07/06/2009

La nostalgia que sientes por algo pasado suele ser una ecuación que reparte la importancia entre el tiempo transcurrido desde entonces (cuanto más, mejor) y […]

La nostalgia que sientes por algo pasado suele ser una ecuación que reparte la importancia entre el tiempo transcurrido desde entonces (cuanto más, mejor) y cómo de bien lo pasaste. Que no haya pasado ni una semana del Primavera Sound 09 y ya sintamos nostalgia de él es muy significativo: a veces no tiene por qué ser sólo por los conciertos en concreto (que también), a veces es sólo por el ambiente que se respira, los tres días (además de los previos y posteriores) en los que la música alternativa de verdad toma Barcelona y el Parc del Fòrum y todo encaja como nunca hubiéramos pensado que podía encajar. El Primavera Sound tiene todas las cosas buenas de un festival (un cartel artístico envidiable, mucha variedad, fiesta) y evita las malas (duermes en casa, los accesos están bien resueltos, no es excesivamente caro). Este año, gracias al maestro Neil Young, que accedió a empezar su gira europea en el festival tras 22 años sin pisar la ciudad condal, y salvando obstáculos como la crisis o un cartel a priori menos llamativo que el de años anteriores, el PS09 se alzó triunfador, batiendo récords de público y demostrando que incluso la peor de sus ediciones (que tampoco fue el caso) superaría a la inmensa mayoría de festivales restantes. Durante el festival repasamos nuestros mejores momentos en breve (jueves, viernes y sábado), ya escucharon las recopilaciones pertinentes (uno, dos, tres), y tienen vídeos colgados en nuestro canal de Youtube. Ahora presentamos la crónica extensa del festival al completo, con más de 40 grupos cubiertos (todas las fotos son cortesía y propiedad de Primavera Sound), escrita a cinco manos por Andreu Llos, Aleix Ibars, Arnau Roma, Eduard Gras y Daniel Boluda, y dividida en tres páginas para su comodidad. Ruido, camisas de cuadros, solapaciones, Pitchfork, frankfurts, gafas de pasta y felicidad. ¿Nos acompañan?

JUEVES 28 DE MAYO

Women (18:15h, Pitchfork)

Los primeros pasos por el Parc del Fòrum en esta novena edición del Primavera Sound me llevaron al nuevo escenario Pitchfork a ver a los canadienses Women. Sin saber muy bien con lo que me iba a encontrar y con aquello de que son unos Animal Collective acústicos en mente lo que más me sorprendió fue el ruido que hacían. O eso o que a los técnicos de sonido se les había ido la mano con el volumen. Acostumbrados mis oídos a los decibelios (¿acaso no era esta la edición del ruido?) oí las dos canciones que les conocía y me fui más convencido de lo que había empezado. Comenzaba a entender el porqué de los tapones que regalaban a la entrada. Correctos. (Arnau Roma)

The Bats (19:15h, Ray Ban-Vice)

Grata impresión me causaron los neozelandeses The Bats. Aconsejado por alguien que sabía tan poco de ellos como yo y en parte por las ganas de ver la nueva ubicación del escenario Ray Ban-Vice decidí que mi segundo concierto primaveril fuera el de esta simpática y veterana banda. Un pop accesible pero bien ejecutado me arrancó las primeras sonrisas del día y me hizo pensar aquello de «qué bien que el Primavera esté de vuelta». Que el cantante Robert Scott mostrara su alegría porque a estas alturas la revista Mojo le había concedido 4 estrellas a su nuevo disco no hizo sino mejorar las cosas. Entrañables. (Arnau Roma)

Spectrum (19:30h, Estrella Damm)

Las siete y media de la tarde no era, a priori, la hora para ver a Spectrum. Cuando Spacemen 3 se separaron y los hijos Spiritualized y Spectrum en seguida adoptaron como propias las patas de la banda madre, el grupo de Sonic Boom enseguida adoptó el drone y la psicodelia como parte fundamental de la propuesta y así lo expuso en el festival. Fue una hora de ruido y notas sostenidas que dejó más buen sabor de boca, no tanto por lo visto, sino por lo que podría llegar a ser con una iluminación acorde. (Eduard Gras)

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The Vaselines (20:35h, Rockdelux)

Con menos pelo en el caso de Charlie Kelly y más arrugas en el de Frances McKee, The Vaselines volvían a girar 20 años después. Había ganas a la vez que dudas de ver cómo habrían envejecido el puñado de soleadas canciones que tuvo tiempo de grabar la en su día efímera banda. Tras la apuesta segura que era empezar con ‘Son Of A Gun’ y superados algunos problemas de sonido propios del Rockdelux, The Vaselines demostraron estar en forma, animados y con ganas de agradar al respetable. Ni que decir tiene que con temas de la talla de ‘Molly’s Lips’, ‘Jesus Wants Me For a Sunbeam’, ‘Dying For It’ o ‘You Think You’re A Man’ lo consiguieron con creces. (Arnau Roma)

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Lightning Bolt (20:45h, ATP)

