16/06/2011

Entenderán los habituales del blog que, por la línea general que acostumbramos a seguir, hayamos hablado poco de este Sónar 2011, apenas de M.I.A., Cut […]

Entenderán los habituales del blog que, por la línea general que acostumbramos a seguir, hayamos hablado poco de este Sónar 2011, apenas de M.I.A., Cut Copy, Janelle Monae y poco más. Aunque disfrutamos del festival, preferimos dejar a los expertos el análisis del cartel, de las apuestas seguras y las alternativas más jugosas. En este caso nuestro experto es David Jiménez, que explica como nadie los pormenores de cada edición artística del Sónar 2011, y con quien siempre es un orgullo poder contar. Porque hay mucho por contar. Así que, con la ya habitual premisa de última hora (el festival, de hecho, ya ha abierto sus puertas), repasamos algunas recomendaciones personales para esta nueva edición del festival de música avanzada más prestigioso del país. Pasen y vean.

M.I.A. (viernes 17, 00:45h, SónarClub)

Motivos para creer: Viene a presentar su tercer y vilipendiado álbum, MAYA, un disco que mejora (y mucho) con el traslado al directo, todo hay que decirlo. Por supuesto, no faltarán las referencias a sus aclamadísimos LPs previos. Su paso por Barcelona y Madrid a finales del año pasado fue recordado por varios motivos: por lo corto de su concierto (50 minutos, ¿en serio?) y porque aún mantiene intacto el espíritu combativo de sus inicios. Ni las patatas fritas de sabores han conseguido aburguesarla, ella sigue igual de desafiante. El  espectáculo con el que aterrizará en el festival (será la segunda vez que lo pisa, descontando, claro, la espantada de hace unos años alegando agotamiento), que juega con lo paramilitar y lo dictatorial (atril sermoneador incluido) es visualmente impactante, y tan idóneo para reventar el inmenso SónarClub, que ni hecho aposta.

Si te convence…

Munchi (viernes, 00:00, SónarClub) hará los honores previos al concierto de M.I.A. con una sesión ecléctica a partir de la  estilos tradicionales de países recónditos pasados por el filtro dance, con el fin de hacerlo apto a la muchachada. Es cierto que este rollo de exprimir comienza a manonuchear más de la cuenta (saqueo, me forro) y a dar la sensación de que mucha diversidad de cultura y todo lo que tú quieras, pero al final todos acabamos moviendo el culo con sonidos que comparten el 98% de su adn.

Uno de los que primeros que tomaron el camino fueron Buraka Som Sistema (sábado, 1:30, SónarPub), que no es que sean mejores o peores que los que han llegado después, sino que han demostrado ser más astutos. EL combo luso-angoleño vuelven para adelantar en directo (harán doblete también en el SónarKids) Komba su segundo disco. Acaban de publicar ‘Hangover (BaBaBa)‘, un single en las coordenadas de ‘Kalemba (wegue wegue)‘, o sea, mucho movimiento bullanguero y ambición de canción del verano.

Schlachthofbronx (viernes, 6:00, SónarCar) es otro de los imperdibles si lo que te va es descerabrarte dando botes sin sentido del ritmo. Sacados de la chistera de Diplo, que tiene un ojo de lince para descubrir talentos orientados a la pista, lo de este dúo alemán es una ensalada de bajos gordos, música tradicional bávara, cumbia y muchas ganas de poner patas arriba cualquier escenario, como ya demostraron teloneando a la tamil en su última gira. Un cierre peligros para el viernes; quizá no te levantes en todo el sábado.

MAGNETIC MAN (sábado 18, 3:15h, SónarClub)

