01/06/2012

Hola, soy un post programado. Estoy muy bien, ya verás. Hablo de Pond. ¿Qué quienes son Pond? Unos tipos que hacen lo de Tame Impala, […]

Hola, soy un post programado. Estoy muy bien, ya verás. Hablo de Pond. ¿Qué quienes son Pond? Unos tipos que hacen lo de Tame Impala, pero más digerible. Y es que los australianos, encumbrados por su caleidoscópico y feroz Innerspeaker, no son una banda de escucha fácil. Su psicodelia es una pasta de digestión lenta, un artefacto de sonido quizás añejo en exceso, una especie de revisión distorsionada y de unos Beatles enrevesados. Impecable, pero duro. Pond no sólo suenan a Tame Impala sino que, en cierto modo, son Tame Impala: dos de sus tres miembros fijos forman parte de la otra banda, y eso se nota. (Aquí el lider es Nick Allbrook, bajista de los otros y un tipo que aparenta 14 años tirando por lo alto.) No obstante, las canciones de Beard Wives Denim, último trabajo hasta la fecha de estos chavales, pesan cada una varios gramos menos que las de su banda madre. A menudo, los australianos se dan tiempo para divagar, para jugar con efectos, pedales, sintes y atmósferas, pero todo se mueve en un maravilloso equilibro entre lo avanzado y lo desacomplejado. Una bendición. La segunda, ‘When It Explodes’, es un buen ejemplo de todo lo dicho. Empieza casi como una canción de Deerhunter, de pronto se adentra en un pasadizo central de trance dirigido que, tras un silencio, gira de golpe hacia la luz y hace terminar la canción en una especie de éxtasis pop. Y todo sin que uno tenga la sensación de haber vivido en dos mundos. Eso de hecho ocurre nunca. Las canciones de Pond están extrañamente cortadas por un mismo patrón aunque al escuchar el disco uno piense a ratos en The BeatlesCream, Led Zeppelin y The Doors y luego en DeerhunterEzra FurmanThe War on Drugs MGMT.

No sabemos si considerar a Pond como un proyecto paralelo de Tame Impala porque, en realidad, tienen el doble de discos que estos. Tienen Frond, el tercero, en Spotify también. Beard Wives Denim, publicado el pasado mes de marzo fue grabado en 2010, es decir, con Innerspeaker. Y se grabo a dónde suena: a granja lejos de la civilización, suponemos que rodeados de campo, en una construcción de madera llena enchufes, ácido, pedales e instrumentos diversos. Aquí suenan bajos guitarras, baterías, pero también flautas, shakers y otros artefactos. Todo, en conjunto casi hora de música, rezuma una cosa sobre todas: libertad absoluta. Libertad para hacer lo que les da la gana, sin complejos. ‘When it Explodes’ empieza con exactamente 20 segundos de claqueta, dos amagos de comienzo y termina entre risas y capulladas varias… Durante todo el álbum uno les imagina allí, en la granja, despeinados, grabando los temas del tirón. Sin prisas por que viesen la luz, como se ha comprobado, pasándoselo tremendamente bien y transmitiéndolo. Al fina, el resultado es un disco de rock psicodélico que se escucha solo.

El trío ‘You Broke My Cool’, ‘Moth Wings‘, ‘Leasure Pony’ es para caerse de la silla. La primera con ese aire clásico y ese final nihilista, la segunda con trazos de auténtico hitazo psicodélico (la línea de bajo, tú) y la tercera, puro rock rock beatlemaniaco, fresco como una sandía recién sacada de la nevera hasta el puente, largo y policromático, como la mayoría, pero nutritivo para los tímpanos, amigos. ¿Y dónde se dejan la primera ‘Fantastic Explosion in Time’ chorrazo de energía, o ‘Dig Brother’ ya casi al final? Al final, con las escuchas, uno no tiene el amago de pasar ni una de las 13. En pocos álbum de este año van a encontrar tanta frescura y tantas toneladas de pedalera. Y aunque no, no es un disco redondo, es sin duda uno de estos tapados del año. Típico álbum que sale con un 7 raspadito en Pitchfork y que termina sin reseña en la mayoría de los sitios. Sólo NME, ojo, lo considera uno de los álbumes más grandes de esta primera mitad de año. Nosotros, modestamente, nos sumamos a esa opinión.

Pond están ahora de gira por Europa, pero no pasan y por España, ni cerca, así que nos quedamos sin ver un directo que, hemos leído por allí, es la hostia. Los chavales dicen que ya tienen listo su siguiente trabajo, que se llamará Man, It Feels Like Space Again y, según sus propias palabras, «es muchísimo mejor» que este que nos tiene enganchados. Todo apunta a que saldrá en lo que queda de año y, si de verdad es «muchísimo mejor», que tiemblen los grandes. He aquí un trío de púberes libérrimos dispuestos a postularse.

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