04/07/2017

Entrevista con el dúo catalán, autor de '45 cerebros y un corazón', uno de los debuts del año.

El primer largo del dúo catalán Maria Arnal i Marcel Bagès45 cerebros y un corazón, viene con juego: el rombo central de su portada (cuyo dibujo es una captura de Google Maps de un punto cercano a unas fosas comunes) es plateado, y para descubrir el nombre del disco (o quien sabe si algún premio) hay que rascar con una moneda o similar al estilo de los clásicos “rasca y gana”. Es un símbolo desenfadado para abordar un disco y una historia que esconden muchas capas. Surgidos como proyecto de Maria Arnal tras descubrir unos archivos sonoros recuperados gracias a fonotecas digitales que decidió versionar acompañada por Marcel Bagès a la guitarra, el dúo publicó un primer EP, Remescles, Acoples i Melismes en 2015, pero fue el pasado año gracias a su EP Verbena cuando llegó la lluvia de elogios y el reconocimiento por su actualización de la canción de autor popular y reivindicativa, modernizando su forma sin perturbar la esencia.

Ahora, en 2017, consolidan su mirada única con 45 cerebros y un corazón, primer largo en el que se incluyen tanto versiones de canciones tradicionales y poemas como sus primeras composiciones propias, entre las cuales destaca especialmente ‘Tú que vienes a rondarme‘, emocionantísimo corte de sentimientos a flor de piel que ya forma parte de la banda sonora ineludible de este año. ‘Tú que vienes a rondarme‘ sería el rombo gris, todavía por rascar, tan reluciente y llamativo, y el resto de 45 cerebros y un corazón el premio que aguarda tras el esfuerzo: una recopilación de cantos necesarios (‘La gent‘), escalofriantes (‘45 cerebros y un corazón‘, inspirada por este artículo), a la vida (‘Tu saps‘), a la muerte (‘Ball del velatori‘) y reivindicativos (‘Canción total‘). Un oasis musical que poco a poco se va colando por más sitios y que este verano podrás ver en Barcelona (donde actúan esta noche con todo el papel vendido), Gandía, L’Escala y Sines (Portugal) entre otros, y en otoño de nuevo en Madrid (8 de noviembre, Teatro Lara).

¿Cómo os conocisteis y por qué decidisteis empezar este proyecto?
MARIA ARNAL: Hace unos años conocí a Marc Sempere del colectivo Compartir Dóna Gustet. Yo aún no cantaba, era traductora y trabajaba en el Teatre Lliure, pero me gustaba mucho cantar y había descubierto estos archivos digitalizados. Así que cuando ya tenía algunas canciones, gracias a la insistencia de Marc conocí a Marcel y al cabo de un tiempo le dije si quería tocar conmigo. Hicimos un primer concierto pero después pasamos casi un año sin vernos porque yo aún estaba muy insegura y él estaba con otros proyectos. Pero luego vino el concierto de la calle Pescadors de la Barceloneta (en octubre de 2014) y allí hicimos el que decimos que es nuestro primer concierto. Hasta el segundo, en Badalona, pasaron seis meses, pero ya a partir de entonces empezaron a surgir más y ya fichamos con Fina Estampa y todo lo que le siguió. Todas las fechas en su web.

¿Qué os llevó a empezar a trabajar juntos?
MARIA: En mi caso necesitaba un guitarrista que me entendiera no solo desde un punto de vista musical, porque yo no tenía experiencia. Necesitaba que entendiera el valor de las canciones, y que a nivel estético-musical fuera suficientemente abierto para que no hubiera ningún prejuicio a la hora de presentar estos temas, porque Marc y yo no queríamos tratarlas de forma tradicionalista. Y en cuanto empezamos vimos que nos entendíamos muy bien. Y tú, Marcel, tenías otros motivos…
MARCEL BAGÈS: ¿Para tocar contigo? Pagabas muy bien (risas). No, yo hace unos cuantos años que toco la guitarra y siempre he tocado de todo, y cuando apareció Maria fue una oportunidad para unir muchas cosas, tanto a nivel conceptual como sonoro. Desde un primer momento encajó todo muy bien.

El año pasado ganasteis premios como el Ciutat de Barcelona y este año, ya con el disco, habéis agotado entradas en varios conciertos además del entusiasta recibimiento que ha tenido el álbum. ¿Os ha sorprendido que la propuesta haya funcionado tan rápido?
MARIA: Sí, claro…
MARCEL: Siempre hay un poco de vértigo cuando ves que lo que haces cada vez le gusta a más gente. Pero también es muy bonito.

¿A qué creéis que se debe?
MARIA: Yo creo que mucha gente ha entendido la propuesta y lo que la hacía especial. Es muy sólida a nivel de intención y de imaginario, y se ha trabajado de forma que la comunidad que la rodea se ha hecho más grande paso a paso.
MARCEL: Hay muchas capas en el proyecto, hay muchas lecturas para todo. Y esto ayuda a que mucha gente pueda conectar desde muchos ángulos.
MARIA: Y también se debe al propio carácter del proyecto: la manera que tenemos de relacionarnos con estas canciones y cómo hemos ido haciendo nuestro camino desde Compartir Dóna Gustet (colectivo muy de la filosofía Creative Commons y la cultura libre).