Motivos para creer: ¿Alguien se acuerda del Nu Rave? El Sónar tampoco. Y dentro de un par de años puede que le ocurra lo mismo al dubstep, que está calcando letra por letra la biografía del sonidillo franchute. Ya vamos por el tercer capítulo, el que trata sobre los juegos malabares entre integridad y comercialidad. Tras “El dubstep es desafiante” y “El dubstep es moderno”, llega “El dubstep es masivo”. Ya sabemos lo que viene después: “El dubstep es comercial”, “¿El dubstep? Yo jamás bailé eso” y “Esto no es dubstep, es funky punk”. La  consolidación como género de referencia ha sido posible gracias a un nombre: Magnetic Man. Kode9 y Burial acabarán llevándose los vítores y halagos, Caspa y Scuba, parte de la fama entre el populacho. Pero si el género será recordado multitudinariamente será gracias a un supergrupo (fusión de tres productores de altura como Benga, Skream y Artwork) que acertó en pulsar la tecla correcta para que el dubstep asaltase las listas de ventas sin vender su alma al diablo. Y eso con joyas que han sabido ampliar el espectro cultural de un género con cierta tendencia a encerrase en si mismo, y que gracias a esta confluencia de talentos demuestra que gana mucho cuando colisiona con otros estilos. Y sí, puede que Getting Nowhere tenga ecos del Moby transcedental y Coolio, y que cada vez que suena I Need Air me venga a la mente Olive, pero eso no resta, más bien lo contrario. Son homenajes, voluntarios o no, a todo una cultura musical que por fin es reivindicada en su justa medida. El concierto más esperado del sábado, gracias a un disco homónimo lleno de potenciales hits (apuntad también Fire y Mad), tomará el SónarClub con un espectáculo visual que pinta a plagio low cost descarado de mis añorados Daft Punk y con las más que probables colaboraciones de Katy B y Ms. Dynamite, que están pululando por el festival todo el fin de semana.

Si te convence…

Pasado, presente y ¿futuro? del dubstep se reúnen este fin de semana en el festival. El ayer del género, con uno de los productores que durante años estuvo preparando el terreno (y predicando ante muy pocos fieles), Zinc (viernes 17, 16:30h, SónarDome). El hoy con Scuba (viernes 17, 1:45h, SónarClub), servirá para medir correctamente cual es la nivel de aceptación popular del dubstep más fiel, sin olvidar la vertiente más pop con Redlight feat. Ms. Dynamite (viernes 17, 03:30h; SónarLab) y la más techno con Shackleton (sábado, 1:00, SónarCar). Y lo que puede ser mañana con el dúo Raime (sábado, 20:30, SónarHall) porque, ojo, ya estamos hablando de post-dubstep sin haber aín cadaver, tela.

No todo el buen dubstep tiene que venir facturado desde la pérfida albión, esa es una máxima que corroborarán desde Canadá  Egyptrixx (sábado, 1:00, SónarCar), y una nutrida cuota española que abordará el género a partir de las sesiones de El Timbe (sábado, 18:15, SónarVillage), Dj Sith & David M (sábado, 20:00, SónarVillage), Judah (sábado, 13:30, SónarVillage) y Chelis (sábado, 5:30, SónarLab), y los ‘live’ de Downliners Sekt (sábado, 17:30, SónarComplex), Stendhal Syndrome (sábado, 13:00, SónarHall) y Noaipre (sábado, 6:15, SónarCar).

UNDERWORLD (sábado 18, 00:45h, SónarClub)

Motivos para creer: Junto a The Orbital, The Prodigy y The Chemical Brothers, una de las cuatro grandes bandas británicas que llevaron a popularizar la electrónica de masas a nivel mundial. Todo el mundo ensalza los dos primeros discos tras su regeneración de la mano de Darren Emerson Dubnobasswithmyheadman y Second Toughest in the Infants. Yo, en cambio, me sigo quedando con el siguiente, Beacoup Fish, una maravilla de techno oscuro y adictivo con joyas del calibre de ‘Push It‘, ‘King of the Snake‘ y ‘Moaner‘. Por supuesto caerá ‘Born Slippy‘ (y yo que sigo sin encontrarle el punto…) y, esperemos, que las justitas de Banker, su nueva referencia discográfica, que está bien pero no da para llenar un concierto. ¿Oído Chemical?

Si te convence…

Otro de los supervivientes de esa generación son Global Communication (sábado, 17:00, SónarHall), nombre clave de la música ambient en los noventa, que tras diez años de inactividad vuelven a mostrar las virtudes de 76:14, uno de los discos más laureados del género.

DOMINIQUE YOUNG UNIQUE (viernes 17, 21h, SónarVillage)

Motivos para creer: Esta joven norteamericana, con tan sólo 19 años, está siendo la gran sensación del hip hop norteamericano. Mujer de armas tomar y flow speedico, cruzo los dedos para que no se diluya su rabia al trasladarlo al directo, como suele ocurrirle a la mayoría de MCs que pisan el SónarVillage. Tiene un pie en la bass music y otro en el ghetto tech, ese género meneaculos y malvado que revienta Detroit y ha conseguido que gente oriunda e ilustre como Derrick May lo abomine públicamente.

