevistamos al Sonic Youth a escasas horas de su doble actuación en el Tanned Tin 2013, y nos avanza que empezará a grabar su nuevo disco después del festival.

Esta semana Lee Ranaldo ha cumplido años, y como prueba de su absoluta generosidad nos tiene reservado un regalo doble: una actuación acústica en solitario y otra con su actual formación al completo, incluyendo al otro chico sónico, Steve Shelley, en el Tanned Tin 2013 que se celebra a partir de este jueves en Castelló; y esta entrevista en la que explica detalles sobre un nuevo álbum ya en progreso, el tour que realizó algunos años atrás junto a John Fahey, el proceso creativo, la danza contemporánea o simplemente su pasión por África. Una de esas mentes hiperactivas. Disfrutadla.

Una actuación acústica y en solitario en Francia, en 2010, supuso el origen de tu disco Between the Times and the Tides. ¿Tendremos alguna sorpresa en el próximo Tanned Tin? ¿Traerás nuevas composiciones bajo el brazo o tienes pensado trabajar en ello pronto?

Estamos a punto de empezar a grabar el próximo álbum, así que ahora mismo tenemos un buen puñado de nuevas canciones. Desafortunadamente, la mayoría de ellas no están lo suficientemente preparadas para ser tocadas en vivo. Todavía estoy trabajando en las letras para la mayoría de ellas. Me encantaría tocar algunas de las canciones nuevas, van a sonar bastante diferentes a las del primer LP en muchos aspectos. Si tocamos uno o dos temas será, en el mejor de los casos, sólo con letras provisionales o directamente en versión instrumental. Todavía no lo hemos decidido, pero sí que empezaremos a grabar el disco tan pronto como regresemos del Tanned Tin.

¿Te sientes extraño tocando en solitario temas de Sonic Youth?

En general no, no me siento demasiado extraño tocando las canciones de Sonic Youth que hemos elegido para el setlist de los conciertos –’Genetic‘ o ‘Karenology‘—, ya que han pasado muchos años desde que las tocábamos con SY, y además tampoco trato de tocarlas de la misma forma en que SY las tocaba. De hecho, eso le resultaría imposible a cualquier otra banda, incluso con Steve y conmigo involucrados. Me gustó la idea de poder recuperar en directo un par de temas sobre los que creía que eran buen material, pero que nadie había escuchado desde hacía tiempo. Canciones menos familiares. Eso me parecía interesante, como también me lo parecía el poder satisfacer el interés de una parte del público creando una sintonía entre mi presente más actual y mi pasado musical. Sí que hubiera sido extraño tocar algunos de los temas más conocidos –como ‘Eric’s Trip‘, ‘Hey Joni‘ o ‘Mote‘— con mi banda, ya que éstos sí están muy identificados, realmente son canciones con un sonido muy de Sonic Youth… Aunque podría imaginarme tocándolas en solitario, tal y como se originaron al empezar a componerlas… ‘Wish Fulfillment‘ también es otra canción que he tocado en mis conciertos en solitario a lo largo de estos años. Es una canción que Sonic Youth tocó muy poco en directo, creo que sólo una vez, y realmente es un tema que me gusta…

Verte tocar con tu guitarra acústica y sentado en el escenario en una silla, inevitablemente me recuerda al gran maestro John Fahey. Tuviste la ocasión de conocerle y de tocar junto a él en algunos conciertos. ¿Qué recuerdas de él y de aquellas actuaciones?

Cuando hice la gira con John él empezaba a experimentar con las posibilidades de la guitarra eléctrica, usando pedales de efectos. Fue genial poder ser testigo de una evolución musical tan importante en la vida de un innovador como John. También lo fue poder pasar todo aquel tiempo con él, tener la oportunidad de charlar durante los viajes en coche, de ciudad en ciudad. Es algo memorable que no olvidaré. Además, verle a él en el escenario, alguien tan conocido por sus trabajos acústicos, haciendo algo tan distinto, con una guitarra eléctrica… Fue genial comprobar qué visión tenía sobre hacia dónde debía dirigirse su música para poder renovarse. Era un gran tío…

Pero no creo que mi forma de tocar la guitarra acústica sea nada parecida a cualquiera de las cosas que él hizo con una acústica, aunque es cierto que me influenció mucho. En primer lugar la música que toco tiene estructura de canción, algo que en comparación resulta muy diferente y añade al resultado global el elemento vocal. Pero me gustaría hacer más conciertos tocando únicamente canciones acústicas, practicando el ‘fingerpicking’ y cantando, conciertos puramente acústicos, es decir, sin efectos de pedal o amplificación de ningún tipo, algo que se pareciera a aquello que siento cuando toco en casa, a la sensación fantástica que supone tocar un bello instrumento de madera, escuchar la belleza de su sonido. Es difícil hacer eso en un concierto, pero me gustaría probarlo alguna vez, con toda esa pureza. Quiero experimentar nuevas cosas en directo, después de años dedicados casi exclusivamente a actuaciones ruidosas con guitarras eléctricas. Esto es realmente en lo que estoy interesado ahora mismo.

Tanto John Fahey con su guitarra acústica o en sus últimas grabaciones con la guitarra eléctrica, como otros artistas como Leo Kottke, Loren Mazzacane Connors, Ali Farka Touré, Keiji Haino (que también participa en el Tanned Tin de este año) o tú mismo, parecéis trabajar desde el minimalismo como base para la creación artística. ¿Cómo describirías este proceso?

