08/03/2009

Ayer tocaron en el Let’s Festival, pero a penas se les notaba a Charades hoy ningún efecto de excesos. La hora era demencial, la una […]

Ayer tocaron en el Let’s Festival, pero a penas se les notaba a Charades hoy ningún efecto de excesos. La hora era demencial, la una del mediodía, y tiempo hacía que no salía de casa un domingo tan pronto. La cita era en el Heliogàbal, esta ya conocida asociación cultural / bar que es una suerte de parque temático de la escena barcelonesa: el cantante ese que se hace mayor en catalán te vende la entrada en la puerta, el batería del mismo grupo te pone las cañas y el amo de un conocido sello corre por ahí hablando con el guitarrista de otro grupo y ese escritor pop que tiene muchos discos-de-vinilo. Ya hace algún tiempo que el Helio organiza estos conciertos-vermut los domingos al mediodía y, aunque sin planteármelo a priori, ha resultado que Charades casaban como un guante para la ocasión. Radiantes como el sol que hacía afuera, sonrientes, e Isabel Fernández, a la voz, sin saber dónde mirar, agradecida. ¿El concierto? Bonito, pero lo mejor, casi como el día de Micah P. Hinson cuando tocó por la tarde, fue salir y ver que aún queda día.

Charades estarán en el festival Faraday de Vilanova i la Geltrú el 4 de julio.

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