29/12/2009

Si la lista de discos internacionales que les presentamos hace unos días ya fue un parto doloroso, imagínense ésta. No por nada en concreto, porque […]

Si la lista de discos internacionales que les presentamos hace unos días ya fue un parto doloroso, imagínense ésta. No por nada en concreto, porque buenos discos dentro de nuestras fronteras los ha habido y los seguirá habiendo, especialmente con el resurgimiento de la música independiente que parecemos estar viviendo. Para muestra, esta lista de 20 discos estatales que bien merecen un reconocimiento especial, y que han dejado algunos de los mejores momentos vividos en este 2009 al que apenas le quedan unas cuantas horas. Revelaciones, consagraciones, segundos discos mejores que los primeros… están todos aquí. Y en nuestra lista de Spotify, claro, que al tratarse de grupos españoles ha quedado un poco escasa esta vez (todavía faltan muchos álbumes por subir al catálogo online), pero que sirve para hacerse una idea de al menos la mitad de ellos. Adelante, pues…

20.- Alondra Bentley – Ashfield Avenue
19.- Wild Honey – Epic Handshakes And A Bear Hug
18.- Anímic – Himalaya
17.- The Unfinished Sympathy – Avida Dollars
16.- Bigott – Fin
15.- McEnroe – Tú nunca morirás
14.- Tokyo Sex Destruction – The Neighbourhood
13.- Hello Cuca – Esplendor en la arena
12.- Cohete – Cohete
11.- La Bien Querida – Romancero

10.- Joe Crepúsculo – Chill Out

joe

Después de convertirse en la sorpresa del pasado 2008, en el que el bueno de Joel publicó nada menos que dos discos (aunque el bueno fue Supercrepus), Joe Crepúsculo demuestra tomarse las cosas en serio y vuelve apenas un año después con doce nuevas canciones con todo lo que ello implica: su particular voz, su particular universo, y su particular manera de entender la música. Aunque en Chill Out, Crepúsculo parece haberse querido alejar del personaje hedonista y fiestero que se intuía en los dos primeros discos: este álbum es más oscuro, (todavía más) de desamor, y sobre todo, más elaborado instrumentalmente. Sólo hay que escuchar la preciosa ‘Toda esta energía‘, con esos arreglos de piano que acompañan el lamento de quien no entiende qué hay más allá de una ruptura. O el saxo de ‘Si no te beso‘ (“Creo que el mundo va a acabar / si no te beso“). O la sugerente melodía de ‘Una paloma atraviesa el fuego‘. Para los que estén poniendo cara de horror… tranquilos. El Crepus de siempre también sigue aquí: escuchen si no ‘Ritmo mágico‘, ‘Diriri dararara‘ o ‘Siento que muero‘. Pero ahora todo está un poco más pensado. Más equilibrado. Y sigue, eso sí, en una forma intratable.

9.- El Petit de Cal Eril – …I Les sargantanes al sol

petit

Sin duda el descubrimiento catalán de la temporada, el debut de este cuarteto de Guissona (provincia de Lleida y, sí, de donde viene el bonÀrea), liderado eso sí por el inefable Joan Pons, es refrescante como un buen vaso de limonada casera en verano. Su folk rural y costumbrista con letras plagadas de dobles lecturas se encuentra a medio camino entre el surrealismo de Joan Miquel Oliver y la cotidianidad de Manel, y da una vuelta de tuerca más al ya consolidado boom del nuevo pop de nuestro petit país. Cercanos y tremendamente naífs, I Les Sargantanes Al Sol derrocha ternura, aunque ese punto infantil que tanto utilizan puede llegar a cansar, sobre todo cuando las canciones no son redondas. Sí lo son, sin embargo, ‘La Caterineta per la Mercè’, la intensísima ‘Sargantanes al sol‘ o ‘Mandolines Tralarí’, motivo más que suficiente para intentar saltar la barrera del idioma y disfrutar del delicioso catalán noroccidental que emana de las cuerdas vocales de Joan Pons. El hermano pequeño de Cal Eril.

8.- Mendetz – Souvenir

mendetz

Phoenix, Daft Punk, y los ochenta. Esa es la Santísima Trinidad en la que Mendetz se han inspirado para su segundo disco, la difícil continuación que tenía que relevar a ese pelotazo que fue ‘Future Sex‘ y que quizá hizo que su debut fuera un álbum algo incomprendido. Encerrados en su estudio casero durante meses, minuciosos en cada detalle y creativos hasta la extenuación, Mendetz han hecho de Souvenir la plasmación de todas las ideas que tenían en la cabeza. Un disco más oscuro, denso, pensado y de homenaje (a los ochenta, al flúor, al baile en su sentido más amplio), pero con momentos estelares como el estribillo de ‘Botino’s Beach‘, ‘Wolfdance‘ o ‘Flashback‘. Un disco que suena tan bien que parece mentira que fuera grabado por cuatro chavales en un piso de l’Eixample de Barcelona. Una auténtica consagración.

