06/11/2012

«Primer adelanto de lo nuevo de Foals. No se qué decir todavía… No se si me gusta o me echa muy para atrás«. Así rezaba uno […]

«Primer adelanto de lo nuevo de Foals. No se qué decir todavía… No se si me gusta o me echa muy para atrás«. Así rezaba uno de tantos mails internos que nos enviamos a diario entre los miembros de nuestra virtual ‘redacción’. Foals: uno de los grupos más queridos del blog, principalmente por los pepinazos que dejaron en su primer disco (Antidotes), pero sobre todo por el inmenso paso adelante que dieron en Total Life Forever, un segundo disco homogéneo y ambicioso a modo de salto al vacío del cual todavía rescatamos a menudo maravillas como ‘Spanish Sahara‘ o ‘What Remains‘. Pero aquello fue en 2010, ahora estamos en 2012 y Foals anunciaron hace algunos días su tercer disco, Holy Fire, previsto para el próximo 11 de febrero de 2013. Y dijeron que hoy desvelarían el primer single del álbum. Y así ha sido, una vez más (como hicieron con ‘Spanish Sahara‘ de Total Life Forever) entregan canción y videoclip al mismo tiempo, y de ahí el mail con la frase que leían al principio del post.

De nuevo, sorpresa. Si ‘Spanish Sahara‘ en su día nos descolocó por su languidez y energía contenida (al cabo de algunas escuchas nos tuvo de rodillas), ahora los de Yannis Philippakis se van al otro lado, al del ruido: porque tras un minuto y 55 segundos de maravilla cósmica, de ritmos casi bailables y regusto funk, llega el estribillo de ‘Inhaler‘ y suena a… ¿grunge? ¿A Soundgarden? ¿A Red Hot Chili Peppers? ¿A Limp Bizkit? Nos ha dejado con los ojos como platos. Un riff poderoso de guitarra, el amigo Philippakis desgañitándose al grito de «space«… y vuelta a la cadencia infecciosa de los primeros dos minutos. La nueva canción de Foals es una obra maestra con un estribillo que no entendemos, y que por ahora no compramos. Es una especie de Dr. Jekyll & Mr. Hyde en forma de canción, y es justamente eso lo que nos produce ahora mismo: amor y (un cierto) odio. No es cuestión de que nos guste o no el rock más bien duro, ni siquiera de que a Foals les haya dado por el grunge ahora; es simplemente que no nos encaja en la canción. Es nuestra opinión, claro, quizá es cuestión de escuchas. Y si algo hay que valorarle al grupo de Oxford es que nunca se quedan donde están, que siempre tratan de ir un paso por delante del resto, o de lo que se espera de ellos. Pero en fin, juzguen ustedes mismos.

El videoclip, bastante atractivo por cierto, ha sido dirigido por Dave Ma, y además de unos apasionantes pases de baile y de unos cuantos tatuajes que no entendemos cómo han esquivado la implacable censura de Youtube, muestra al grupo tocando en un escenario visualmente perfecto para ellos. Cuenta el propio grupo a NME que hubo incluso parte de improvisación en el vídeo, como cuando el propio director les lanzó, sin avisar, fuegos artificiales mientras tocaban.

Holy Fire, producido por el mítico dúo de productores Flood y Alan Moulder (PJ Harvey, Depeche Mode, My Bloody Valentine…) saldrá el 11 de febrero y, para variar, ahora genera todavía más expectativas entre nosotros. Aquí debajo tienen su curiosísima portada. Una vez publicado, faltará la gran asignatura con respecto a Foals: verlos en directo en un concierto como dios manda (aquel desfase de concierto en Razzmatazz no cuenta, ni su teloneo de Red Hot Chili Peppers). Hay ganas.

Publicidad
Publicidad