05/03/2010

«Y a continuación, el bolo del año«. Así daba paso Jordi, cantante de Inspira y emotivo telonero en acústico de la jornada, al concierto de […]

«Y a continuación, el bolo del año«. Así daba paso Jordi, cantante de Inspira y emotivo telonero en acústico de la jornada, al concierto de Egon Soda. Con razón: la noche tenía destellos de ocasión especial. Primero, porque Egon Soda se han convertido, gracias a un disco maravilloso como su debut (editado en 2008 y disco del año entonces para este blog) y a su casi nula actividad de conciertos, en todo un grupo de culto en Barcelona. Segundo, porque miren si son reacios a tocar en directo (o son vagos, o están muy ocupados, o vayan a saber qué), que este concierto lo montaron tres amigos y fans, alquilando ellos mismos la sala y estableciendo la fecha. Así se entiende que hubiera lleno absoluto, ambiente de bolo del año, y que el cuarteto formado por Ricky, Pablo, Xavi y Ferràn salieran a escena y empezaran con una canción nueva, «para quitarse los nervios de encima» (su último concierto en la ciudad, que yo recuerde, fue a mediados de 2008). Muy bonita y pop la canción, y que enlazó pronto con la enérgica ‘CTRL + Alt + SUPR‘, en la que comprobamos que Sidecar puede hasta sonar bien y que es una pena que los conciertos de Egon Soda sean tan en cuentagotas. Aunque, eso, por supuesto, aumenta la emoción de cada vez que se suben a un escenario (y hace que Ricky tenga que llevar un atril con las letras de las canciones). Se notó, eso sí, la falta de rodaje: hubo pequeños fallos, y canciones como las preciosas ‘Bienvenidas las alarmas‘ o ‘Pájaro‘ sonaron algo deslucidas por la ausencia de piano y vientos. Pero luego llegaron ‘Victoria o nada‘, ‘LEAR‘, o ‘El día del padre‘, y especialmente el trío demoledor final con ‘¿Sueñan las ovejas con nosotros?‘, su himno particular ‘El arte de la fuga‘, y ‘Adiós‘, y todo volvió a su sitio. El público cantaba las letras (ese coro de ‘LEAR‘ a grito pelado), el grupo parecía satisfecho, y si estábamos todo, el resto nos daba igual. Para el bis, Egon Soda se guardaron una eufórica ‘Zamora & Gomorra‘ y una versión de ‘Nina ensucrada‘ de Umpah-pah (que hicieron para el 20º aniversario de Sputnik). Siguen siendo un secreto a voces, a tenor de lo visto lo seguirán siendo, y ya nos parece bien. Victoria. (Foto: Xavier Mercadé)

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