22/09/2012

Conseguir sumergirse en el extraño universo que Dirty Projectors nos proponen en Swing Lo Magellan no es tarea fácil. Todo a pesar de que la […]

Conseguir sumergirse en el extraño universo que Dirty Projectors nos proponen en Swing Lo Magellan no es tarea fácil. Todo a pesar de que la nueva entrega de los neoyorkinos se muestra sensiblemente más austera y accesible que su predecesor, el mágico Bitte Orca (top 9 en nuestra lista de mejores discos internacionales de 2009). Para empezar, es indispensable superar el extraño magnetismo de su portada, capaz de dejarte completamente embobado durante varios minutos. Una vez completado este paso, las sugerentes sensaciones y las evocadores imágenes se precipitan en tu cabeza. “Verás un millón de colores si observas con atención”, viene a decirnos Dave Longstreth en los primeros compases de ese gran primer single titulado ‘Gun Has No Trigger‘. Y no le falta razón, con Swing Lo Magellan toca afilar los sentidos: no existen melodías nítidas a las que perseguir, los estribillos apenas asoman la cabeza, la percusión aparece cuando el cuerpo y el subconsciente te piden cuerdas (y al revés)… Un matemático desorden en el que Dirty Projectors se mueven como pez en el agua. Así, abriendo los ojos de par en par y pegando bien el oído, uno va cayendo rendido ante el camaleónico disfraz de ‘Offspring Are Back‘, los delicados coros susurrados de la mencionada ‘Gun Has No Trigger‘, las guitarras de colores de ‘Just From Chevron‘, el destartalado caminar de ‘Dance For You‘, los aires negroides de ‘Impregnable Question‘, la desnudez de ‘Irresponsible Tune‘ y, sobre todo, la cadencia hiphopera de ‘About to Die‘. Un tema que también te gana por su fina letra y por sus simpáticas palmadas. Y por la breve aparición de esas cuerdas frotadas tan señoriales, por eso también. Y por las esquizoides voces. Uff, qué pedazo de canción es esta ‘About to Die‘. Pueden comprobarlo (o recordarlo) justo aquí abajo, mientras disfrutan del extravagante vídeo oficial que le han asignado tras convertirse en el nuevo sencillo del álbum. El clip, impecable desde el punto de vista visual, es una delirante idea del propio Longstreth en la que hay hueco para todo. Incluso para algún guiño a la carátula de Bitte Orca. ¿Quién lo encuentra?

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