12/09/2011

Hysterical, el tercer disco de Clap Your Hands Say Yeah, es de aquellos trabajos que dividirán a los oyentes. Posiblemente será el disco que más […]

Hysterical, el tercer disco de Clap Your Hands Say Yeah, es de aquellos trabajos que dividirán a los oyentes. Posiblemente será el disco que más lo haga este 2011. Y el porqué es bien sencillo: en su primer disco en cuatro años, los de Alec Ounsworth se han quitado los complejos de encima y, casi como directa respuesta a las críticas que acusaron a Some Loud Thunder de enrevesado y poco inspirado (aunque desde aquí lo reivindicamos), parecen querer decirnos que si quieren pueden hacer un álbum de pop accesible y rotundo casi sin pestañear. Porque eso es lo que son las dos canciones que abren el disco, la conocida (y celebrada) ‘Same Mistake‘ y la casi más épica ‘Hysterical‘, hits infalibles de pop vitaminado, ultra-melódico y aderezado con unos sintetizadores que, juntamente con la similitud en la voz, entroncan directamente con The Killers. Y ahí reside la cuestión: Clap Your Hands Say Yeah parecen haber perdido parte de su personalidad (esos gritos histriónicos), aunque no seremos nosotros los que desechemos, al menos de entrada, Hysterical por ese motivo…

Al contrario, de entrada somos los primeros que celebramos esta especie de nueva juventud de un grupo al que casi dábamos por muerto. Ya hemos dicho que los dos primeros temas del disco nos parecen rotundas celebraciones de euforia, pero es que el disco lógicamente no se queda ahí. ‘Misspent Youth‘ puede que sea una balada de manual pero sirve para rebajar la tensión en medio de paisajes bellos, y ‘Maniac‘ recupera por unos minutos la urgencia de los Clap Your Hands Say Yeah del primer disco, con ese ritmo entrecortado y la voz quebrada de Ounsworth. Igual que la grandiosa ‘Into Your Alien Arms‘, seguramente la más digna sucesora de aquel himno que ya es ‘Upon This Tidal Wave Of Young Blood‘, con sus cinco minutos y medio de duración, con su melódico vaivén, con su épica en crescendo.

Se cierra así el formidable quinteto inicial, y la sencilla ‘In A Motel‘ se encarga de hacer lo propio con la primera mitad del álbum. Seguramente acaba siendo menos intensa de lo que el grupo pretendía que fuera, defecto del que también adolece en cierta parte una voluntariosa ‘Yesterday, Never‘. A partir de aquí, Hysterical baja definitivamente sus revoluciones, aunque eso no significa que la emoción termine. Porque precisamente ‘Idiot‘ es uno de aquellos medios tiempos que funcionarían perfectamente como tercer single, y que en directo debe de ganar muchísimos enteros. Nos convence. ‘Ketamine And Ecstasy‘, por ejemplo, no lo consigue, pese a los intentos vocales de Alec para darle algo de vidilla: suena descafeinada y sin inspiración. Suerte que ‘Adam’s Plane‘, la canción que cierra el disco, lo hace por todo lo alto mostrando a unos Clap Your Hands Say Yeah inéditos al piano en un tema de más de siete minutos, que da pie a cierta improvisación instrumental mientras Ounsworth se contornea con la línea de voz y espera al desenlace final, más acelerado, ruidoso y épico para terminar el disco de acuerdo con su inicio.

Así que, conscientemente o no, Clap Your Hands Say Yeah van a por las masas en Hysterical, y sería extraño que la jugada no les saliera redonda, aunque la segunda mitad del disco se desinfla un poco. Falta por ver cómo reacciona su parroquia habitual. Hysterical se publica hoy mismo, aunque se puede escuchar en NPR y en Spotify. De momento, el grupo no tiene fechas de conciertos en España, pero todo llegará, ¿no?

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