11/07/2012

Aprovechando la bonita coincidencia de que el sexto concierto del ciclo Blogged By Indiespot reunirá este viernes 13 de julio en la sala Music Hall […]

Aprovechando la bonita coincidencia de que el sexto concierto del ciclo Blogged By Indiespot reunirá este viernes 13 de julio en la sala Music Hall de Barcelona a dos artistas de inmenso talento y que al mismo tiempo se mueven en coordenadas musicales distintas, decidimos proponerle a Jorge Ramírez Escudero (Hyperpotamus) y a Mia Salazar (The Big Head Troubled Boy) que se entrevistaran mutuamente. Les dimos total libertad para que hicieran unas cuantas preguntas el uno para el otro, habida cuenta de que pese a que ambos empezaron su carrera aquí (Hyperpotamus en Madrid, The Big Head Troubled Boy en Barcelona) tienen en Londres una ciudad clave, puesto que es donde el primero reside ahora y donde la segunda ha residido diversas veces y donde su carrera musical empezó a arrancar. Eso, además de la manera de entender la música, de componer, las comparaciones entre España e Inglaterra, y diversas cuestiones más son las que Jorge y Mia han abordado mutuamente, coincidiendo incluso en algunas preguntas (no así en sus respuestas). Sin duda un documento como mínimo curioso alejado de las inquisiciones habituales de los periodistas o aficionados, con preguntas más enfocadas a la trastienda del artista y su relación personal con la música. Para mantener la fidelidad, presentamos las preguntas de cada uno por separado, con sus respectivas después. Primero pregunta The Big Head Troubled Boy (TBHTB) y contesta Hyperpotamus, y luego al revés. Y recuerden: este viernes 13 de julio en la sala Music Hall, ocasión única para verlos a ambos en un escenario. Entradas ya a la venta.

 

TBHTB PREGUNTA, HYPERPOTAMUS CONTESTA

THE BIG HEAD TROUBLED BOY: ¿A quién echas más de menos: al bajista, al pianista, al guitarra o al batería? Si tuvieras que agenciarte con uno, ¿con quién te quedarías?

HYPERPOTAMUS: Al batería, sin duda. Delegar toda la parte rítmica a un batería ágil, con rango dinámico y sentido del humor sería todo un lujazo. Lo que hago para sustituir la batería, lo que se viene llamando beatbox, no es más que una aproximación a ideas rítmicas más complejas que tengo en mente. Mis capacidades como, ejem, beatboxer, son limitaditas. Quizá incluya batería en este concierto, ¿quién sabe?

TBHTB: Has vivido en muchos sitios, ¿en qué lengua blasfemas?

H: Pues gusto de coger un poquito de aquí y un poquito de allá. No hay nada como un «me cago en la hostia puta» o un «For God fucking sake», y qué decir del «mortacci tua»… A mí blasfemar me relaja. En su justa medida, es muy sano, creo yo.

TBHTB: Una ‘loop station’ requiere musicalidad y mucha noción métrica… ¿Se hace o se nace? ¿Tu primer contacto con el loop fue por amor o por curiosidad?

H: Sin duda se hace. El talento o los genes están muy bien, pero hay que trabajárselo. Nadie nace sabiendo. Con tiempo y ganas, se puede hacer cualquier cosa. Mi primer contacto con la loop station, recomendada por el gran Javier Díez-Ena (de Dead Capo y Ginferno) fue más bien por circunstancia. Yo llevaba un año haciendo grabaciones vocales en casa sin más pretensión que desahogarme yo solito. Jamás pensé en que podría hacerlo yo solo. Ya ves tú, la tecnología…

TBHTB: ¿Escribes con el loop, o compones y luego arreglas los temas? ¿Cómo lo haces para componer temas que no resulten redundantes en el escenario?

H: Nunca he escrito canción alguna con el loop. Más bien, con la loopera adapto composiciones que haya hecho al piano, a la guitarra o de grabaciones/esbozos que haya cantado directamente en mi dictáfono. Respondiendo a la segunda parte de tu pregunta: pensándomelo muy mucho. Paso mucho tiempo masticando ideas y canciones en la cabeza hasta que me atrevo a lanzarlos en directo. De hecho, la redundancia es algo que tengo muy presente y de lo que siempre busco huir. En ese sentido, teniendo la síntesis como brújula ayuda. Menos es más.

TBHTB: ¿Un viaje de gira en el que hayas aprendido algo muy extraño?

H: Que el Desierto de Atacama, en Chile, es tan seco, que no sudas. Tu sudor se evapora al instante. Allí estás, a un sol de 40 y pico grados, y NO SUDAS…

TBHTB: ¿Cuál es la pregunta que más te hace la prensa y más te repatea?

H: «Qué opinas de la industria?» Cualquier pregunta que no concierna algo relacionado con la música. Es de lo que menos me preguntan. Casi todo tiene que ver con «¿cómo haces para ganarte la vida?», «¿cómo llevas ser músico independiente?», «¿qué opinas de la piratería?» etc. Puedo entender el por qué de estas preguntas, pero hablemos un poco de música, ¿no?

TBHTB: ¿Qué tal tu experiencia como músico en Londres? ¿Cómo lo compararías con ser músico en España?

H: Pues tocar en Londres es más duro de lo que pensaba. Si consigues un concierto pagado, da gracias. Parece como si fueras un afortunado por tocar gratis en Londres. En España el trato al músico es infinitamente mejor. Quién lo diría… Por otro lado, la gente está de vuelta de todo aquí, y sorprender a un londinense no es fácil. Dicho esto, aquí sigo, porque aunque esté tardando, poco a poco voy consiguiendo entrar, y la reacción de la gente es siempre buena. Nadie dijo que fuera a ser fácil.

