29/11/2012

“Nos gusta arriesgar y grabar un disco sin pensar directamente en su resultado”. De gira desde hoy con Budweiser Live Circuit.

The Gift empiezan hoy jueves 29 de noviembre en la sala But de Madrid una gira de ocho fechas que les traerá de visita por las principales ciudades españolas. Cinco de ellas serán dentro del Budweiser Live Circuit (Madrid hoy, Barcelona mañana, Valencia el 13 de diciembre, Málaga el 14 y Córdoba el 15; entradas aquí; también estarán en Avilés, Lugo y A Coruña) y marcarán el retorno en salas de aforo medio de uno de los grupos de pop alternativo más populares de Portugal. Por no decir el que más. Con una trayectoria que casi alcanza los veinte años, The Gift han pasado por el sonido sintético de los noventa, por la indietronica de los 2000, hasta llegar a esa suerte de pop electrónico casi bailable de Explode, notable disco que publicaron en 2011. Este mismo año, sin embargo, el cuarteto nacido en Alcobaça sorprendió con un nuevo trabajo, este llamado Primavera, grabado durante diez días y mucho más reposado, con atmósferas cercanas al post-rock y altamente disfrutable. Nuno Gonçalves –teclista y a la postre manager del grupo, puesto que The Gift se autogestionan; completan la banda Sónia Taveres, John Gonçalves y Miguel Ribeiro–, sin embargo, nos avanza que los conciertos de esta gira se basarán en las canciones de Explode, para hacer bailar al público. Este y muchos otros detalles son los que nos cuenta en esta charla que amablemente nos ha concedido.

Estáis a solo unos días de empezar una gira por España. ¿Cuáles son vuestras expectativas?

Nuno Gonçalves: Desde luego las expectativas son muy altas. España nos recibe muy, muy bien, y creo que esta gira tendrá un concepto de electricidad, de baile, de más BPMs (beats por minuto) que creo que funcionará muy bien. Nos encanta volver a los clubs.

Actualmente en Portugal, muchos os definen como el grupo ‘indie’ de más éxito en ese país. ¿Creéis que os será complicado crecer más en Portugal y por tanto es el momento de apostar definitivamente por el mercado internacional?

De momento no nos preocupa eso. Nos preocupa más tratar bien el publico fiel que siempre estuvo con nosotros. Creo que no nos avergüenza decir que hoy The Gift en Portugal son claramente una banda mainstream en el sentido de que tenemos miles de personas que agotan las entradas de todos los conciertos. No salimos en todas las radios ni el top de ventas, pero nos sentimos cómodos en una posición en la que tenemos público garantizado sin renunciar a nuestro sonido. El mercado internacional sigue siendo nuestra principal misión, nunca vamos a dejar de trabajar para llegar a más público. Creo que hoy, con casi 19 años de vida como grupo, estamos viviendo el sueño de cualquier músico: tocamos por todo el mundo y seguimos con motivación para hacer más música.

En 2011, publicasteis un disco nuevo tras algunos años sin sacar nada (Explode). ¿Por qué decidisteis sacar otro trabajo nuevo solo un año después (Primavera)?

Son dos discos muy distintos: Explode está más pensado, más elaborado, con mil colores, y producido por Ken Nelson, que tiene mucha experiencia. Primavera ha sido un disco muy impulsivo, grabado solamente en diez días, pensado para ser tocado solo en teatros, un disco en blanco y negro, susurrado, intimista, basado en melodías de piano y en la voz de Sonia. Uno no podría existir sin el otro, y creo que se complementan muy bien en el escenario. ¿Por qué tan poco tiempo entre ambos? Porque hemos sentido que la explosión de colores de Explode nos habíamos olvidado de los dos colores básicos: el blanco y el negro…

¿Qué hay de nuevo en Primavera que os llevó a grabar el disco con tanta rapidez?

Fue el impulso de querer documentar lo que estaba pasando en nuestras cabezas. Las melodías de piano, el hecho de que Sonia estuviera embarazada durante esos meses y su expresividad estuviera en un punto único, etc. Creo que nos funcionó muy bien, me gusta no planificar y arriesgar al grabar un disco sin pensar directamente en su resultado. Después de tantos años de experiencia, creo que salir un poco fuera del plan nos ayuda mucho.

Primavera, al menos a primera vista, es un disco mucho más reposado y épico, incluso con toques post-rock. ¿Es el sonido que queríais para The Gift o ha sido solo cosa de este disco en concreto?

