04/06/2010

Sí, fuimos al Primavera Sound 2010. ¿No vieron que durante cuatro días el blog estuvo literalmente muerto? Perdón por eso, por cierto. Dos redactores acreditados, […]

Sí, fuimos al Primavera Sound 2010. ¿No vieron que durante cuatro días el blog estuvo literalmente muerto? Perdón por eso, por cierto. Dos redactores acreditados, y un montón de amigos y colaboradores echando un cable para ver todo lo que pudiéramos y más. ¿El resultado? Una crónica que superará los cincuenta conciertos, escrita a siete manos y de la que les ofrecemos la primera parte ahora. Casi nada. Un esfuerzo considerable para el que fue uno de los mejores festivales que realmente recordamos. No es por peloteo, ni afinidad estilística, ni porque nos dieran VIP, ni nada de eso, pero nos ha sido tremendamente complicado encontrar un mal concierto en el Primavera Sound de este año. Quizá porque escogimos bien, quizá porque veníamos muy bien predispuestos, o quizá porque sencillamente todos los grupos estuvieron a una altura espectacular, lo cierto es que todos cumplieron: reuniones, nuevos grupos, hypes… Y hubo toneladas de momentos memorables, que iremos desgranando en la crónica y recopilaremos al final como es habitual. 100.000 personas circularon por el Fòrum durante los tres días de festival (más de 30.000 por día, ¡una barbaridad!), certificando de una vez por todas el triunfo de un evento que siempre ha apostado por la integridad artística, por el rigor y por la independencia (y que justamente este año cumplía diez ediciones). Vale, este año había más marcas que nunca y resultaba hasta incómodo en ciertos momentos, pero el nivel artístico del cartel no ha variado un ápice y eso es una maravilla. Así que gracias, Primavera Sound, ¡y felicidades! ¿Lo recordamos?

SIC ALPS (18:00h, Pitchfork)
La tinta del Excel acabado de imprimir seguía fresquita, y aferrados a él sorteamos la considerable cola de la entrada hasta llegar al Pitchfork. Como en otras ediciones éste fue el escenario en el que dimos la bienvenida al festival, de nuevo con una emergente propuesta norteamericana. Sic Alps, dúo de guitarra y batería, tienen un nombre bonito y juegan a lo mismo que muchos: pop añejo, psicodélico y (algo) ruidoso presentado con un envoltorio lo-fi, descripción que a estas alturas provoca más de una y de dos muecas de desinterés. Sin embargo, consiguen encontrar el orden dentro del caos y el suyo fue un concierto de los que entran bien. Sin más, ofrecieron una inauguración a la altura de las circunstancias y fueron una digna alternativa al oxidado electroindie de los reunidos Bis. Quizá en un año ni nos acordemos de ellos, pero su ‘L. Mansion’ difícilmente abandonará nuestros iPods. (Arnau Roma)

MONOTONIX (19:00h, Vice)
Que uno de los primeros conciertos del festival fuera el de cuatro israelíes que tocan entre el público y van moviendo su backline y liándola como nadie dice mucho acerca de la filosofía del Primavera Sound 2010. Sin duda el de Monotonix fue uno de los conciertos insólitos del festival, una suerte de Fucked Up o Les Savy Fav en versión extendida, porque los tíos tocan literalmente en el suelo, entre el público, y el cantante es un descerebrado como pocos. Lo de hacer pogo o tirarse encima del público era lo habitual, subirse encima del bombo de batería y hacer crowd-surfing encima ya tenía más gracia, y cuentan que hasta acabó cantando en las gradas del escenario Vice. En casos así, da igual que su hardcore-punk contundente no esté a la altura de los otros grupos, porque lo que cuenta es el espectáculo, y lo dieron como los que más. Qué grandes. (Aleix Ibars)

THE WAVE PICTURES (19:05h, Ray-Ban)
The Wave Pictures son una banda de pub y quizás será bueno que no dejen de serlo nunca. La poca trascendencia que ha tenido la publicación de su último álbum, Susan Rode The Cyclon, tiene que ver también con ese espacio underground en el que se mueven y que, a esto iba, convivió regular con el marco en el que les pusieron. El escenario Ray Ban se les hizo grande al trío inglés. Sobre todo en los primeros compases. Cuando la pista empezó a llenarse y ellos a soltarse, la cosa mejoró. Los solos de David Tatersall fueron de lo mejorcito del show (qué bueno es el tío) y las canciones de su último trabajo, más seriotas en general, funcionaron bien con los hits de, especialmente, esa maravilla que es Instant Coffee Baby (¿irrepetible?). ‘I Love You Like a Madman‘, ‘Just Like a Drummer‘ o la final ‘Leave The Scene Behind‘, por ejemplo, son inagotables. Un poco desubicados, pero a la altura. Al final en las primeras filas estaban dándolo todo. (Daniel Boluda)

