07/09/2009

Lo de The xx es completamente increíble. Tienen un nombre nefasto, una estética que incluso el peor de los grupos emos desecharía por sonrojante, y […]

Lo de The xx es completamente increíble. Tienen un nombre nefasto, una estética que incluso el peor de los grupos emos desecharía por sonrojante, y así como si nada han logrado concebir uno de los debuts del año, de título homónimo y que Pitchfork no dudó en calificar con un 8.7, una auténtica notaza. Y es una nota, ya lo avanzamos, a la altura, porque el debut de este cuarteto de veinteañeros (en su más precisa acepción: tienen 20 años) supone una sorpresa por su enfoque: canciones de baja intensidad, con beats, guitarras y melodías sencillas, con influencias del R&B pero al mismo tiempo una dirección pop que al final crea un compendio difícil de emparentar con otros grupos. The xx parecen salidos de una fiesta gótica pero escuchan (y lo confiesan abiertamente) a Rihanna, Mariah Carey y Justin Timberlake. Y aún así, y con sus veinte añitos a la espalda, a ratos consiguen sonar tan fúnebres como Joy Division, tan intensos como Portishead y tan personales como Young Marble Giants. Distorsión shoegaze, melodías pop, y ambientes oscuros. ‘Shelter‘, ‘VCR‘, ‘Heart Skipped A Beat‘, e ‘Islands‘. Son del sur de Londres, dicen que sus canciones hablan sobre todo de sexo, y apuntan a revelación furtiva del año. De momento, merecen una oportunidad. A ver cómo crece este The xx y, sobre todo, a ver cómo suenan en directo, que según su Myspace los tendremos el 9 de noviembre en la sala Razzmatazz. Yo digo que convencen.

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