11/06/2009

Parece ser que de momento Columbia no distribuirá en España Manners, el debut de Passion Pit tras ese EP tan esperanzador que fue Chunk Of […]

Parece ser que de momento Columbia no distribuirá en España Manners, el debut de Passion Pit tras ese EP tan esperanzador que fue Chunk Of Change, publicado en septiembre de 2008. Dicen no tener claro el potencial del disco, pese al 8.1 que recibió de Pitchfork y a la considerable expectación que ha generado dicho debut. Es algo bastante incomprensible, la verdad, porque Manners es un grandísimo primer disco, que quizá no tiene los dos hits que MGMT necesitaron para dar el pelotazo (‘Kids‘ y ‘Time To Pretend‘) pero a cambio presenta un conjunto mucho más homogéneo de canciones, más disfrutable en conjunto, y con piezas de calibre altísimo (ahí están la infalible ‘Sleepyhead‘, la espectacular ‘Make Light‘ o la adictiva ‘Let Your Love Grow Tall‘). Passion Pit molan, decidido, y Manners se postula como uno de los discos de cabecera para este verano. Hablemos de él, hablemos de Passion Pit.

Recuerdo que cuando conocí al grupo, allá por finales de 2008, la persona que me los introdujo se preguntaba abiertamente qué diantres hacían que no sacaban disco ya, viendo los grandiosos ejercicios de pop electrónico ochentero que eran ‘I’ve Got Your Number‘ (todavía una de mis canciones favoritas de Passion Pit, ¡qué estribillo!) o la irresistiblemente seductora ‘Sleepyhead’, ambas en Chunk Of Change, y el momento propicio que el revival ochentero estaba generando. Seguramente por aquello de presentar algo digno y no únicamente buscar el hit, Passion Pit han tardado algunos meses en presentar su largo de debut, y ello ha propiciado, pues eso, un disco más redondo, más pensado, y cuya escucha en conjunto no provoca el arqueo de cejas queel desvarío estilístico de Oracular Spectacular sí producía.

Passion Pit son amantes de los ochenta, ya sea por esos sintes presentes en todas las canciones o por la voz de gata en celo medio hortera que gastan (que logran que suene genial y hasta dé un toque distintivo del grupo, todo sea dicho), pero sobre todo son amantes de la vertiente de esa época que se centraba en las melodías por encima de todo. Basta escuchar una vez los coros de ‘Little Secrets‘ para que encajen para siempre en tu cabeza, sucumbir a ‘Sleepyhead‘ para desear que la pinchen en tu discoteca favorita y volverte loco con ella, flipar con el estribillo de ‘Eyes As Candles‘ (pura luz), o empezar un día con ‘Make Light‘ para, pues eso, ver la luz. Passion Pit tienen esa capacidad de llenar todos los recovecos del oyente y llevarle a un estado superior, todo con un denominador común muy delimitado y con las cotas de diversidad necesarias (la parte electrónica de ‘Folds In Your Hands‘ es excelsa, la épica de ‘Moth’s Wings‘ emociona y la languidez de ‘Swimming In The Flood‘ es el contrapunto al disco).

Lógicamente, si su disco no se edita aquí, será complicado verlos en directo, pero no hay que perder la esperanza aunque su gira prevista por el momento se alargue hasta principios de noviembre. Serán grandes y nos lo perderemos, todo porque no tienen un ‘Kids’ ni un ‘Time To Pretend’, o porque sus responsables no saben verlo. Suerte que vivimos en la generación 2.0 y al menos puedo subir el volumen de mi ordenador al máximo con ‘Sleepyhead‘ y que de momento mi comunidad de vecinos se entere del discazo que Passion Pit han hecho. ¡A disfrutar!

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