09/05/2012

(Lean la crónica del primer día de festival aquí). Sábado 5 de mayo Después de un larguísimo día de resaca (sobre todo, para los que […]

(Lean la crónica del primer día de festival aquí).

Sábado 5 de mayo

Después de un larguísimo día de resaca (sobre todo, para los que dormíamos sobrevivíamos en el camping), al fin cayó la tarde y con ella, la lluvia. Nada que sorprendiera a los londinenses Yuck, que se sintieron como en casa. Este era otro de los imperdibles de indiespot. Así que llegamos corriendo tras un atracón de tapas en la plaza de las Flores. Las 19:15h es, sin duda, una hora que no hace justicia a una banda como la de Daniel Blumberg, pero eso no impidió que, poco a poco, el Estrella Levante se fuera llenando de los más motivados adeptos. Y los británicos no decepcionaron. Desgranaron los temas del álbum homónimo con el que debutaron en 2011 y que, recordemos, fue elegido quinto mejor disco internacional por este blog. En el setlist no faltaron sus grandes hits, ‘The Wall y ‘Get Away, con las primeras filas entregadísimas coreando el estribillo. Mención aparte merecen el inicio y el final del concierto: empezaron con ‘Chew, su nuevo tema, continuista y fiel al sonido noventero tan de Yuck, y terminaron con ‘Rubber‘, su primer y descomunal single. Oh, sí.

La segunda noche del festival no había hecho más que empezar, así que mientras esperábamos al gran Bigott, fuimos a saludar a los Antònia Font, que a esas alturas aún no habían llenado el Escenario Jägermeister. Algo raro pasaba allí, porque los mallorquines sonaban algo distorsionados. ¿Un problema técnico? Quién sabe. Empezaba Bigott y no nos quedaba tiempo para comprobarlo. En el Estrella Levante el zaragozano caldeaba el ambiente con ritmos tropicales y movimientos de cadera imposibles. Nos cae bien este tío. Pero que muy bien. No sabemos si es por sus pintas de homeless náufrago moderno o por la versatilidad de su música, pero lo cierto es que nos inspira buen rollo. Supo hacernos bailar, aunque su conexión con el público es totalmente platónica, porque el siempre esquivo Bigott no suelta palabra entre canción y canción. Y entre esas canciones estuvo ‘She is my man‘ y la aclamada ‘Cannibal Dinner‘, entre otras muchas otras de su brillante y más redondo álbum, The Orinal Soundtrack.

Bigott dejó paso a Mogwai, mientras en el otro escenario Klaus & Kinski –que jugaban en casa– se esforzaban para mantener el interés de su audiencia. Pero era imposible. Aunque reconocemos que, con los últimos discos, los murcianos han mejorado, Mogwai juega en otra división. Los escoceses estuvieron imponentes, para variar. Los decibelios de sus guitarras se oyeron desde el camping todo el recinto, cuando ‘White Noise irrumpió en el SOS 4.8. Aunque, la verdad, después del bailoteo de Bigott, nos quedó la sensación de que esa no era su hora. Pero, bueno, tampoco nos vamos a quejar. Tener a los de Glasgow a tan pocos metros fue un auténtico privilegio. A pesar de que era la hora de la cena, el público no se pudo desenganchar del escenario, durante un concierto repleto de temas del último álbum de la banda, Hardcore Will Never Die But You Will. Con ‘Rano Pano’ tocamos el LSD éxtasis. Aún así, los seguimos prefiriendo en espacios más íntimos, como el que nos regalaron en Barcelona hace apenas unos meses.

Y si con Pulp (salvando las distancias) tuvimos un déjà vu que nos transportó al Primavera Sound 2011, con The Flaming Lips ya fue el colmo. La historia se repite, una y otra vez. Bolas gigantes, confetti y el ya mítico truco de saltar al público dentro de una burbuja de plástico. Vale, la primera vez flipamos, pero ya cansa. Eso sí, hubo una novedad. Esta vez, el resto del grupo saltó al escenario directamente desde el interior de una vagina gigante. Pura poesía. Aún así, la música no está a la altura de un show tan espectacular. Exceptuando ‘The Yeah Yeah Song, que fue de las primeras en sonar, y la última, ‘Do you realize?’, el resto, nada del otro mundo.

Y al terminar The Flaming Lips, la duda acechaba a los amantes del pop nacional. En el Jägermeister, La Casa Azul, con un algo afónico Guille Milkyway (a quien por cierto, nos encontramos en el avión de Ryanair de vuelta a Barcelona), pudo robar algo de público a los esperadísimos Love Of Lesbian, que eran los indudables cabezas de cartel del día. En su retorno, tras unos meses de grabación, no defraudaron al público de Murcia, que fue uno de los primeros en escuchar en directo algunos de los nuevos temas, como ‘El Hambre Invisible y ‘Wio, que ya se empiezan a corear, a pesar de que aún no se ha publicado el disco que las contiene. El Estrella Levante estalló cuando los de Santi Balmes hicieron sonar los primeros acordes de ‘Club de fans de John Boy y se unió en un salto multitudinario con ‘Algunas Plantas, donde echamos en falta sus simpáticos disfraces. Y así podríamos seguir. Todas las canciones funcionan y encajan. Está claro que son un grupo de y para el directo.

Y, nuevamente, nos pasó como con Pulp. Esa sensación de que ya estaba el pescado vendido. Pero ahí estaban Cansei De Ser Sexy (o CSS) y Yall para demostrar que nos equivocábamos. El resto, como suele decirse, es historia.

Texto: Anna Bonet y Guillem Martínez.

Fotos: Cedidas por la organización

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