04/04/2008

La primera en la frente. Después de tantas alegrías con confirmaciones y demás, ahora vienen las malas noticias: primero, las cancelaciones. Y después, las solapaciones […]

La primera en la frente. Después de tantas alegrías con confirmaciones y demás, ahora vienen las malas noticias: primero, las cancelaciones. Y después, las solapaciones (ya hablaremos de eso más adelante). El caso es que leo en Indiespensables que Zach Condon, es decir Beirut, ha cancelado su gira europea de este verano, y con ello su aparición en el FIB Heineken 2008. Pues vaya un desastre, la verdad, porque el suyo para mí estaba entre los 10 mejores conciertos para ver. Suerte de las confirmaciones del otro día, porque si no esto empezaría a ser preocupante… Al parecer, Zach (me niego a llamarle Condon) sufre una especie de mezcla entre agotamiento y estrés, aunque también es posible que ahora le haya dado por África y decida recorrer el continente este verano contemplando ñus y luego sacar discos inspirados por eso (que nos encantarán a todos). Con Beirut nunca se sabe. Pero el caso es que por la piscina de Benicàssim no se le verá. El comunicado completo, cortesía de Muzikalia, después del salto.

«Lamento tener que anunciar que Beirut cancela todos sus conciertos del verano. Son varios los motivos que me llevan a tomar esta decisión, algunos de los cuales no deseo comentar aquí, pero de cualquier modo creo que debo dar algún tipo de explicación.

Los últimos dos años han sido una experiencia alucinante. Desde las primeras noticias de que había gente colgando canciones de Gulag en sus blogs hasta la increíble gira por Australia y Nueva Zelanda que acaba de terminar, todo lo que ha ocurrido ha superado con creces todo lo que alguna vez pude desear cuando escribía y grababa música en mi habitación. Cuando empezaron a pasar cosas, decidí que quería hacerlo todo a lo grande, hasta donde me fuera posible. Por eso junté un grupo grande, y le di al grupo un sonido enorme, haciendo los discos más espectaculares que nos fuera posible.

Sé que esto puede sonar como el típico comentario idiota de un artista, pero vivir todo esto implica tener momentos altos y también momentos bajos. Las responsabilidades de reunir gente en torno a tu visión, trabajar con gente increíble como los que trabajan directamente con el grupo y la gente del sello, el querer que todos y cada uno de los conciertos sean tan buenos como humanamente sea posible para que todas y cada una de las personas del público puedan percibir que nos esforzamos en ello… Todo eso lleva a muchas cuestiones en cuanto a hacer bien a la gente que te hace bien.

Ha llegado el momento de cambiar algunas cosas, reinventar otras, y regresar en algún momento con una perspectiva fresca y una nueva hornada de canciones.

Por favor, aceptad mis más sinceras disculpas. Prometo que, de algún modo, volveremos.

Zach«

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