SURFER BLOOD (19:15h, Pitchfork)

El chorro de voz de John Paul Pitts retumbaba, atronador, entre las columnas del Pitchfork, creando el mismo efecto de eco que llama poderosamente la atención en Astro Coast, disco de debut de Surfer Blood y un grower en toda regla. Mientras tanto, las afiladas guitarras ejecutaban con pulcritud y precisión quirúrgica riffs tan poderosos como inimaginables para una banda que arrastra el sambenito de hype. Serán uno de los muchos niños mimados de la biblia indie, pero los de Florida exhibieron argumentos más que suficientes para que les tengamos muy pero que muy en cuenta a finales de año. Aquello sonó como los ángeles, ya fuera en los cortes más reposados (‘Harmonix’ o ‘Floating Vibes’) o en los himnos (sobresalientes ‘Twin Peaks’, ‘Anchorage’ y el pedazo de single que es ‘Swim’). ¡Si hasta la nueva canción que presentaron dejó un estupendo sabor de boca! ¿Saben cuando tienen la impresión de que están asistiendo a la gestación de algo grande? Pues eso. (Arnau Roma)

TITUS ANDRONICUS (20:30h, Pitchfork)

Vale que a lo mejor es más fácil. Vale que cuando uno hace este rock denso, potente y de coros taberneros tiene muchas más cartas para deslumbrar sobre un escenario. Vale. Pues con todo y con eso el concierto de Titus Andronicus está sin duda entre lo mejor de esta edición del Primavera Sound. Los de New Jersey son, como poco, tan potentes, histriónicos y vitamínicos en directo como cabía esperar. Patrick Stickles es un tipo intenso sobre las tablas, de esos que se mueven, saltan, gritan, se retuercen, se enfrentan al baterista y aprovechan los cambios de guitarra para secarse el sudor a toda prisa. No se queda a la zaga ella: Amy Klein, la chica, nos deslumbró con sus saltos a lo Angus Young. Muy grande. La que abrió, ‘A More Perfect Union‘, que también abre su último álbum, The Monitor, fue chute de energía que llevó al borde del pogo a las primeras filas. De ahí en adelante el concierto no bajó prácticamente ni una décima. ‘Richard II…‘ fue también increíble, aunque sin duda el momento del concierto fue cuando Patrick Stickles se encomendó a los brazos del personal y se paseo sobre nuestras cabezas en posición fetal, aferrado a su micro inalámbrico y gritando hasta la extenuación aquello de «your life is over!! your life is over!!…«. Brutal. (Daniel Boluda)

THE XX (21:15h, Ray-Ban)

El de The xx era uno de los conciertos más interesantes del día por corresponder a ese tipo de conciertos ‘de consolidación‘. Su último año ha sido memorable (recordemos el sold out de Razz 2 hace unos meses), han pasado de ser un grupo semi-desconocido a obtener cierto estatus y respeto gracias a su pop gélido, muy deudor de Chris Isaak pero al mismo tiempo poco usual en el circuito indie. Y por eso había que verlos y comprobar cómo se las gastaban en las grandes ligas. El resultado fue algo desigual. El ambiente jugó a su favor en un aspecto (llovía y el cielo estaba tremendamente nublado, escenario ideal para su música) pero en su contra en el otro (era un concierto al aire libre y su tempo pausado no logró silenciar al respetable). Aún así demostraron amplia solvencia sobre las tablas para ser un grupo con sólo un disco en el mercado y que ha pasado de cuatro a tres miembros en la presente gira de presentación. Mención especial a ‘Islands‘ y ‘Shelter‘, canciones que ya han traspasado un disco y que forman parte del imaginario de muchos, y que junto a ‘Crystalised‘ y ‘VCR‘ fueron las cotas más altas de un concierto algo irregular. (Aleix Ibars)

SUPERCHUNK (22:10h, San Miguel)

Exquisitos e intensos, el grupo en el que siempre he querido tocar demostró que a pesar de los cada vez más largos descansos que se suministran no se han olvidado de por qué son la gran referencia del indie rock noventero más contundente. Y es que pasan los años y, sí, se les ve que físicamente están más ajados, pero es coger los bártulos y parece que no transcurra el tiempo: continúa el mismo espíritu vitalista, los impagables desgarros vocales de Mac McCaughan, los botes de inconsciente alegría de Laura Ballance y la convicción de que un buen riff te da media victoria y que tocar como si esta noche fuera la última, el triunfo entero. Y claro, por supuesto que tiene mucho que ver que vayan cayendo ‘Detroit Has A Skyline‘, la maravillosa ‘Learned To Surf‘ o que esa bestia parda que se ha adueñado del Primavera Sound y que responde al nombre de Tim Harrington se preste a delirar en esa locura speedica que es ‘Precision Auto‘. Señor conciertazo. Y menudo papelón para Pavement… (David Jiménez)