7.- The New Raemon – La dimensión desconocida

raemon

El comentario se repite: “al principio me decepcionó“. Y la verdad es que no diré yo lo contrario. La dimensión desconocida no es la colección de cañonazos de A propósito de Garfunkel. Aquel fue un disco cristalino lleno de canciones preciosas y directas; este es otra cosa. Todos los decepcionados-a-priori esperábamos una segunda parte, un disco que nos dijese: “lo miras bien y te das cuenta de que todo se nos fue a la mierda“, pero encontramos otra cosa: “la poca inclinación a dar muestras de afecto nos va a devorar esta vez“. Encontramos hits descomunales, como ‘Sucedáneos‘, doloroso, ya presente en el EP La invasión de los ultracuerpos, pero no hay aquí tantos nicks para el messenger, ni tanto nudismo. A cambio, Ramón Rodríguez, nos ofrece un disco líricamente más complejo y musicalmente más denso. Magníficamente producido por el omnipresente Ricky Falkner y con un sonido “menos de cantautor“, dicen por ahí con acierto, La dimensión desconocida crece con las escuchas. Las letras cuentan los dramas de otra forma, al principio aparentemente fría, pero, en realidad, conmovedora y distinta. Y en el camino, temas que de primeras no encandilaban, como ‘Por tradición‘ o el que bautiza el álbum, acaban haciéndose gigantes.

6.- Tarántula – Humildad Trascendental

tarantula

Tarántula es de aquellos grupos que nunca acabas de saber hasta qué punto van en serio. La mejor manera de definirlos quizá sea diciendo que son una broma muy seria. Punk en forma de himnos pop. La sinceridad que nadie se atreve a cantar. Eres un gusano, somos palomas de la paz infectadas, total por una noche, métete los himnos por el culo. Himnos. 15 himnos universales rebosantes de letras que lo ridiculizan todo, que apetece cantar con el puño en alto como si en realidad creyeras estar cantando algo realmente trascendente. Humildad trascendental. La policía sí que es arte… un arte que da ganas de cagarte. Escuchando Humildad trascendental, me sorprendo a mí mismo admitiendo a cada canción lo buena que es: el conjunto, las letras, las melodías. Sencillez al servicio de lo importante: decir algo y, de paso, pasarlo bien. Inmensos es decir poco. Con toda la marcha, viva la vida, viva la gente. (Y encima, el disco es gratis de verdad).

5.- Mujeres – S/T

mujeres

Si nos hubiéramos dejado llevar por la euforia del momento, el debut de Mujeres seguramente sería nuestro disco estatal del año. Cuatro tipos haciendo música desde Barcelona con un ojo puesto en los Black Lips, otro en Los Saicos, y un hipotético tercer ojo en el garage sesentero, el sonido sucio de taberna y la euforia bailable. Si nos hubiéramos dejado llevar por lo que transmiten cuando tocan en directo, por lo que nos emocionan hitazos como ‘Oh My!‘, ‘Reyerta‘, ‘Blood Meridian‘, e incluso la sorprendente ‘Right On‘, donde bajan el pie del acelerador por un momento, seguramente estarían mucho más arriba de esta quinta posición que han conseguido. Pero acaban de llegar, su disco no tiene ni dos meses de vida, así que respiraremos hondo y esperaremos que se cumpla todo lo bueno que pensamos y decimos de ellos. De momento seguiremos bailando con su música en nuestra habitación, convencidos de que 2010 será su año y de que no sólo nosotros estábamos esperando que llegara un grupo así.

4.- Joan Miquel Oliver – Bombón mallorquín

bombon

El universo particular de Joan  Miquel Oliver no admite medias tintas. O lo entiendes, te sumerges en él y lo paladeas como es debido o te parece poco más que el imaginario de un simpático chalado. Cabeza pensante de los célebres y sobreexpuestos Antònia Font, el mallorquín se suelta la melena (en sentido figurado, claro está) en solitario y da rienda suelta a su extravagante talento. Heredero natural del cantautor galáctico Jaume Sisa, en esta segunda entrega pule los defectos que tenía Surfistes En Cámara Lenta y nos presenta un disco más compacto, más pop y, por tanto, más disfrutable. Pop marciano en estado puro que con ese precioso acento de ses illes narra historias basadas en recuerdos de juventud que causan en el oyente la misma sensación que cuando uno piensa en esos largos veranos llenos de polos de limón o mira fotos antiguas como las de la portada de Bombón Mallorquín. Entrañable.

