28/11/2012

Será en la sala Atic, y se mantienen Ellen Allien, SBTRKT Y Rustie para este fin de semana.

Poco a poco el ‘caso Apolo’ va dejando atrás el dramatismo y se van aclarando muchas preguntas que surgieron con la clausura temporal de la emblemática sala de Barcelona. Finalmente, parece que las obras que se tienen que realizar en el sótano de la sala (y recintos adyacentes) serán más sencillas de lo que en un principio parecía, así que es muy probable que pronto vuelva a abrir sus puertas a pleno funcionamiento. No en vano, algunas informaciones (como la de Time Out Barcelona) apuntan que Apolo podría volver a abrir en «una o dos semanas«, y el grupo catalán Mine! ha colgado esta misma mañana en su perfil de Facebook una nota en la que afirmaban que los responsables de la sala les han asegurado que su concierto previsto para el 13 de diciembre podrá tener lugar.

Eso en mente, y dejando a un lado la fantástica labor que el equipo de la sala está haciendo a la hora de ayudar a recolocar los conciertos (toda la información está disponible en la web y redes sociales de la sala) y las fiestas (Nasty Mondays y Crappy Tuesdays no han perdido ni un día y han sido reubicados a la sala City Hall), el otro aspecto que interesaba a la gente era el destino de Nitsa, el club de noche de Apolo, mientras la sala estaba cerrada. No en vano la programación de las próximas semanas apuntaba francamente alto, y ya se sabe que en estos casos no hay tiempo que perder. Dicho y hecho: esta tarde han anunciado que Nitsa se traslada a la discoteca Atic, en la calle Tarragona  141-147 (cerca de Pl. Espanya), una sala que ha albergado todo tipo de fiestas y que durante algunos fines de semana (como mínimo uno) se convertirá en Nitsa y La [2]. Y con nombres de peso, además, porque el viernes tomará la cabina Ellen Allien (y DJ Coco y Pegatas en La [2]), mientras que el sábado será el turno de nada menos que SBTRKT y Rustie. Con los mismos precios y condiciones que el Nitsa habitual, y con un aroma a una serie de noches especiales (y curiosas) de las que recordar años después. Veremos si es solo cosa de un fin de semana o el nuevo hogar de Nitsa se alarga algo más.

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