Para mí, el sonido que hemos conseguido en Primavera es algo único, y no tengo intención de repetirlo. Ha sido un momento concreto y un disco con una unidad que me gusta mucho.

¿Cómo afecta este cambio a los directos de la gira? ¿Vais alternando entre la calma de las nuevas canciones y los grandes éxitos más animados?

Depende de las giras y de los recintos en los que tocamos. Por eso decimos que Primavera es para teatros y auditorios. Todo lo que sean festivales, clubs o escenarios grandes son para Explode y nuestros discos anteriores, porque en ellos nos gusta tocar canciones con más electricidad. Creo que esta alternancia de setlist, incluso de instrumentos, acaba siendo un motor de motivación extra para nosotros, los músicos y el equipo que trabaja con nosotros.

En realidad, cada disco de The Gift tiene un sonido bastante diferenciado y característico. ¿A qué se debe, cómo escogéis la línea que seguir en cada álbum?

Un escritor escribe cuando tiene algo nuevo que decir, y nosotros con nuestros discos nos sentimos igual. Un disco nuevo incluye un sonido nuevo, un lugar donde no hemos estado antes; por eso nos gusta ver cada disco como una etapa.

Según habéis dicho, ahora los cuatro miembros del grupo vivís en ciudades diferentes. ¿Cómo afecta eso al día a día de The Gift? ¿Lo dificulta o lo hace más fácil?

Después de tantos años como grupo, tenemos nuestros mecanismo para sobrevivir a pesar de la distancia. Ver mundo siempre es bueno para una banda: nos da poder crítico, nos permite ver y escuchar otras cosas, y creo que eso ayuda mucho en el aspecto artístico del grupo.

La situación económica y social en Portugal ahora mismo es bastante parecida a la de España, con graves problemas de desempleo y de ataques a la cultura. ¿Cómo creéis que eso afecta a la música, tanto en su vertiente más de creación como de negocio/industria?

En el aspecto creativo, en mi opinión es imposible que una crisis te corte la inspiración… pero lo puede hacer más difícil. Hoy en día, si quieres ser alguien tienes que pasar por muchas más dificultades y trabajar mucho más para ganar mucho menos. Es un momento muy difícil que separa muy claramente los que son músicos porque la música es su vida de los que son músico porque mola. La crisis está ahí, existe y solo hay una forma de derrotarla: enfrentarla con ganas y amor por la profesión, y dejar las excusas fuera del escenario.

¿Cómo lo habéis vivido vosotros, aunque algunos no estéis viviendo en Portugal?

Si antes hacíamos 90 conciertos al año en Portugal, ahora hacemos 40, y los demás tenemos que ir a hacerlos fuera. Hay que buscar otros países para encontrar nuevo público y poder seguir adelante.

Vosotros os autoeditáis y autogestionáis en todos los aspectos. ¿Lo hacéis por convicción o por necesidad? ¿No acaba agotando después de tantos años con el grupo?

Empezamos a hacerlo por necesidad, y hoy en día lo seguimos haciendo por convicción. Y sí, es agotador, pero no sabemos trabajar de otra forma. A veces nos gustaría tener más tiempo libre para centrarnos únicamente en la composición y en las tareas de músico, pero de alguna manera seguimos enamorados de estar metidos en todo el proceso. Nos encanta ir a la imprenta, preparar los carteles, controlar todos los aspectos que rodean al grupo: la promoción, la divulgación, el decorado del escenario, el artwork, las fotos… La música como un todo. Ahora miro atrás y creo que hemos hecho el recorrido correcto. Un grupo es una maratón y no una carrera de 100 metros, 19 años después seguimos aquí con ilusión, público nuevo y ganas de seguir adelante.

Lleváis casi 20 años con el grupo… ¿Dónde creéis que estaréis dentro de otros 20 años?

Mi prioridad ahora mismo es no dejar de hacer nada de lo que tengo en mente, y si seguimos así creo que seremos felices, con o sin banda. Pero una cosa sí que tengo clara: dentro de 20 años, estaremos orgullosos de nuestro pasado.

¿Nos recomiendas algún grupo nuevo portugués que merezca salir de vuestras fronteras y todavía no lo haya hecho?

Plaza, Memória de Peixe, Capitães de Areia, y Norton (aunque creo que estos ya han estado por ahí alguna vez…).

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