3.- Manos de Topo – El primero era mejor

manos

La irreverencia hecha banda. La ida de olla elevada a la enésima potencia. Manos De Topo hacen ver que están locos, que nada les importa y que no se toman en serio, pero es mentira. Sin trabajo y sin una idea muy clara de lo que son y de lo que quieren ser resultaría imposible sacar un disco que rayase al nivel que lo hace El Primero Era Mejor. Otra mentira, porque si bien de entrada no parece tener la inmediatez de Ortopedias Bonitas, su segundo álbum lo supera en casi todo: tiene más cohesión, funciona mejor en conjunto y supone la confirmación de Miguel Ángel Blanca como letrista. Ácido, hilarante y aparentemente misógino, su inequívoca manera de cantar es tan polémica como necesaria para un grupo como los Topos. Hay mucha chicha más allá de los berridos, el Casio y el xilofón, y temas como ‘El Ejército Ruso’ o ‘Lógico Que Salga Mal’ son una excelente prueba de ello.

2.- Nueva Vulcano – Los peces de colores

nueva-vulcano

Siempre resulta difícil juzgar un disco que sucede a un clásico instantáneo como fue Juego Entrópico. Sobre todo si tarda cuatro años en llegar: el tiempo lo distorsiona todo, mitifica el pasado y pone el listón a niveles altísimos. Por eso es injusto decir que Los peces de colores, el tercer disco de la banda de culto (seamos sinceros, eso es lo que son) Nueva Vulcano, no es tan redondo como su predecesor; porque Nueva Vulcano nos debían mucho más que un baile. Nos debían un discazo y una máquina del tiempo para situarnos dos años adelante, habiendo sido capaces de procesar, madurar y entender las nuevas canciones incluidas en Los peces de colores. Pero como lo de los viajes en el tiempo todavía queda lejos, nos tocará hacer el esfuerzo: ‘Dulce y ácida‘ es la canción más cruda y al mismo tiempo empática que los de Artur Estrada han hecho; ‘Te debo un baile‘ el hit más contundente, inmediato y colosal; ‘El ataque‘ la meritoria continuación de esa maravilla llamada ‘Predominio del sol‘; ‘El arco de triunfo‘ una muestra orgullosa de la épica vulcaniana; ‘Amor moderno‘ la dosis de realidad necesaria; ‘La maleza‘ un futuro clásico (“Vete tú a saber / Que yo me quedaré aquí, en este otro jardín“); ‘Esa piedra preciosa‘ un arrebato punk que recuerda a los del primer disco (“Hoy me duele la endogamia / Eso es que va a llover mañana“). ¿Hace falta decir más? Sí: magnéticos, cosa fina y exquisitos. Discazo.

1.- Extraperlo – Desayuno continental

extraperlo

Durante muchos meses, cuando en alguna entrevista internacional le preguntaban a El Guincho cuál era su grupos favorito de Barcelona, éste contestaba sin dudarlo que eran Extraperlo. Ahora ya no lo dice, no porque no lo crea sino porque sus ex-compañeros ya vuelan por libre, y pueden defender con méritos propios la afirmación. Durante meses, el cuarteto barcelonés fue un secreto bien guardado del underground de la ciudad condal, tanto que lograron publicar su disco debut con una discográfica relativamente importante como es Mushroom Pillow. Aunque eso no es lo importante; lo crucial aquí es que Desayuno continental ha acabado siendo un disco revitalizante, único, original y necesario. Extraperlo han cogido ese amor por lo tropical, lo han pasado por el filtro de Golpes Bajos (especialmente por esa voz tan… especial), y de la excéntrica mezcla han salido 11 canciones que al principio suenan raras, luego empiezan a hacerse querer, y acaban haciéndote bailar mientras intentas imitar el tono de voz al son de sus letras surrealistas y ritmos caribeños. ‘Bañadores‘, ‘Hah!!‘, ‘Las palmeras del amor‘ o ‘Negroni‘ son hits incontestables, pero es que ‘Entre las plantas‘, ‘Cavalcade‘ o ‘Esperando nuevas órdenes‘ no son, para nada, canciones de relleno. Vamos, que El Guincho tenía razón. Hacía tiempo que esperábamos un grupo como Extraperlo y un disco como Desayuno continental.

Publicidad
Publicidad