12/08/2009

Después de escuchar varias veces ‘Losing Feeling’, la canción que abre el nuevo y homónimo EP de No Age, rápidamente viene a la cabeza la […]

Después de escuchar varias veces ‘Losing Feeling’, la canción que abre el nuevo y homónimo EP de No Age, rápidamente viene a la cabeza la entrevista en Pitchfork de hace unas cuantas semanas en la que el dúo anunciaba un presunto giro estilístico, menos agresivo y más atmosférico, menos rapidez y más contemplación. Menos punk y más dream. Sí, se trata un poco de esto pero el sello sigue presente. ‘Losing Feeling’ y, sobre todo, la cuarta y última canción del mini-álbum ‘You’re a Target’ podrían haber entrado sin desentonar en Nouns (Sub Pop, 2008). Entonces y allí, la línea a seguir eran ‘Teen Creeps’, ‘Eraser’, ‘Brian Burner’ o ‘Sleeper Hold’, con las coordenadas claras de amalgama ruidista, riffs claros, y mucha caja y plato que dieran velocidad y empaque.

Lo nuevo de No Age en Losing Feeling (Sub Pop, 2009) son ‘Genie’ y ‘Aim at the Airport’. En la primera prima la melodía de la voz encima de una armonía en bucle y una percusión ausente, lo que rompe con la sensación de tener una apisonadora en frente con Nouns. ‘Genie’ se aleja diametralmente de la mezcla Ramones con My Bloody Valentine para acercarse y abrazar un sonido más cercano a Spectrum, dejando de lado la megalomanía de Sonic Boom. Todo esto toma más forma y cobra sentido con la instrumental ‘Aim at the Airport’, que además recuerda los juegos sonoros que Fuck Buttons explotaron en su Street Horrrsing (ATP, 2008), introduciendo progresivamente capas de distorsión que van y vienen como olas y adormilan el oyente. Por eso mismo, cuando parece que ‘You’re a Target’ va a seguirlo y de repente regresa la batería con fuerza pasada, el mazazo es más grande. Allí volvemos a tener los No Age que se dieron a conocer con Weirdo Rippers hace dos años. Los californianos han conseguido crear dos líneas paralelas complementarias, que retroalimenta a la otra y no la quiebra. Avisaron los angelinos que Losing Feeling sería un campo de pruebas a la vez que aperitivo de lo que vendría en el próximo disco, un álbum que marcará definitivamente si la nueva dirección es aprobable o no. De momento, al César lo que es del César.

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