10/02/2009

Si es que, en el fondo, Ben Gibbard es un romántico. Recordemos que grabó el último disco de Death Cab For Cutie en estudios analógicos […]

Si es que, en el fondo, Ben Gibbard es un romántico. Recordemos que grabó el último disco de Death Cab For Cutie en estudios analógicos para recuperar la esencia de su sonido, y ahora ha empezado con sus compañeros de grupo una campaña contra el autotune, que es un proceso por el cual la voz de un cantante es ‘afinada’ automáticamente por un programa de ordenador. En otras palabras, es de lo que se empachó Kanye West en su reciente 808s & Heartbreak, y lo que llevó a ese disco al abismo total, pero eso es otra historia. El caso es que los Death Cab se presentaron en los Grammy 2009 con un lacito en sus trajes para «traer de vuelta la nota azul… La nota que no está tan afinada y le da a la grabación algo de alma y sentido real«, como explicó Ben Gibbard durante la ceremonia a NME. Dice que hay miles de cantantes y miles de discos publicándose hoy en día con la dichosa técnica y que esto no puede ser, así que nos damos por enterados y esperamos la respuesta de Kanye West, si es que le llega esta iniciativa. Por cierto, sí, Ben fue con Zooey a la gala, *suspiro*.

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