03/12/2012

Hablamos con Joe Newman, cantante y guitarrista del grupo del año.

Cuando mandamos la entrevista por e-mail al sello de Alt-J en España, faltaban cuatro días escasos para que se conociera el ganador del Mercury Prize de 2012, el galardón que premia el mejor disco británico del año (y que a la postre ganaron ellos). Alt-J, a cuatro días del veredicto, eran indudablemente uno de los grupos revelación del año. Su debut, An Awesome Wave, nos había convencido meses atrás (en agosto hablamos de ellos, y un poco antes les colamos en la lista de mejores discos de la primera mitad de año), y oyente a oyente habían ido calando hondo en muchísima gente, todavía sin la losa del hype y con el boca-oreja y la magia que desprende su debut como principales artífices.

Ahora, un mes después de haber enviado aquellas preguntas, Alt-J son el grupo del año. Sin más. Pueden haber hecho o no el mejor disco de 2012 (para la revista MondoSonoro, ojo, así ha sido), pero el Mercury Prize obtenido y la meteórica ascensión que han vivido en solo unos meses han culminado un año espectacular para estos cuatro chicos de Leeds que se conocieron en la universidad y no publicaron su primera maqueta hasta el año pasado. Por eso probablemente estas respuestas han tardado más de un mes en llegar: después del Mercury y a la vista de lo que pueden llegar a ser, todo el mundo quiere un trozo de Alt-J. Y salvo el varapalo de Pitchfork (que puntuó con un 4.8 su debut) y el recelo de una parte de la crítica –cuestión de gustos–, Alt-J cuentan con el favor del público, y han llegado aquí para quedarse. Por eso esas preguntas mandadas hace un mes, y contestadas hoy por Joe Newman –cantante y guitarrista del grupo–, en aquel momento ya tenían su interés, pero ahora cobran todavía más relevancia.

Juntamente con Gwil Sainsbury (guitarrista y bajista), Gus Unger-Hamilton (teclados), y Thom Green (batería), Newman ha protagonizado un fenómeno de los que se ven en contadas ocasiones, un grupo que de tantas referencias que conjuga (Radiohead, TV On The Radio, Foals,…) suena refrescante y con personalidad propia, sin hits de cara a la galería (aunque ‘Matilda‘ y ‘Breezeblocks‘ estén cerca) pero un toque mágico que envuelve su debut de principio a fin. Ahora, que se expliquen ellos.

Enhorabuena por vuestro disco, es sin duda uno de los mejores debuts del año. ¿Erais conscientes de lo que teníais entre manos cuando lo terminasteis?

Joe Newman: ¡Gracias! Todos teníamos ganas de que el público escuchara el disco. Creo que los cuatro estábamos realmente orgullosos de nuestro debut, porque habíamos pasado mucho tiempo recopilando y grabando canciones. Y finalmente teníamos un disco que representaba cuatro años de trabajo duro.

¿Cómo resumiríais los primeros años del grupo? ¿Fue difícil encontrar las canciones para este primer disco?

El primer año fue muy emocionante: la universidad es genial, vivir lejos de casa también, y dedicar tu tiempo a la música con un grupo de amigos con los que realmente conectas es una experiencia estimulante. No teníamos ningún plan de futuro entonces, todo lo que nos interesaba era escribir canciones que alguien terminara disfrutando algún día.

En vuestras canciones se perciben multitud de influencias: TV On The Radio, Wild Beasts, Radiohead, Foals… ¿Fueron referentes reales cuando estabais haciendo las canciones? ¿O hubo otros más claro?

Lo fueron, claro, pero con tantas influencias, recordarlas todas es muy difícil. Una influencia sonora directa para ‘Matilda’, por ejemplo, fue la canción ‘Stay Golden’ de Au Revoir Simone. Es una canción genial.

El sonido que habéis conseguido en An Awesome Wave, pese a todo, es bastante único. ¿Cómo llegáis a él?

Es resultado de dedicarle muchísimas horas a cada canción. Creo que es una mezcla de trabajo duro y la química que tenemos como músicos con diferentes gustos y bagajes.

¿Cuándo sabéis que una canción está terminada?

Cuando disfrutas escuchándola. Pero incluso entonces, es difícil saber cuándo parar.

