24/02/2009

RUSSIAN RED + THE VEILS (Apolo, 21/02/09) El sábado por la noche un 33% de indiespot se fue a ver a Lourdes Hernández y, sobre […]

RUSSIAN RED + THE VEILS (Apolo, 21/02/09)

El sábado por la noche un 33% de indiespot se fue a ver a Lourdes Hernández y, sobre todo, a The Veils, mientras el otro 33% estaba ‘haciendo el gafapasta‘ en el CCCB y el otro 33% bailaba desbocado en alguna rúa del carnaval de Sitges. En Apolo la cola para entrar (¡para comprar entrada, de hecho!) era inmensa todavía a la hora que Russian Red saltaba al escenario, acompañada esta vez por dos músicos (y no por Manuel Cabezalí, como era habitual), el omnipresente Charlie Bautista (también en la superbanda de la reciente gira de Christina Rosenvinge) y un bajista/batería. Desgranó algunos temas nuevos al lado de sus himnos ‘Cigarrettes‘ (casi coreada por la sala, con lo difícil que es cantar como ella), ‘Nice Thick Feathers‘ (mi favorita) o ‘They Don’t Believe‘. Las canciones sonaron algo distintas gracias al piano de Charlie, más intensas y menos dóciles, pero Lourdes sigue siendo demasiado introvertida sobre el escenario, lo que le resta un poco de gracia al asunto. Luego nos la encontramos comprando dos paquetes de chicles de melocotón en un bar muy cutre de al lado del Apolo, y el paquistaní de la barra se los regaló (no sabemos muy bien por qué). Anécdota de la noche.

the-veils

Llegó entonces el turno de The Veils, para la mayoría de los asistentes ‘el otro grupo que toca esa noche y no entendemos por qué después de Russian Red‘. Pues bien, The Veils, o -lo que es lo mismo- el londinense Finn Andrews, son autores de dos grandes discos, y venían a Barcelona a avanzar el tercero, ya terminado y que se publica en abril. Si bien en disco sus canciones están repletas de arreglos de cuerda, texturas diversas y mucha más emoción, en directo Finn opta por subir el volumen de la distorsión y acercarse al noise y al grunge sacrificando los matices por el camino. Eso no le quitó magia a temas como ‘Not Yet‘, ‘The Valleys of New Orleans‘ o la gloriosa ‘Advice For Young Mother To Be‘, pero uno se queda con la sensación de que podrían ser todavía mejores. Pura intensidad, Finn no podía creerse que el Apolo estuviera lleno a rebosar (supongo que luego alguien le explicaría quién era la pequeñita que tocó antes que él), y se mostró bastante comunicativo para lo tímido que suele ser. Incluso le vimos ponerse nervioso al no poder afinar correctamente el principio de una nueva canción al piano, con esa combinación que es sobre el escenario de la simpatía de Francis Healy (Travis) y la teatralidad de Tom Waits. Mejor en disco, pero grandes en directo.

Fotos de Russian Red: Alterna2

NUDOZURDO + MARINA GALLARDO + JOE CREPÚSCULO + JEREMY JAY (CCCB, 21/02/09)

jeremy

Lo del Emergència Fest, que poco antes había mutado su original nombre de Indie Fest, el sábado, fue de menos a más. Cada actuación era algo mejor de la anterior, así hasta llegar a Jeremy Jay. Empezó El Nota pero llegamos a Nodozurdo, que cumplieron pero se quedaron lejos de calentar el frío CCCB. Madrileños, forman parte de la cola de la nueva hornada que han empezado a aparecer por los medios el último año. Para juzgarles mejor, les veremos en otra ocasión. Luego le tocaba a Marina Gallardo, que con su folk seco y en inglés entretuvo durante menos de una hora, en la que consiguió defender con creces su debut Working To Speak. No hay trampa ni cartón en lo de la gaditana, a la que solo le pesa el idioma, ya que si cantara en su lengua materna tendría un plus de sinceridad que le haría ganar bastantes enteros. El que los ha ganado, los enteros, en los últimos meses es Joe Crepúsculo. Se ha adelantado a todos aquellas bandas que buscaban reconicimiento con tenacidad a golpe de beat y melodías de diez. Su Supercrepus ha sido altamente alabado pero en directo el chico se desmelena. Aún no lo habíamos visto, pero por lo que parece le da igual desafinar y parecer la mitad de dulce de lo que aparenta en disco. Para terminar, el angelino Jeremy Jay, que presentó A Place Where We Could Go, su disco de 2008, y Slow Dance, el que saldrá en breve. Tocó más del segundo pero se reservó la fantástica ‘Heavenly Creatures‘ para cerrar. Comunicativo e intenso, parecía vivir mucho su música, lo que supera cualquier muro de apatía posible. Más allá de los artistas, un diez para la propuesta de acercar los conciertos al pueblo, a precios populares y la proporción adecuada entre comercialidad, calidad y riesgo.

Páginas: 1 2 3

Publicidad
Publicidad