Me recuerda en actitud (que no musicalmente) a Kelis, tanto a la guerrera y furibunda de los primeros discos como a la bitchy calientapollas que se hizo un hueco en la pista de baile. Pepinazos como ‘Show my Ass‘, ‘War Talk y los cachondos samples de Stevie Wonder en ‘World is Mine‘, Suzanne Vega en ‘I’m Right Here‘ y, atención, Justin Bieber en ‘My turning‘ prometen gasolina para uno de los conciertos del festival. Con que sea la mitad de bueno y divertido que el de Professor Green del año pasado estaremos muy bien servidos. Ahora, hay un pero bastante gordo, hay que sacrificar a Cyclo y el principio de The Human League si quieres disfutar todo su show.

Si te convence…

Atmosphere (viernes, 17:30, SónarVillage) también está haciendo bastante ruido dentro del panorama hip hop de clase media norteamericano con un discurso fuertemente influenciado en el optimismo genético de De La Soul y en la denuncia complaciente de Arrested Development. Ghostpoet (viernes, 20:30, SónarHall), en cambio,  tiene un corte más intimista y apesadumbrado, con una querencia pop empujado por ese ‘flow’ que parece que rapea casi sin quererlo. El avant-rap de No surrender (sábado, 15:00, SónarVillage) y el delirio sónico de DELS (ojo, al ‘Shapeshift’, el temazo que esconde su resultón debut, GOB), pondrán la nota más esquiza y experimental de la variada selección de hip hop que este año aporta el festival.

De los de casa, lo más destacable está en Pai Mei (jueves, 16:30, SónarDome), el nuevo proyecto bajo la tutela de Griffi (uno de los más reputados productores de hip hop dentro y fuera de nuestras fronteras). Esta vez ha convencido para la causa a Aqeel, colaborador habitual de los inexplicables The Zombie Kids (sábado, 00:30, SónarLab), y una MC noruega llamada Amqui. Inspirándose en el estilo de Kanye West y el fondo sonoro de la nueva generación de talentos del hip hop británico, presenta un combo que entra a primeras más por los ojos que por los oídos, pero todo es cuestión de tiempo. El que le quiera dar Griffi hasta que se encapriche con otra cosa. Como el apadrinamiento musical, algo que ha practicado recientemente con el combo Matador Records (viernes, 14:30, SónarDome).

APHEX TWIN (viernes 17, 2:45h, SónarClub)

Motivos para creer: No seré yo el que ponga alguna pega a uno de los personajes más trascendentales de la música electrónica de los últimos 20 años. Bueno, sí. Algunas veces no le pillo el rollo, pero no es culpa suya, yo siempre he sido bastante simple en esto de la música (botar, emocionarme, pero… ¿pensar? No, gracias). Su obra es fundamental para entender el por qué hoy estamos aquí y el por qué puede existir hoy un festival como el Sónar.

Y ya no sólo por su propio legado musical, sino también por ser parte integrante y determinante de quizá el sello más importante dentro de la música electrónica, Warp.  Mirad qué nomina: !!!, Squarepusher, Broadcast, Jamie Lidell, Hudson Mohawke… hasta  Mäximo Park -a mi me gustan-. Además es el capo de otro label que no se queda atrás en cuanto a la conjunción de talentos, Rephlex (Drexciya, Luke Vibert, DMX Krew, Seefel…). Todo lo que ha significado un paso adelante en materia de música electrónica ha tenido cobijo en los dominios de Richar D. James. El autor de ‘Windowlicker’ vendrá reforzado con un espectáculo visual en el que no escatima presupuesto: láseres, capturas de imagen en tiempo real, termografías… Hay que verlo aunque por dentro sepas que en algunos momentos no lo entiendes.

Si te convence…

Curiosamente, el capo del sello Rephlex coincidirá este año en Sónar con Chris Cunnigham (sábado, 23:30, SónarClub),con el que ha formado uno de los tándem visual/sonoro más próspero de las dos últimas décadas. Fruto de esta colaboración son creaciones tan desasosegantes como el cortometraje Rubber Johnny o el terrorífico videoclip Come to Daddy. La actuación del reputado videoartista aprovecha muchas de esas creaciones e, incluso, otras más comerciales como la del laureado spot que filmó para PlayStation. Todo ello mezclado con un discurso sonoro extremo muy propio de su camarada en Warp. Hace un año pasó por el SOS 4.8 y bueno, fue soportable durante 20 minutos. Lo siento, en materia musical a este si que no me lo trago.

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