¿Alguno de vosotros estuvo en un coro mientras erais pequeños? Algunos juegos de voces parecen indicarlo…

Gus (Unger-Hamilton, teclados) sí formó parte de uno, ¡de hecho durante toda su infancia! El resto de nosotros, en realidad no.

La mayoría de vuestras canciones parecen muy colaborativas, como si fueran el resultado de los cuatro miembros del grupo trabajando a la vez en ellas. ¿Así es como las creáis?

Yo escribo el primer esqueleto de las canciones basándome en la estructura, melodía, y letras, y luego la llevo al resto del grupo. Ellos dan sus opiniones y escriben sus partes (a veces también pasamos partes de mi guitarra al teclado). Después de eso todos trabajamos juntos para repensar el rol de cada uno de nosotros dentro de la canción. Y una vez hemos terminado, llevamos la canción a nuestro productor y durante el proceso de grabación el tema pasa por el filtro final. Y entonces es cuando está hecha del todo.

Habéis tenido el apoyo de medios poderosos como el NME, pero también recibido críticas duras de totems como Pitchfork. ¿Creéis que el papel de los medios todavía es tan relevante hoy en día a la hora de encumbrar o defenestrar a un grupo?

Los medios son un monstruo que hacen que nuestro nombre suene por todas partes y que el público pueda escucharnos. Por supuesto que disfruto leyendo una crítica positiva, pero es igual de divertido leer otra donde intentan destripar por completo el disco, porque así tenemos algo de lo que quejarnos como grupo después. Las malas críticas ayudan a que los miembros del grupo estemos más unidos. Estas instituciones veteranas conservan mucho poder, igual que lo han obtenido nuevos formatos como los blogs; ambos tienen el poder de lanzar la carrera de grupos jóvenes.

¿Tenéis la sensación de que vuestro éxito ha sido fruto del boca oreja de los fans más que, por ejemplo, los medios o los blogs? Nosotros tenemos esa impresión, y le atribuimos a ello el inmenso crecimiento que habéis vivido en solo un año.

No sé si ha sido más gracias a lo primero o lo segundo. Ambas cosas son realmente importantes cuando se trata de llegar al público mayoritario. Si has hecho un disco potente y consistente, tanto las recomendaciones de los fans como el apoyo de los medios son igual de cruciales.

Habéis sobrepasado ampliamente los 100.000 fans en Facebook (nota: en el momento de escribir las preguntas, hace un mes, acaban de rebasar esa cifra; ahora ya superan los 150.000), algo poco frecuente para un grupo nuevo. ¿Cómo lo habéis logrado, tenéis alguna explicación?

Nuestro Mercury Prize seguramente haya disparado los números.

Este 2012 ha sido sin duda alguna un año increíble para Alt-J, empezando el año como desconocidos y terminándolo como uno de los grupos del año. ¿Qué ha sido lo mejor y lo peor que os ha pasado?

Me vi en medio del fuego cruzado entre dos bandas rivales. Me dispararon en la cara y una pierna pero me recuperé casi al instante y logré calmar a ambas bandas a través del poder de la canción de folk tradicional ‘Lowlands’. La canté en falsetto y arrasé.

¿Cómo ha cambiado vuestra vida, como personas y como grupo, durante este año?

Ahora nos agregan más desconocidos a Facebook.

¿Y qué ha cambiado desde que ganasteis el Mercury Prize?

El estatus del grupo se ha disparado. Aunque nada ha cambiado para nosotros como personas más allá de que lo celebramos mucho y al día siguiente tuvimos una buena resaca.

Tenéis prevista una considerable gira europea para el mes de febrero, pero no habéis incluido ninguna fecha española. ¿Es porque creéis que todavía no sois conocidos aquí?

Esa es una buena pregunta. Voy a tener una conversación muy seria con nuestro agente. Hemos visitado España una vez como grupo (nota: en el festival Sinsal San Simón 2012, evento que no anuncia su cartel hasta que se celebra), pero para nosotros no es suficiente. Nos encantaría volver.

Supongo que hace un año no os hubierais imaginado estar en la posición en la que estáis ahora. ¿Pero dónde creéis que vais a estar dentro de otro año?

Trabajando en nuestro segundo disco o haciendo la banda sonora de una película, ¡eso sería increíble!

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