21/09/2011

Todavía no le hemos dedicado la profundidad que a priori requiere, pero todo apunta a que Father, Son, Holy Ghost, el segundo álbum de Girls, […]

Todavía no le hemos dedicado la profundidad que a priori requiere, pero todo apunta a que Father, Son, Holy Ghost, el segundo álbum de Girls, será uno de los más vitoreados del año. No es de extrañar, porque este segundo trabajo lima todas las asperezas de un debut que al final quedó algo descompensado (había grandes canciones –caso de la vital ‘Lust For Life‘ o esa densa ‘Hellhole Ratrace‘–, pero poca unidad). Father, Son, Holy Ghost es más compacto, más adulto, mucho más trabajado. Parece que el atormentado Christopher Owens empieza a encontrar su camino en esto de la música (recordemos que su vocación era ser pintor, y que esto de la música era algo así como un divertimento paralelo), y que se siente plenamente cómodo en él. Lo celebramos, porque esto ha derivado en canciones más atemporales, como esta soleada ‘Honey Bunny‘ que abre el disco con regusto a los Beach Boys. El vídeo que la ilustra no es nada del otro mundo, aunque resulta sorprendentemente positivo para tratarse de Girls (y muestra a un Owens cada vez más kurtcobainizado), pero que de momento sirva como recordatorio para dedicar el tiempo que se merece a Father, Son, Holy Ghost porque, a pesar del estrafalario título, el disco apunta a podio del año. Lo seguiremos de cerca, y por supuesto no nos perderemos los conciertos de presentación que Girls harán dentro del Primavera Club 2011, que por cierto ya ha agotado los abonos de Barcelona. Todavía quedan para Madrid, pero dense prisa, que todo apunta al sold out también.

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