28/12/2010

EDIT (29/12/10): Obviamente, era una inocentada. Esperamos que nadie se haya ofendido y que puedan seguir disfrutando del post pese a saber que, ehem, no […]

EDIT (29/12/10): Obviamente, era una inocentada. Esperamos que nadie se haya ofendido y que puedan seguir disfrutando del post pese a saber que, ehem, no es verdad. Aunque mejor no hablemos de guilty pleasures ocultos…

¿Han repasado ya a fondo todos nuestros discos del año? Pues bien, llega el momento de las canciones: los temas que más nos han hecho vibrar, bailar, pensar, cantar, bucear en sus letras, maravillarnos y emocionarnos de todo un año. Una selección ardua y complicada, en la que como siempre hay grandes ausencias, pero que responde perfectamente al año que hemos vivido en indiespot. Una selección dificilísima, que hemos decidido limitar a diez canciones: diez joyas, diez obras de arte, diez canciones incontestables, aquí y en todas partes. Sin números, porque no nos vemos capaces de poner un orden. Sería injusto. Diez monumentos de los grupos del momento que marcarán un antes y un después, y que, de ahora en adelante, nos recordarán a este 2010 cuando las escuchamos una y otra vez. No nos cansaremos de ellas. ¡Adelante!

Nena Daconte – ‘No Te Invité a Dormir’

De verdad, ¿que tiene Laura Marling (número 41 de nuestra internacional, fuera por los pelos) que no tenga Nena Daconte? Es más, si me apuran ¿qué tiene Joanna Newsom que no tenga Nena Daconte? (Vale, un arpa, me han pillado). Pero ¿no hablan acaso todas, en esencia, de lo mismo? Pobre Mai, oh Mai, muñeca rota, elevada al cielo con su ‘Tenía tanto que darte’ y arrojada ahora a las faldas de las listas a pesar de tener méritos de sobra en su última obra para escalar esas faldas y remontar el trecho entero hasta la coronilla. La mejor, la que nos ocupa, ‘No te invité a dormir’. Sabiamente producida, con el grado justo de autotune, el número exacto de coros superpuestos. ¿Estridente? ¡No! ¡Enérgica! Y con unos acertadísimos arreglos de vientos, entre napoleónicos y de fiesta de pueblo, apelando con destreza a las raíces de la patria. Y en el eje filosófico del tema… un dilema, una cuestión socrática a la que todos nos hemos enfrentado alguna vez. Porque sí, ya la Filosofía se ocupa de cuestiones como ¿quiénes somos? o ¿de dónde venimos? Pero… quién se ocupa de resolver este interrogante infinito: ¿Por qué no te invité a dormir? Nena Daconte apelan aquí a lo más íntimo de nuestro ser, a nuestras inquietudes más primarias, a nuestros SMS más etílicos y a nuestros… alivios más íntimos. Reconciliándonos en suma con lo que somos. Gracias, Mai, nosotros sabemos que sigues teniendo mucho que darnos.

El Pescao – ‘Castillo de Arena’

Duelo de titanes: Dani Martín y El Pescao; El Pescao y Dani Martín. Loca maratón de talento se han echado los dos ex Canto del Loco. Pero bendita locura. El Pescao se ha liberado de la sombra de su primo y ha desatado aquí su melena. A su debut sólo cabe criticarle no tener su carita en la portada. Adonis moderno, bello como una fusión soñada entre Santi Millán y Andrés Velencoso. Bello como sus canciones. Como la que nos ocupa, ‘Castillo de arena’. Sutil comienzo con ritmica reggeton (pa’ mi mulata, pa’ mi morena) y desarrollo delicado con una letra magnífica y de temática inexplorada: «se pone el sol, te he vuelto a perder y paso la noche buscándote en el fondo del mar». ¡Ay! Nemo mediterráneo, poeta de lo cercano, cronista de la juventud. El tema en sí, lleno de vida, cálido e inmediato, alcanza su cima con el siempre oportuno arcordeón cachalotero, que parece invitar a escena al mismísimo Carlitos Vives. Pero que no, anuncia algo aun mejor: el timbre conmovedor de Ana Cañas, con su seseo trémulo. Solo un dueto (¡brillante idea!) de esta calidad nos viene a la mente. Pero no lo diremos. Lo que sí diremos, Pescao, pescaíto, es que nos tienes colgando en tus manos.

