19/09/2009

¿Qué nos gusta del lo-fi? A mi el alma. Las guitarras en las que destaca el rasgeo, la boca que no vocaliza, la voz lindando […]

¿Qué nos gusta del lo-fi? A mi el alma. Las guitarras en las que destaca el rasgeo, la boca que no vocaliza, la voz lindando el constantemente el desafine, la mezcla casi exenta de graves, como recién salida de un cassette. Es fácil encontrarle el alma a esas canciones, porque sin alma no son casi nada. En cambio, cuando la música se pone guapa, cuando los músicos son de escuela, o lo parecen, el alma se esconde bajo capas de precisión y arreglos finos. Es ese folk de salón, cuidado y tenue, del que uno a veces tiene sed y no encuentra con qué saciarse. Abajo les dejo dos recomendaciones: The National Lights y Sonya Cotton.

The National Lights tiene un disco y no parece que vayan a por el segundo. El álbum, titulado The dead will walk, Dear (Bloodshake Records, 2007), me parce una maravilla de arriba abajo. Son diez canciones calmas, sosegadas y llenas de una belleza evidente y sobrecogedora. Algún tema escapa de esa penumbra fría, pero no se va muy lejos. La pandereta y la guitarra lejana  de ‘The water is wide’ nos asoman a otros paisajes más luminosos, pero igualmente melancólicos por el poso que dejan. Luego hay canciones destructoras, como ‘Swiming in the swamp’ (3:40, por más de 30s la más larga del disco), donde las voces se empastan y se quieren y todo huele a campo y a tierra mojada. Podría comentarlas todas. ‘O, Ohio’, por ejempljo, o ‘Riverbed’, con esa frase fantástica que dice «it’s no big thing, but this ain’t a big town’.

The dead will walk… puede resultarle monótono al impaciente, pero con las escuchas te atrapa y acabas enganchado a ese bucle de 27:17, pues no dura más, que se pasa en un suspiro. Me consta que ya es (casi) imposible hacerse con él por lo legal, (en Radio City sudaron hace meses para traerme una copia) así que les encomiendo a Google. Merece la pena. De momento, y para tamizar mi entusiasmo, pueden escuchar y descargar legalmente ‘Midwest town’ pinchando aquí mismo.

The National Lights, por cierto, son los chicos de la foto de arriba. Jacob Thomas Berns (guitarra y voz principal), Chris Kiehne (échenle un ojo al link, la tercera es buena) y… Sonya Cotton (ukelele y coros).

Sonya Cotton se independizó de Jacob, de quién no he sido capaz de encontrar prácticamente nada más. Sólo que, en 2007, estaba pensando en grabar otro álbum y en comprarse una mascota. Sonya, en cambio, tiene una web muy maja porque tiene un proyecto interesante. Sonya canta en su álbum como cantaba con The National Lights: con esa voz algo nasal, grave como las líneas se su mandíbula.

Aquí la tienen junto al resto de su banda en una foto promocional. Como ocurre con The National Lights, el trabajo de Sonya Cotton aun no ha sido captado por Spotify, pero desde su web es fácil escuchar a qué suena. En este enlace pueden escuchar 6 canciones con bastante más calidad que en su myspace. La mísma tónica: delicadeza, precision, arreglos finos y calidad a raudales. Aunque no me siento abducido todavía.

Bajo estas líneas tienen además un video grabado por Chasingthemoon en el que pueden verle tocar su folk de salon junto a los de la foto. Disfrútenlo.

No me digan que el rubio no es el de House…

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