01/02/2013

Repasamos la nueva edición del festival de culto, que tendrá lugar del 7 al 10 de febrero en Castelló.

Tanned Tin es una irreductible aldea musical que resiste ahora y siempre al invasor con forma de burócrata monstruoso e incluto y que se que dedica a cerrar salas de conciertos. En estos malos tiempos para las pretensiones de los programadores y organizadores de eventos musicales no-massmedia, en los que las recientes noticias sobre el invierno nuclear del Primavera Club en forma de exilio nos dejaba algo más pobres, Tanned Tin, un rara avis en la cultura musical ibérica sigue apostando por la calidad, el eclecticismo, los nombres de culto enciclopédico, y todo ello en un formato cómodo y hermosamente delicado, alejado de los grandes fastos, y que a su vez facilita momentos con duende. Sólo tenemos que recordar grandes momentos vividos en ediciones anteriores: Dean Wareham tocando los temas de Galaxie 500, los primerizos Animal Collective, la bipolar sesión de Thurston Moore primero sensible, y luego terrorista sonoro, la histórica reunión de Come, los asiduos y familiares conciertos de Nacho Vegas o Chris Brokaw, la droga sintética de Spectrum o Labradford golpeando rítmicamente piedras sobre una alfombra de ambientes, el dueto de Julie Doiron con Herman Dune… Todo ese eco musical ha quedado grabado en el código genético del Tanned Tin: una irreductible aldea sonora.

Y no es moco de pavo lo que la organización ha conseguido conjurar para la presente edición, los próximos, 7, 8, 9 y 10 de febrero en Castelló, todo un cóctel de explosivas y etéreas ideas.  Entre ellas, nadie debiera descuidar el lujo que supondrá disfrutar de los drones y punteos de una de las figuras más emblemáticas del free-rock, minimal y simultáneamente expansivo, el japonés Keiji Haino, quien deleitará al auditorio con un repertorio cargado de sutilezas y matices psicodélicos, una de las grandes catarsis que nos tiene reservada este año el festival.

No será la de Keiji Haino la única aventura japonesa atrevida de esta edición, pues también asistir a la performance de Maher Shalal Hash Baz ha de ser toda una experiencia naif, serena y disonante a la vez, dado que estamos ante un grupo que creen en la ejecución imperfecta e incidental como idóneo mecanismo creativo: haber grabado en un sello como K Records es algo absolutamente coherente con su proyecto.

Y si algo caracteriza año tras año a los programadores del festival es precisamente la coherencia de su filosofía. Si indagamos en los nombres más conocidos del festival, tenemos como gran reclamo a uno de los miembros de Sonic Youth, Lee Ranaldo, quien ofrecerá una sesión doble (como la de hace dos ediciones de su compañero Thurston Moore), con un show acústico el jueves –cabe recordar que los temas de su LP Between The Times And The Tides (Matador Records, 2012) fueron originalmente compuestos en guitarra acústica-, y una segunda actuación el sábado con toda la banda en pleno, es decir, junto a su compañero de batallas sónicas, el metronímico Steve Shelley o el extraño y excelente guitarrista Alan Licht, también periodista y reciente compilador de los textos sobre Bonnie ‘Prince’ Billy. No sería de extrañar ver a los artistas disfrutando del resto de la programación o, por qué no, añadirse a alguna de las performances más trilladas para dejar escapar algo del ímpetu hiperactivo que les ha perseguido durante años.

Y con el rumor soslayado de una posible reunión de Slowdive, también tendremos sobre el escenario la oportunidad de disfrutar el mismo jueves del intimismo preciosista de Neil Halstead, presentando su último LP, “Palindrome Hunches”; gozaremos de la atípica, por largamente esperada, actuación de Gravenhurst, herederos shoegazers de los primeros, quienes nos deleitarán con su pop de estructuras líquidas y envolventes, y dispondremos sobre el escenario de la delicadeza slowpop del músico-para-todo Pau Vallvé, de la felicidad de Nacho Umbert y Refree,  la belleza incorruptible de Julie Doiron, presentando su excelente Show Many Days, las intermedias apariciones de Matt Elliott en tres breves actuaciones con diferentes repertorios a lo largo de todo el fin de semana, o el ya clásico entre clásicos Antonio Luque (Sr. Chinarro) a los mandos de su guitarra acústica, preparado para contarnos alguna de sus historias de amor y guerra surreal.

No sólo de calma se llenará el espacio del Teatre Principal i l’Espai d’Art Contemporani de Castelló: también podremos gozar del exotismo nómada y ecléctico de los tuaregs Tamikrest, del ruidismo de Massimo Volume o Fasenuova, o del rock radical de Lisabö, radiografiando con fuerza el pulso social que nos rodea y remueve, verdaderas apisonadoras de un directo bestial que intoxica, que golpea donde más duele, donde más gusta, repartiendo sobres de violencia sonora a quien los merezca (no hace falta decir nada más, supongo). El rock asintótico y directo de Schnaak también sorprenderá a las cervicales y neuronas de más de un asistente, y desde luego, poder disfrutar de Chris Brokaw, ya asiduo de estos lares, con Jeff Goddard (ex-Karate) al bajo y Sal Mcnamara (Kahoots, Taxidermits) a la batería, nos asegurará una buena y melodiosa sesión de pop y rock.

Y no se acaban ahí las propuestas de este Tanned Tin: también tendremos la oportunidad de observar las canciones que Triángulo de Amor Bizarro grabaron junto a Sonic Boom, y de poder hacer justicia a la atemporalidad de la ‘nova cançó’ de Toti Soler y al kraut marciano de los murcianos Schwarz.

Hay de todo y todo bueno en este festival (incluso un taller de diseño y construcción en tiempo real de intrumentos experimentales con el holandés Yuri Landman –es necesaria previa inscripción a través del contacto que aparece en la web–. La organización no está dispuesta a dejar de sorprender, dando repaso al presente musical y a la historia que lo precede, un max-mix que nos lleva de una u otra manera a ese futuro que ballardianamente no existe. Porque sólo existen los próximos 5 minutos, es decir ese tema, sí, esa canción, los 5 minutos de esa canción en la que precisamente estás pensando: no pierdas el tiempo, pulsa play y ven al Tanned Tin.

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