No diría que mi trabajo se origina necesariamente a partir del minimalismo, y tampoco creo que lo diría del resto de artistas que mencionas. Ciertamente el minimalismo estético es una gran influencia, pero no siempre lo asocio con el tipo de armonía melódica que hago o con la del resto de músicos de los que hablábamos. Diría que quizás “personal” sería una palabra que lo definiría mejor, ¿puede ser? De alguna manera el concepto ‘minimal’ puede implicar sencillez o simplismo -y quizás sea eso-. Una guitarra es genial muchas veces con unas estructuras y frases sencillas. ¡Especialmente para un autodidacta como yo!

En tus viajes a Marruecos ya explicaste tu experiencia sobre cómo era tocar con los Master Musicians of Jajouka (en 1999 Sonic Youth tocó con ellos en España). En el Tanned Tin de 2013 también tocará Tamikrest, un grupo de músicos tuaregs. Bowles, Burroughs y muchos otros se enamoraron de África. ¿Qué te atrae de ese continente, de su cultura?

Creo que en parte el encanto está en la continua naturaleza exótica que tiene África. Por supuesto que también es el lugar, o uno de los lugares, donde la vida humana empezó, y eso es algo que no podemos olvidar. También hay mucho misterio creado alrededor de este continente, muchos mitos y leyendas tienen lugar en África. Ciertamente las cualidades exóticas y los valores morales flexibles del norte de África son los que llevaron a los amigos Bowles y Burroughs hasta allí; y la música legendaria también. Es el continente en el que he pasado menos tiempo –sólo he hecho tres viajes por el norte de África, por Marruecos-, y verdaderamente me gustaría estar más tiempo y explorar mucho más el continente; especialmente el África subsahariana. Espero tener la oportunidad de hacerlo en  los próximos años.

También has tenido la oportunidad de participar con la compañía de danza de Merce Cunningham o de improvisar musicalmente en películas mudas de Stan Brakhage. ¿Cómo son los días, las horas antes de un espectáculo como éstos? ¿Es similar al proceso de escritura automático?

Normalmente los momentos antes de un concierto consisten en prepararse mentalmente para el tipo de espectáculo que va a tener lugar. En la serie de conciertos que hice hace pocas semanas con los bailarines de la compañía de Cunningham, interpreté diferentes piezas de John Cage, las cuales, aunque parezcan simples, supone verdaderamente un reto tocarlas, necesitan de mucha concentración. Así que estuve pensando en cómo aproximarme a los aspectos musicales y escénicos de esas piezas. Para las películas de Brakhage –actuaciones con mi otro grupo Text of Light, junto a Ulrich Krieger, Alan Licht y frecuentemente algún músico invitado más– las sensaciones son un poco diferentes, dado que en este caso somos un grupo de personas, por lo que siempre hay una discusión previa sobre cómo empezar el concierto. Pero después, cuando nos dejamos llevar por la música, podemos llegar a territorios inexplorados. Tocar con ellos es muy cómodo, así que no me preocupo mucho antes del espectáculo. Acostumbra a ser una aventura genial, con muchas sorpresas a lo largo del camino.

Más allá de tus trabajos con la poesía-spam (en Barcelona pudimos disfrutar de tu fabulosa y organometálica representación en 2011), ¿practicas con la escritura automática en tu poesía? ¿Qué poetas te han influenciado? ¿Estás trabajando en un nuevo libro de poemas? 

Los “poemas-spams” fueron realmente mi solución para trabajar mediante la escritura automática. De hecho, es un tipo de combinación entre la escritura automática y la técnica de pedazos, de corta y pega de Burroughs y Gysin. Las primeras palabras con las que construí esos poemas llegaron de la nada (o de Internet, si tengo que ser sincero), normalmente de una manera desorganizada, sólo eran toneladas de listas de palabras. Escogía las palabras o las secuencias de palabras que más me golpeaban, y después mezclaba elementos, añadía o eliminaba nuevas palabras y construía algo nuevo. De alguna manera las nuevas piezas reflejaban aspectos de mis pensamientos en aquel momento pero también de algo más difícil de determinar; algo como robado del aire mediante los hallazgos de esas palabras y textos…

Ahora mismo no estoy trabajando mucho en poemas. Estoy a punto de empezar con la parte más seria del trabajo de lo que serán las letras del nuevo álbum, así que sólo pienso en letras de canción, algo que aunque puede estar relacionado con la poesía, es diferente. Realmente desde que saqué el último álbum, no he dedicado mucho tiempo a la poesía, he tenido la mente más ocupada en la música, en canciones… No obstante está previsto que una recopilación de mis textos se publique durante este año, así que he estado trabajando un poco en ello, y también tengo algunos poemas-spam por finalizar a los que debería volver algún día. Ciertamente llevo trabajando con este tipo de poemas desde hace varios años, diría que desde el 2004; no sé hasta dónde llegaré con ellos, son divertidos de hacer, aunque a menudo es difícil y tienes que trabajar y esforzarte para conseguir un equilibrio adecuado, y afrontar este reto y tratar de resolverlo es algo muy interesante, como ocurre en cualquier actividad artística…

Muchas gracias a Lee Ranaldo, Moshe Levy y Carmen Pérez. Entrevista por Sergisonic. Para leer la versión inglesa de la entrevista, pasa a la página 2. (To read the English version of this interview, go to page 2).

 

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