Dover – ‘Dananaya’

España, irremediablemente, es un país de paletos que desprecia el talento patrio. Resulta que si quienes se apuntan al africanismo son unos pijos de Brooklyn, les aplaudimos; si el que se atreve con la más sutil integración electrónica se llama Sufjan y se apellida Stevens, babeamos; pero si son unas mozas de Madrid, entonces, no, entonces es una basura. ¡Reivindicación! En indiespot ya no apagaremos el Last FM cuando escuchemos Dover. Y al que no le guste, ¡que se largue! Porque nosotros nos confesamos: nos encanta ‘Dannaya‘, una canción tan redonda y perfecta que más que 10 puntos merecería diez rayas. Triste existencia la de esta excelsa obra, cruelmente vilipendiada por los amigos de lo simple, por esas gentes incapaces de descifrar la complejidad estructural, el fondo filosófico, el homenaje eterno que estos tres minutos y ocho segundos representan, no sólo para África, si no para la música. Amigos de lo indie, destápense, cedan ante la armonía eterna del comienzo, ríndanse a la evidencia. Y si no se han convencido… sólo me queda un argumento: «djnenatenge ye chesiri ye ne te siran gueleyane«.

Melendi – ‘Barbie de Extrarradio’

Ha costado pero por fin, en su quinto disco de estudio y después de un parón de dos años, Melendi se muestra al mundo tal y como es. Sin trampa ni cartón, sin nada que esconder, el asturiano, una de las grandes bazas de nuestra música, exhibe su extraordinaria madurez en Volvamos a Empezar. Definitivamente sin rastas y mucho más fuertote, la novedad aquí es que el chico deja el sonido que le hizo popular en un segundo plano para soltarse la melena y abrazar su gran pasión. “La rumba del principio va en mis raíces, pero lo mío es el rock”, afirmaba en una entrevista reciente. Salto al vacío y, sin embargo, nuevo pelotazo, concretamente ese himno a las relaciones complicadas que es ‘Barbie de Extrarradio’, dulce al principio, contundente cuando entra la banda y con un aroma constante a los mejores Estopa. Arrebatadora también en la lírica, exhibe versos memorables, poesía cotidiana por la que hasta  Sabina mataría: “Mis sentimientos van en chándal y los tuyos visten de Dior” / “Tu con carrera en el amor y yo en primero de la ESO para estudiar el primer beso que me diste”. ¿Y qué me dicen de su voz, sabia y rasgada, parecida a la de un joven Leonard Cohen? Una delicia. No es casualidad que Melendi suene a todas horas en Spotify.

Carlos Baute – ‘¿Quién Te Quiere Como Yo?

Con tanto rock, indie, electrónica y demás géneros ruidistas a veces nos olvidamos del maravilloso y necesario mundo de las baladas. Sí, las baladas, esas canciones dulces, tiernas y sensibles que glosan las virtudes y penurias de ese precioso sentimiento universal que es el amor. ¿Quién no ha vivido la euforia del enamoramiento y el vacío que sigue a la pérdida? Es en momentos como esos cuando hace falta una banda sonora a la altura, cuando son necesarias canciones que llenen el espíritu y logren describir lo indescriptible. Y para hablar del corazón, pocos como el gentleman venezolano Carlos Baute, unos de los grandes trovadores del amor cortés del siglo XXI. La nueva demostración de su arte, que lleva por título ‘¿Quién Te Quiere Como Yo?’, es una oda a la mujer vestida por una instrumentación tan simple (piano, percusión y ligeros acordes de guitarra) y deliciosa que dan ganas de llorar de lo conmovedora que es. ”¿Quién te da desayuno en la cama y te hace sentir una dama? ¿Quién te lleva a conciertos, mas viajes en barco a cruzar nuevos mares? ¿Quién entiende tus días de cambio?” Baute, Carlos Baute.

Justin Bieber feat. Sean Kingston – ‘Eenie Meenie’

Ya decía yo que tanta gente no podía estar equivocada. Para vender casi seis millones de discos en un año y colocar todas las canciones de tu trabajo en la lista Billboard hace falta algo más que una cara (y un pelo) bonito, y Justin Bieber no solo tiene estas dos cosas, sino que va sobrado de lo esencial: talento, voz y temazos. No se dejen asustar por la lógica mercadotecnia que rodea al nuevo rey del pop y céntrense en lo importante, en la música de My World 2.0. El debut de este joven canadiense de 16 años apadrinado por Usher rezuma frescura, y con el pop como eje central mezcla con maestría lo mejor de géneros que van desde el soul al hip-hop pasando por la electrónica bailable. Un crack que además cuenta con la colaboración de monstruos del tamaño de Ludacris o Sean Kingston, siendo el fenómeno del reggae moderno el coprotagonista de ‘Eenie Meenie’, uno de los pilares del disco. Infecciosa, llena de referencias (¿en sus clases de inglés en el colegio no les cantaban eso de “eeny, meeny, miny, moe”?) e imbatible en la pista, su letra se sirve de la rivalidad para acabar ensalzando valores como la amistad, demostrando que los amigos están por encima de cualquier tía buena. Y no se olvida de los clásicos, tal y como se aprecia en el vídeo promocional, que homenajea a uno de los mayores himnos generacionales de nuestro país. Justin, hijo, estás en todo.

