13/12/2008

Lo prometido es deuda. Si Edu tuvo que hacer la crítica del nuevo disco de Oasis, yo no me libro de hacerla de The Killers, […]

Lo prometido es deuda. Si Edu tuvo que hacer la crítica del nuevo disco de Oasis, yo no me libro de hacerla de The Killers, uno de los grupos de -llamémoslo así- pop-rock más grandes de la actualidad. La de The Killers ha sido una evolución lógica aunque desafortunada: desde un debut esperanzador, plenamente indie, como fue Hot Fuss (en 2004), Brandon Flowers y los suyos se impregnaron de cierta megalomanía y en 2006 facturaron Sam’s Town, un disco por encima de sus capacidades y del que sólo se podían rescatar tres o cuatro canciones. Ahora en Day & Age parecen haberse resignado a hacer un disco con tres hitazos, y luego dedicarse a hacer cualquier marcianada que se les ocurra. Eso, para mí, es Day & Age, un disco que parece decirte que si pasas de la cuarta canción es bajo tu propia responsabilidad. Véamoslo.

Aunque hay que empezar reconociendo que, más que rock, The Killers ahora son un grupo de pop electrónico de marcada vocación ochentera. Con todo lo que ello implica. Así, en las tres canciones que abren el disco, las más inspiradas de lejos, las referencias se dirigen a The Human League y New Order sin tapujo alguno, dejándonos eso sí dos de los singles más efectivos del año: la creciente ‘Human‘ (esa línea, «are we human or are we dancers?«) y la frenética ‘Spaceman‘, con esas rimas pegazidas de las que es capaz Mr. Flowers. La inicial ‘Losing Touch‘ no está mal para abrir un disco como este, y curiosamente es de las pocas canciones buenas de The Killers que no pueden ser singles.

El resto es espantoso. Desde una especie de plagio de Bee Gees en versión hortera (‘Joy Ride‘) a un ritmo tropical para cantar al lado de un grupo de hawaianas bailando (‘I Can’t Stay‘), pasando por la típica a más no poder canción épica de turno con principio al piano y subidón final (‘A Dustland Fairytale‘, una especie de ‘Fix You’ en versión The Killers) y canciones sencillamente bochornosas (‘This Is Your Life‘, ‘The World We Live In‘, ‘Neon Tiger‘).

Lo curioso de todo es que da igual el disco que hagan, porque The Killers ya son una banda mastodóntica. Sólo hay que ver lo que sucedió con las entradas de su concierto en Barcelona, y eso no parece que vaya a cambiar, porque lo que sí que hay que decir a su favor es que, con tres discos, a razón de cuatro canciones buenas por disco de media, más alguna cara b, The Killers tienen para una hora de concierto bastante apoteósica. Coincido con la crítica de Mondosonoro en que The Killers son los Queen del siglo XXI, un auténtico guilty pleasure con todas las de ser. El problema de los de Las Vegas, sin embargo, es que durante la mayor parte de sus canciones, no llegan ni a pleasure.

3,5

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