13/12/2012

Los californianos se muestran menos salvajes que de costumbre en el primer bocado de su tercer álbum.

Algunos dirán que Nathan Williams y sus Wavves son una panda de gamberros empedernidos, sin más. Otros señalarán que tienen una habilidad especial para meterse en líos, especialmente si están relacionados con algún tipo de sustancia ilegal. También habrá quien se acuerde de su imprevisible comportamiento sobre el escenario o de alguna de las tuit-trifulcas en las que se han enzarzado durante los últimos tiempos. Y, a decir verdad, todos tendrán razón en sus acusaciones: Wavves no son precisamente la compañía que una madre querría para su hijo. Sin embargo, hay que reconocer que estos californianos se convierten en unos tipos aplicados cuando llega la hora de la verdad. De otra forma no se explica que ya se encuentren ultimando el que será su tercer largo, producido por el prestigioso John Hill. Aún no tiene título confirmado y habrá que esperar a la próxima primavera para que vea la luz, pero a cambio ya podemos hincarle el diente a un primer single de adelanto que responde al nombre de ‘Sail to the Sun‘ (las soleadas costas de su San Diego natal, siempre presentes). Williams y los suyos continúan sonando tan urgentes y espídicos como el primer día, pero el giro en ‘Sail to the Sun‘ es evidente. Y no nos disgusta en absoluto, dicho sea desde ya. Parecen haber sufrido un proceso de domesticación, se muestran menos salvajes y destartalados, menos punk y más cercanos a bandas como The Thermals o The Soft Pack. Más serios, sí, a pesar de que la canción incite a los empujones, los sudores y los aullidos al aire. Que, con todo, siguen siendo los Wavves que conocemos no hace falta que se lo juremos, para comprobarlo únicamente tienen que ver el irreverente vídeo que han estrenado para acompañar al tema. Dirigido por BLACK // DOCTOR y protagonizado por un reverendo de dudosa reputación y su pecaminosa doble vida.

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