 

HYPERPOTAMUS PREGUNTA, TBHTB CONTESTA

HYPERPOTAMUS: ¿Por qué la música? ¿Cómo justificas tu dedicación a la misma en un mundo que parece necesitar cosas más importantes o básicas?

THE BIG HEAD TROUBLED BOY: No hace falta justificar la dedicación de nadie a un arte. El arte es libertad y es vida, para mí es necesario existir y formar parte de la cultura; y no debo justificar mi forma de vida. La música para mí lo es todo; si bien es cierto que ha habido momentos en que la influencia del mercado (sin valores) en la misma ha hecho de mi pasión una actividad agotadora y hostil, no soy capaz de renunciar a ella. El mundo necesita gente que cree, que crea, que evolucione, que estudie, que piense y exprese. No todo va a ser la política, el Carrefour y el Fútbol.

H: ¿Cómo haces para mantenerte creativa? ¿Cómo mantienes la tensión necesaria para estar haciendo música original sin repetirte? ¿Alguna vez has sufrido el bloqueo del escritor? Si es así, ¿cómo le encontraste solución?

TBHTB: Por supuesto que ha habido momentos en que aparecen bloqueos creativos, pero siempre suelen ser para bien. Los bloqueos se deben al exceso. Creo que los músicos tendemos a estar las 48 horas del día escuchando y oyendo música… y los obsesivos podemos interpretar como música hasta el sonido de una moto o la sirena de una ambulancia. En mi caso, incluso el pobre y vergonzoso hilo musical del súper me deja muda, pensando en música (en este caso, mal hecha).  Cuando sufro un bloqueo, dejo mi iPod sin batería y me doy un par de semanas de silencio. Luego intento escuchar algo muy diferente; si puede ser algo clásico, y eso empieza a despertar otra musicalidad en mí, hasta que necesito de nuevo tocar compulsivamente. De todas formas hacer música original es un reto muy grande. Ser un Picasso de la música lo consiguen muy pocos, pero precisamente por eso no habría que dejar de crear y trabajar.

H: ¿Qué tal tu experiencia como músico en Londres? Cómo lo compararías con ser músico en España?

TBHTB: Londres es una cuidad que me abrió los ojos de un bofetón cultural. Para mí, Londres fue el principio de todo. Imagínate, yo tenía 17 y toda esa gente a mi alrededor haciendo cine o tocando de manera profesional, productores, pintores, actores, directores. Yo venía de Terrassa, (ESpain) y vi muy claro que ahí me sentía despierta para desarrollar mi música. Luego fui regresando temporadas y cada vez me sentía más atrapada por la cuidad. Todo pasa allí, en cualquier rincón hay arte y eso te motiva a formar parte de ello. Pero, por otro lado, luego me di cuenta de que esa motivación es el sueño compartido de todos esos artistas que no son londinenses, sino de Sabadell, de Oklahoma, de Vancouver o de Nueva Zelanda. Gente que se movió hacia allí creando ese núcleo magnético, y con el tiempo no depende de dónde vivas, sino de lo que tú estés dispuesto a dar y aprender. Obviamente en Londres los circuitos culturales están mejor valorados que en España, tanto a nivel económico como en prestigio. Y eso, desafortunadamente, es cultural e histórico y en algunas zonas de España nos cuesta todavía un poco entenderlo. Pese a todo, creo que estamos cambiando, aunque nos quejemos un poco demasiado.

H: ¿Si te dieran a elegir un lugar del mundo en el que dar un concierto, cuál sería? ¿Por qué?

TBHTB: Pues posiblemente un teatro con muy buena acústica en un país semi tropical con playas cercanas de aguas cristalinas, donde pudieran estar mis amigos, músicos y artistas internacionales y donde pudieran venir mis padres sin tener que caminar mucho. Sino, pues Kazajistán, Montreal, Rejkavik, Nueva York (para que venga David -con él sentado en el público me basta-), amanecer en París después de un buen bolo, Austin, Australia, Cerdenya, Todas las Islas del mundo, en la India, en Japón… Londres, claro… o Santiago de Compostela, Veracruz, ¡Berlin! El Botanique de Bruselas, por favor… o Barcelona (en un sitio que suene bien y la entrada no cueste 100 euros, tipo el Liceu o el Palau pero asequible). Oye, qué pregunta más complicada, ¿no? Yo no me he pasado tanto contigo…

H: ¿Quién es el Cabezón con problemas?

TBHTB: Pues pobrecito, es un poco yo, un poco todos. Tener miedo es razonable, somos mortales y no lo que nos venden los medios. Nadie es maravilloso e inmortal, aunque los anuncios de crema nos vendan la felicidad. Bighead es feliz. Es un buen chico, aunque sea tímido y cabezón. Bighead es el nuevo de la clase, que no sigue a nadie, pero está contento de tener una vida. Bighead disfruta de sus problemas porque le parecen retos, lejos de ser monstruos. Ahora mismo, muchos de nosotros somos unos bigheads, con nuestros problemas y nuestras tonterías, nos crece la cabeza de pensar en grandes cosas. Pero declararse un bighead no es ninguna bandera válida para hacerse pequeño; hay que salir a estamparse a base de valentía, aunque nos pese la cabeza sobre los hombros.

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