30/01/2011

Hace unos días leíamos emocionados una pequeña entrevista a The Antlers en Pitchfork, en la que decían que, tras haber escuchado algunas canciones del esperado […]

Hace unos días leíamos emocionados una pequeña entrevista a The Antlers en Pitchfork, en la que decían que, tras haber escuchado algunas canciones del esperado nuevo disco de los de Peter Silberman, la primera impresión fue que tenía un sonido más «sexy«. La continuación de Hospice, que consideramos en su día como el mejor disco de 2009 –un ejercicio tremendo, emocionalmente inacabable, y que a día de hoy todavía escuchamos con regularidad–, se alejará, según cuenta el propio Silberman, de la tristeza del primero. Y, si bien no sabemos cómo encajar esto, las descripciones ofrecidas en el artículo de temas como ‘Parentheses‘ («un loop de batería hipnótico y un montón de falsetes de Silberman«), ‘French Exit‘ («un final casi tropical«) o ‘Hound‘ (destacada como «comedida«) nos hacen imaginar un disco menos exigente y más variado, pero con la influencia de todo lo que The Antlers han vivido a raíz de la salida del álbum. Silberman cuenta que en los últimos dos años han estado escuchando más electrónica y post-rock (Portishead, Boards of Canada, Low,… buenas referencias) y que ahora escucha –precisamente– In The Aeroplane Over The Sea de Neutral Milk Hotel tanto como cuando tenía 19. Nosotros también, Peter (o más, incluso). En fin, que será un disco más electrónico y menos grande, menos dramático. «Más sencillo de escuchar«, como explica Silverman. Aún así, cuando vemos en el Twitter de The Antlers que el grupo ha puesto el disco en un desconocido bar de Tokyo, o que se encuentran escuchándolo en el aeropuerto, algo se mueve en el estómago. Porque por muy diferente que sea, tenemos plena confianza en The Antlers, y eso hace que este segundo álbum, todavía sin título y previsto para mayo, sea uno de los que más esperamos este 2011. ¡Queremos un adelanto ya!

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