26/04/2010

Al mirar la fecha del primer y hasta ese momento único concierto de Ola Podrida en Barcelona (11/02/2008) tuve una sensación extraña y reconfortante a […]

Al mirar la fecha del primer y hasta ese momento único concierto de Ola Podrida en Barcelona (11/02/2008) tuve una sensación extraña y reconfortante a la vez. Por un lado me dio la sensación de que hacía mucho más de dos años que David Wingo había pisado por primera vez La [2] de Apolo; por el otro, constatar que la afluencia de público apenas había aumentado (al igual que en la otra ocasión había poco más de media entrada) me confirmó que en esta banda todo es como debe ser: natural, comedido, sin artificios. Nada de repentinos ascensos al estrellato ni discos superventas, el del señor Wingo es un proyecto intimista, deliberadamente modesto y con pocas pretensiones más allá de lo musical. Una interesantísima propuesta cómodamente asentada en su condición de secreto bien guardado que no quiere dejar de serlo, por mucho que su brillante directo se empeñe en decir lo contrario. (Foto: Dani Cantó)

Que la música empezara a sonar a las 20:30 nos obligó a sacrificar a los barceloneses BiiRDS, cinco artistas curtidos de la escena local que debutaban en directo bajo este nombre. No llegamos a verles, por lo que el primero en desfilar ante nuestros ojos fue Alasdair Roberts, una especie de trovador escocés que gozó de casi una hora encima del escenario. Acompañado de un violinista con pinta de mosquetero, su repertorio es agradable y reivindica el folk tradicional de su tierra, algo digno de encomio si no fuera porque acaba haciéndose monótono y un tanto pesado, para qué engañarnos. Un set más corto le habría beneficiado, la verdad.

Atento desde el puesto de merchandising, David Wingo tomó buena nota de los errores de Roberts y optó por ofrecer la dosis perfecta de espectáculo. Ni corta ni larga, la hora exacta de actuación de Ola Podrida sació a buena parte del personal y dejó con ganas de más a los seguidores más acérrimos, que quizá hubieran agradecido alguna incursión más en el debut del grupo. Y es que de los 12 temas que tocaron, sólo tres fueron del disco homónimo, mientras que Belly Of The Lion fue repasado de arriba a abajo. Como cabía esperar, la preciosa ‘The Closest We Will Ever Be’ abrió el concierto y para cuando acabó la tercera canción (una inmensa ‘Roomful Of Sparrows’) ya nos habíamos dado cuenta de lo bien que le sienta al directo el sonido más contundente y expansivo que permite una banda de cuatro miembros. La acústica cristalina de la sala permitió que oyéramos todos y cada uno de los matices de una música que, pese a conservar intacta su melancolía, de repente parecía mordiente, tenaz, abrupta, llena de vida.

Ola Podrida

‘Photo Booth’ y ‘Jordanna’ también tomaron otro cariz y ejercieron de necesario separador entre la primera y la segunda tanda de canciones del último trabajo, donde destacó (cómo no) el magnético banjo de ‘Donkey’. Faltaba entonces el colofón, lo que todo el mundo sabía que Wingo había guardado para el final. Sin embargo, éste no se hizo de rogar y a modo de despedida comentó: «No habrá bis. Eso significa que no haremos ver que nos vamos, esperaremos a que aplaudáis y luego volveremos a salir. Cuando nos marchemos se habrá acabado el concierto». Y así fue. Apareció ‘Cindy’, un escalofrío recorrió los cuerpos de los allí presentes y nos marchamos más felices de lo que habíamos llegado. Sencillo pero complejo, dos años después Ola Podrida volvieron a hacer lo que sólo los elegidos hacen: dar uno de los mejores conciertos minoritarios del año.

Setlist

The Closest We Will Ever Be
Your Father’s Basement
Roomful Of Sparrows
This Old World
Monday Morning
Photo Booth
Jordanna
We All Radiant
Lakes Of Wine
Donkey
Sink Or Swim
Cindy

*La foto de portada corresponde al concierto que Ola Podrida ofreció el 11-02-2008 en Barcelona.

Publicidad
Publicidad