Yolanda Be Cool – ‘We Speak No Americano’

El hit por excelencia de este verano en la mayoría de clubs de Europa ha sido sin lugar a dudas el ‘We Speak No Americano’ (nosotros no hablamos americano), una formidable versión de la canción ‘Tu vuò fà l’americano‘ del italiano Renato Carosone publicada el 1956. Yolanda Be Cool (junto con la producción de DCUP) han logrado un temazo rompespistas que está de bien seguro entre nuestras canciones favoritas del año (y de la década). Lo curioso del nombre Yolanda Be Cool es que (1) no tiene nada que ver con la sala BeCool (ubicada en la zona alta de Barcelona, y en la que, por cierto, ¡volvemos a pinchar el próximo viernes 14 de enero!) y que (2) la banda no está encabezada por una chica que se llama Yolanda sino que se trata de un dúo australiano compuesto por Sylvester Martínez y Johnson Peterson y (3) para rematarlo, resulta que el nombre lo sacaron de la magnífica película Pulp Fiction, concretamente de la escena en que Samuel L. Jackson le dice a una ladrona en una cafetería (Yolanda) que se tranquilice (be cool en inglés). Formidable. ¡Como nos gustan estos tíos, en serio!

Train – ‘Hey, Soul Sister’

Es intolerable. Es intolerable que Estrella Damm todavía no haya hecho un anuncio con ‘Hey, Soul Sister‘. ¿Alguien lo entiende? ¡Es la sucesora perfecta para el ‘Summercat‘ de los imprescindibles Billie and the Vision! Redonda, sencilla, adictiva. Perfecto. En serio, lo tiene todo: un trabajo vocal impecable. Un grupo detrás con una larga y consistente trayectoria (Train, amigos míos, se formaron en 1994, hace tiempo que dejaron de ser unos mozalbetes). Una capacidad de emoción fuera de toda duda, al nivel de los grandes clásicos del verano. Súmenle un vídeo con chicos y chicas guapas, con sol a contraluz, product placement del bueno y haciendo cosas que todos hacemos constantemente en nuestras vacaciones de verano (bailar desnudos en un yate, únicamente ir a playas donde no haya nadie, dormir la siesta en una hamaca en pleno bosque) y ya tienen canción del verano de 2011. Y cuando eso pase, recuerden dónde lo leyeron primero.

Shakira – ‘Waka Waka’

La reina. La princesa del príncipe. La loba. La burbuja Freixenet con más clase. La, ¡nuestra!, colombiana universal. Cuando supimos que el Mundial de fútbol de 2010 se celebraría un Sudáfrica, a todos nos vino una sola persona a la cabeza capaz de estar a la altura para interpretar su canción oficial: Shakira. ¿Que es del continente de al lado? Bah. ¿Que su voz es la de un gato moribundo a veces? Eso es lo que tú crees, lo que pasa es que ella canta con un falseto característico, es su marca personal, su sello distintivo. Tranquilos, chicos, aquí se trata de ponerle un toque africano a cada segundo del tema, de impregnar el arte de Shakira de la vasta cultura africana con… unos cánticos salvajes encima de una base electrónica machacona. Claro que sí. Escuchas ‘Waka Waka‘ y piensas: Sudáfrica. Especialmente con la letra de la canción: «shaminama eh eh, waka waka eh eh«. Filosfía de la calle, del día a día. Y sobre todo, por si algo no acaba de quedar claro, Shakira remata: «Porque esto es África«. Gracias. Africanismo, pop, bailes sensuales,… ¡Temblad, M.I.A., Vampire Weekends y demases!

Delafé y las Flores Azules – ‘Espíritu Santo’

Rap y pop. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? Fraseos centelleantes y dulces estribillos siempre sorprendentes. ¡Sí! Parejitas del mundo: cantad mirandoos a los ojos, decid en público lo que os queréis (cuanto más cursi, mejor, ¡queremos detalles cotidianos!), hablad de Iniesta en el Mundial, del café con leche de la mañana, de esos momentos interminables en los que os miráis a los ojos. Y nunca, sobre todo nunca, bajo ningún concepto, dejéis de tener un recuerdo para el gran Espíritu Santo. Eso nunca. Uau. Best protagonista de canción ever. Esto es costumbrismo urbano, esto es pop del día a día, esto es… una auténtica fiesta, hombre. Claro que sí. Siente el flow dentro de ti, usa frases a priori irrelevantes pero cargadas de profundo contenido en el fondo («porque bailando hasta el Espíritu Santo se pone blando«), tira confeti a tutitplén, márcate unas bases de rap to guapas (y que no se parezcan en nada unas a las otras). Queremos bailar, queremos volar, queremos soñar, y lo vamos a lograr. Oh, ¿lo acabamos de hacer? ¡Hemos rapeado! ¡Claro que sí! ¡Fuera complejos! Menudo temazo.

Lista de Spotify aquí.

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