25/06/2009

Estuvimos en el Sónar 2009, sí. ¿Cómo no íbamos a estarlo después de la Bibla en dos entregas con la que David Jiménez nos deleitó […]

Estuvimos en el Sónar 2009, sí. ¿Cómo no íbamos a estarlo después de la Bibla en dos entregas con la que David Jiménez nos deleitó hace sólo algunos días? Estuvimos allí, vimos a Animal Collective, a Orbital, a Crystal Castles, a Jeff Mills, a Busy P, a Micachu, y a unos cuantos más. Pero mejor dejar hablar a los que saben así que le hemos vuelto a pedir a David su Top 10 particular de esta edición, la de Animal Collective, la rebaja presupuestaria, el sold out y los problemas técnicos. O algo así. Cada uno tiene el suyo, claro, aunque yo personalmente estoy bastante de acuerdo con el que él propone. Así que si también estuvieron allí, y también lo vivieron y disfrutaron (o sufrieron), dejen sus impresiones y así cambiamos un poco de temas, que entre el FIB y Zahara últimamente andamos algo monótonos… Dentro, nuestro Top 10 del Sónar 2009.

11. Lo que se me escapa de las manos
Byetone, Culoe de Song, Joker, Fever Ray, Heartbreak y, en especial, un Alva Noto que hizo todo lo que esperábamos (y no conseguimos) de la actuación de un decepcionante Quayola (bautizado por un amigo como Windows Media Player) y bastante más. Son algunos de los conciertos que por A (coincidencias horarias, preferencias artísticas) o por B (vagancia resacosa, ignorancia artística) uno se pierde y se maldice durante todo el año. Pero bueno, siempre nos queda esa metadona que es Youtube y que nos sirve para matar el mono musical hasta dentro de un añito.

10.- Orbital
Para los convencidos, la confirmación de que no andaban equivocados; para los temerosos, algo así como el canto del cisne. Y es que el live de los hermanos Hartnoll, ahora mejor avenidos, sonó impecable (quizá demasiado), contundente, melódico y cristalino. ‘Lush’, ‘Chime’ y un ‘Satan’ verdaderamente apoteósico retoman el hilo de una carrera que estaba en un moribundo modo pause y que tiene un incierto futuro más allá de esta gira. Ya podremos contar a nuestros nietos que, gracias a la nostalgia, la música que considerábamos del futuro se transformó en deliciosamente retrofuturista.

9.- Beardyman
Escorado o marginado en la parte derecha del escenario (puede que ese fuese el motivo de un incipiente cabreo con algunos técnicos) llegó, saludó y arrasó. Un show de menos a más, que empezó haciendo una demostración muy ilustrativa de su poderío y versatilidad vocal (desternillantes covers de Suzanne Vega, Kanye West y Superman) y acabó tan acelerado y desquiciado (parecía que le iba la vida en ello), que casi nos deja sin aire para Orbital. La sesión hard de la noche. Enorme.

8.- Animal Collective
Los cabezas de cartel del HOY firmaron un concierto que sólo se puede calificar, como mínimo, de hipnótico para quienes los aman y de intachable para quienes no les gustan pero los respetan. Para los demás, los que ni les gustan ni los entienden, supongo que se dividirán entre lo incomprensible y lo infumable, pero gracias a dios no son grupo hecho para el gusto de todos, porque si no difícil sería sostener con tal solidez la vitola de ser el icono de la revolución musical del pop del nuevo siglo. Abrieron a por todas con ‘My Girls‘, pero dedicaron la mayor parte de su concierto a sus temas más psicodélicos y delirantes, elevando al séptimo cielo a los conversos pese a que se olvidaron tanto de ‘Peacebone’ como de ‘Summertime Clothes’. Aunque sólo por ese cuarto de hora de éxtasis final, con una ‘Fireworks‘ colosal que nunca olvidaremos, Animal Collective deberían convencer, incluso, a los más testarudos.

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7.- Omar Souyleman
El fin de fiesta de la tarde del viernes podías acabarlo en el escenario principal de tu festival favorito o en cualquier paki del Raval, porque lo que escupían los monitores, para los que no somos expertos en la materia, nos sonó igual. Ahora, lo de este señor, con esas gafas más opacas que las lunetas de un tunning, ese negrísimo mostacho de los de antaño (como el de mi abuelo), esa chilaba que producía una insolación sólo de pensar en ella, y ese séquito musical desenfrenado non stop, puso patas arribas a un Village que ya a esa hora estaba muy entrado en calores, y además demostró que el psicotrance ya tiene, sin proponérselo, un nuevo oráculo a dónde dirigirse. El triunfo más incomprensible y desternillante del año. La imagen de la marabunta sonera con las manos en alto y este sirio con sus palmas geométricas es la postal del año.

6.- James Pants
Hola me llamo James Pantalones”… y viene a ofrecerte uno de los shows más divertidos e hilarantes de este Sónar. El gran triunfador del showcase de Ed Banger, por descaro, gracia y originalidad. Y es que cayó de todo lo inimaginable: desde su delicioso hip hop alienígena (no podía faltar ‘We’re Through’), hasta descacharrante dub foráneo, pasando por electro ido de la olla o aún más marciano soul. Se mostró como un dj magnífico, un scratcheador tosco y epatante, un enorme instrumentista de baratillo y un crooner de altura (¡qué gran final!). En esencia, el hombre que puede ser contratado para “Bodas, banquetes y Bar Mitzvá” es un showman total. ¡Qué repita!

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