21/03/2009

La vida del friki musical se rige por una máxima: allá donde vayas, consulta minuciosamente la agenda de conciertos. Incluso los hay que se montan […]

La vida del friki musical se rige por una máxima: allá donde vayas, consulta minuciosamente la agenda de conciertos. Incluso los hay que se montan viajes exclusivamente alrededor de conciertos y/o festivales (y no miro a nadie…), así que aprovechando una visita rápida a Amsterdam y que de momento nadie se ha dignado a confirmarlos en ninguno de los festivales de por aquí, decidimos comprobar cómo se las gastaban Animal Collective en directo, en una sala de aforo medio (sala Paradiso) con todas las entradas vendidas y en pleno apogeo de la banda y su gira europea. El resultado, ya les avanzo, fue apabullante.

Apabullante como no podía ser de otra manera tras abrir el concierto con nada menos que ‘Summertime Clothes‘, seguramente su canción globalmente más pop y sin duda uno de los (muchos) momentos mágicos de su aclamadísimo Merriweather Post Pavilion. La sala los recibió con la frialdad europea habitual, ellos tampoco estuvieron demasiado comunicativos, pero la comunión que se dio únicamente a través de la música fue de las que ponen los pelos de punta. El colectivo animal era conocido hasta el momento por dos cosas: reinventarse en cada uno de sus discos, y dedicar sus directos a rodar nuevas canciones con poco lugar para las ya publicada. Esto parece haber cambiado con su último trabajo, en el que han decidido a adentrarse en la senda de experimentación pop que abrió Strawberry Jam en vez de abrir una nueva vía, y eso también ha repercutido en la puesta en escena, más orientada al público y menos centrada en sus idas de olla geniales (aunque sigue habiéndolas, claro, que por algo apenas paran entre canciones).

Completamente entregados, Panda Bear, Avey Tare y Geologist dieron una lección magistral de inteligencia, conscientes de lo que el público buscaba pero al mismo tiempo sin renunciar a la clase de banda que Animal Collective es. Y así, salvo ‘Peacebone‘ (que sacó la cabeza sólo durante un par de minutos en versión modificada), las canciones más populares del trío de Baltimore hicieron acto de presencia: ‘Fireworks‘, una colosal ‘Chores‘, la trepidante ‘Brother Sport‘, ‘NY Girls‘ que sirvió para cerrar el bis, y hasta la inesperada pero siempre emocionante ‘Water Curses’. Animal Collective, ahora, ya lo tienen todo para triunfar: igual que Merriweather Post Pavilion, su directo siguen ofreciendo suficiente riesgo como para resultar atractivos para los fans más exigentes y meticulosos, pero con las concesiones que hacen feliz a la gente que se ha enganchado recientemente y va a un concierto con la ilusión de escuchar las canciones que conoce. Qué listos son, y qué lejos llegarán. Rotundamente a sus pies.

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