Ante la ineficacia de The Vaselines de bordar algo más que la reinterpretación de su grandes éxitos, Lightning Bolt lo hicieron todo con un bajo y una baterÌa. Aunque había quedado claro que el dúo de Rhode Island tocaría, por una vez, en el escenario y no entre el público como suelen hacer, hacía falta ver si ello deslucía el directo. Nada, nada, nada. Ayudado de pedales de distorsión, el bajista Brian Gibson se marcó un señor concierto (¿con un bajo se pueden hacer solos de guitarra?), acompañando al ritmo frenético, metálico y desacompasado de su compañero Brian Chippendale a la batería. (Eduard Gras)

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The Tallest Man On Earth (20:45h, Pitchfork)

Kristian Mattson, aka The Tallest Man On Earth dejó uno de los momentos más deliciosos de todo el festival. Sólo sobre las tablas del Pitchfork, repasó prácticamente todo lo que tiene publicado y algo más. El tipo tiene un punto de showman que engancha y esa voz rota de vena en cuello cuando grita suena mejor en vivo que en CD. ‘King of Spain’ fue, contra todo pronóstico, el tema con el que levantó más aplausos. “Nunca pensé que iba a tocar esto aquí”, reconoció cuando pudo dejar de sonreír. Desde luego uno de los momentos del festival. (Daniel Boluda)

Yo La Tengo (21:45h, Estrella Damm)

Una introducción de ruido de diez minutos precedió el concierto de grandes éxitos que Georgia, Ira y James se marcaron en el escenario grande el primer día de festival. Desde ‘Mr. Tough’, del I Am Not Afraid Of You And I Will Beat Your Ass, de 2006, hasta ‘From a Motel 6’, del Painful de 1993. Con un repaso tan dilatado a su carrera, no es de extrañar que, aunque no lo supiéramos entonces, facturaran uno de los mejores conciertos que se vieron este fin de semana en el Fòrum. Su bis con ‘Sugarcube’ ha quedado como uno de los momentos más felices del festival en eso que pretenciosamente llamamos comunión entre público y artista. (Eduard Gras)

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PHOENIX (23:30h, Rockdelux)

Los de Thomas Mars lo tienen todo para triunfar: elegancia, grandes canciones, y la capacidad de transmitir buenas vibraciones. Ya sabíamos (los habíamos visto en Bikini hace años) que su puesta en escena era efectiva y eficiente, y en hora punta en el Primavera Sound 09, en un escenario principal, lo rubricaron sobradamente. Salieron a matar con un trío de canciones demoledor: ‘Lisztomania’, ‘Long Distance Call’ y ‘1901’, bajaron el ritmo para centrarse en la faceta más electrónica de Wolfgang Amadeus Phoenix, su último disco, y volvieron a remontar las pulsaciones jugando con las posiciones de ‘Too Young’, ‘If I Ever Feel Better’ y ‘Rome’ para mantener el ritmo de la manera más calculada. Con dos miembros extra encima del escenario, el magnetismo de Thomas Mars y su savoir faire galo, sólo se puede calificar su recital con una palabra: redondo. (Aleix Ibars)

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Jay Reatard (00:30h, Ray-Ban Vice)

Aunque en febrero se cayó del cartel para reconfirmarse unos días más tarde, la presencia de Jay Reatard en el Primavera Sound no despertó más rumores. Con un disco nuevo en ciernes, Reatard no se prodigó en su recopilatorio de singles con Matador tanto como se esperaba. Concierto grande, directo y agresivo, de lo que debió de ser una banda punk en la época dorada del género años ha. Por otro lado, en la gravilla del Vice se notó el efecto de que My Bloody Valentine estuvieran tocando a la misma hora, concentrando la mayor parte del público, dándoles a ellos y a Reatard el premio a la mayor solapación del festival. (Eduard Gras)

The Horrors (01:45h, Ray-Ban Vice)

Su segundo disco Primary Colours nos gustó bastante y quisimos comprobar de primera mano cómo se las gastaban en directo. Aunque pudimos ver poco, no nos defraudaron y como era de esperar su directo es ruidoso y contundente, manteniendo ese áurea oscura que primaba en su primer disco pero teniéndola de piscodelia y capas de sonido, tal y como hacen en Primary Colours. Sonaron bastantes canciones de su nuevo álbum, como las grandes ‘Do You Remember’, ‘New Ice Age’ o ‘Who Can Say’. (Andreu Llos)

Ebony Bones (03:00h, Ray-Ban Vice)

De Ebony Bones poco podemos decir porque aparte de no conocerla demasiado, vimos sólo la última parte de su concierto. Suficiente para afirmar que esta británica, a quien han colgado la etiqueta de ‘la nueva M.I.A.’ y cuyo debut Bone of Bones está al caer, es un auténtico torbellino escénico, mezcla de tropicalismo, electrónica y euforia desatada. Al final logró que todo el público bailara al son de su coreografía, y volverá para el Sónar, así que no se la pierdan. (Aleix Ibars)

Meneo (04:00h, Ray-Ban Vice)

A veces, las propuestas más hilarantes y que parece que no se toman en serio ni a ellos mismos son las que merecen más respeto. El dúo formado por Rigo y Raúl se basta de un par de Game Boys para hacer su música y proyectar sus visuales para montar una fiesta como la que armaron en el escenario Vice a la madrugada del viernes. Hicieron lo que se esperaba de ellos, salieron con camisa de dormir y acabaron sin la camisa de dormir, brincaron e hicieron el indio de lo lindo, e incluso su música acabó pareciendo más amable y atrayente de lo que es de entrada. (Eduard Gras)

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