BROKEN SOCIAL SCENE (23:15h, Ray-Ban)

La concatenación de los conciertos de Superchunk, Broken Social Scene y Pavement podía y debía ser uno de los puntos culminantes de este Primavera Sound 2010, en el que ya de por sí destacaban infinidad de nombres. Y qué duda cabe de que en gran parte lo fue. Vaya si lo fue. La superbanda canadiense es cara de ver por estos lares, así que coger un buen sitio en el Ray-Ban se antojaba imprescindible, por mucho que no estuvieran ni Feist ni Emily Haines. Tan ilustres ausencias fueron suplidas por las aplaudidas colaboraciones de Owen Pallett y del pavement Scott “Spiral Stairs” Kannberg, que por momentos hicieron más numerosa la ya de por sí multitudinaria formación, . El repertorio, con el reciente Forgiveness Rock Record como eje central, tuvo un gran (y esperado) inicio con ‘World Sick’, se desinfló un pelín hacia la mitad y acabó por todo lo alto gracias a dos maravillosos temas como ‘It’s All Gonna Break’ (más de diez minutos de orgía musical) y el instrumental ‘Meet Me In The Basement’. En algunos momentos pecaron de barrocos, en otros se mostraron algo dispersos, pero que Kevin Drew acabara empapado y quitándose el sombrero dio fe de que se dejaron el alma allí arriba. Una elaborada, compleja y necesaria lección de rock. (Arnau Roma)

PAVEMENT (01:00h, San Miguel)

Salieron y tocaron ‘Cut Your Hair‘. Joder, ¡qué bien puestos! Estoy seguro de que Stephen Malkmus llevaba años pensando: «Si algún día reunimos a Pavement, la primera canción de los conciertos será ‘Cut Your Hair«. Su hit. Un hit del indie rock de los noventa, la canción que casi los llevó al mainstream, su mayor himno. Pues Pavement salieron al escenario y tocaron ‘Cut Your Hair‘. Y la gente enloqueció. Como si se rieran un poco de la que se ha montado con su reunión, como si quisieran quitar hierro al asunto, o simplemente para sacársela de encima, esta fue la primera canción del concierto de reunión de Pavement en el Primavera Sound 2010. Pero es que luego hubo muchas otras, porque como esperábamos, Pavement vinieron a gustar, vinieron a gustarse pero sobre todo a recompensar a los fans que llevan años deseando verles y que al fin han tenido recompensa. Al estilo de su recopilatorio Quarantine The Past, donde no falta ninguno de sus temas clásicos pero tampoco se olvidan de sus primeras canciones, de caras B y de algunas de sus favoritas, Malkmus y los suyos demostraron estar en muy buena forma. Sonaron compactos, contundentes, como si nunca se hubieran ido o realmente tuvieran ganas de estar tocando como hace diez años. Y luego, claro, los hits; a saber: ‘Silence Kit‘, ‘Elevate Me Later‘, la gran ‘Fight This Generation‘, ‘Stereo‘ o ‘Range Life‘… qué maravilla. Esto, unido a diversos cameos en el escenario (entre ellos Kevin Drew de Broken Social Scene), que indicaban que aquello era mucho más que una gira por dinero; era una auténtica celebración. El bis, ya en tiempo de descuento, fue absolutamente demoledor: ‘Gold Soundz‘ (personalmente, mi favorita), una coreadísima y celebradísima ‘Shady Lane‘ (¡por fin!), y la sentida ‘Stop Breathing‘. Curiosamente, dos de Crooked Rain, Crooked Rain (y una de Brighten The Corners). Qué gran disco, y qué gran grupo. ¡Gracias por volver, Pavement! (Aleix Ibars)

DELOREAN (02:45h, Pitchfork)
Bien, estábamos ebrios (también de música) ya a estas alturas. Compréndase: tres de la madrugada, primer día del festival, las pilas cargadas, los bolsillos más o menos servidos de euros… Por eso en la redacción de indiespot queremos dudar de nosotros mismos: ¿de verdad no tocaron ‘Deli‘? Vale que son de Donosti y los vascos tocan lo que quieren, pero… ¿no tocaron ‘Deli‘? Por lo demás dio la impresión de que al asunto le faltó un poco chicha. La batería suplió sólo regular las programaciones y en general dio la impresión de estar ante una escenificación un poco descafeinada de sus maravillosos álbumes. Quizás nos habían puesto las expectativas demasiado altas. Aun así cumplieron y nos hicieron bailar. ‘Stay Close‘, por ejemplo, moló bastante. Bien. (Daniel Boluda)

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