¿Cómo os planteasteis la creación de este primer disco teniendo en cuenta que los dos EPs que habíais publicado antes eran canciones populares y letras recuperadas?
MARIA: Bueno, en los EPs había de todo en cuanto a letras… Lo que pasa es que no lo decíamos. Había canciones de los EPs que tenían partes tradicionales y partes nuestras, pero también nos gustaba esa ambigüedad de no especificar cuál era cuál. En el disco, en cambio, era ya muy evidente el salto, por lo que suponía un reto. El repertorio del disco fue cambiando mucho hasta el punto de que hay canciones de 2017 en él; muy de última hora. Hubo un trabajo previo de unos cuantos meses que no se acabó de completar porque incluso durante la grabación estuvimos haciendo cambios de letras, estructuras y demás. Y trabajábamos el disco en base a referencias e inputs: por ejemplo cuando fui al concierto de Kate Tempest en noviembre y me flipó. Pues hay cosas en el disco que, aunque no lo parezca, están inspiradas por ese concierto. O todos los videoclips que ha ido publicando Arca… La idea inicial era sacar un EP para completar la trilogía, pero al final decidimos que teníamos ganas de hacer un disco.

¿Desde el principio del proyecto ya teníais previsto incluir canciones propias?
MARCEL: Yo hacía tiempo que se lo decía, que era algo que el proyecto necesitaba. Porque Maria escribe muy bien y era el camino natural a seguir.
MARIA: Yo nunca había escrito canciones… Pero una vez he empezado me ha gustado mucho, e incluso no me las siento mías. Normalmente no me gusta mucho lo que hago, pero estas canciones sí que me gustan (risas). Y ahora la idea es hacer más, claro.

Cada canción del disco es un mundo. ¿También nace cada una de forma distinta?
MARIA: Sí, totalmente. Por ejemplo, ‘Tú que vienes a rondarme’ es la primera canción que hicimos a partir de una rueda de acordes de guitarra. Inicialmente era para acompañar otra canción, pero nos gustó tanto que la usamos para algo nuevo. Empezamos a desarrollar la canción todavía sin letra, luego yo la escribí en una sola noche. Inicialmente la canción era más larga y sin estribillo, y para que no fuera tan recitada se nos ocurrió hacer el estribillo más agudo. Y cuando la canción estuvo más definida la llevamos a Filastine y él hizo la base.

¿Por qué decidisteis llevársela a él en este caso?
MARIA: Bueno, la idea que teníamos con él era de trabajar juntos durante dos semanas con todas las canciones. Como un stage con varios temas. Inicialmente habíamos pensado en él para producir el disco pero como estaba muy ocupado preparando el suyo decidimos que al final trabajaríamos con él la parte rítmica. Y con él acabamos de rematar ‘Tú que vienes a rondarme con él’, y también grabamos algunas guitarras. Probamos también otras cosas pero no nos convencían tanto.

Todas vuestras canciones propias son en castellano.
MARIA: Sí, me cuesta mucho más escribir en catalán. Tengo más prejuicios. Estudié Traducción y Literatura en catalán, y tengo una rigidez mucho mayor. Y me resulta muy incómodo escribir desde este lugar. Ahora estoy escribiendo una canción en catalán y me está encantando, pero no es fácil.

Antes mencionabais a Kate Tempest y Arca… A nivel musical, ¿os gusta tirar de referencias actuales para acompañar vuestro discurso?
MARIA: Sí, es una manera de abordar nuestra manera de entender la tradición, a partir de estas influencias más actuales que son las que nosotros escuchamos. Entonces haces esta cosa cuántica de juntar épocas e interpelar a las diferentes dimensiones de la galaxia (risas). No, no hay tantas pretensiones, pero sí que hay siempre una nube de influencias. Y lo importante también es lo que te pide la canción. Para mí no es tan importante el qué sino el cómo. Mi intención es avanzar hacia poder hacer lo que me dé la gana siempre.

En ‘La gent’ cantáis “La gent no s’adona del poder que té” (“La gente no se da cuenta del poder que tiene”, un poema de Joan Brossa). Partiendo de esta vertiente divulgativa y colectiva de vuestras canciones, ¿os gustaría contribuir al cambio social con vuestra música?
MARIA: Sí, totalmente, claro. Todo lo que sea mejorar este mundo…
MARCEL: Desde el momento en que a ti te transforma, también transformas tu entorno con esto. Y por eso decimos lo que decimos y de la forma en que lo hacemos.

Partisteis de esa intención de dar a conocer la cultura popular pero el proyecto ha ido creciendo. ¿No hay una cierta contradicción a la hora de reivindicar esta vertiente popular desde una lógica comercial como en la que estáis ahora? Vendéis discos, entradas… E incluso en ‘Canción total’ (versión de ‘Heteronorma y relaciones de poder en la época de las representaciones del capitalismo postfordista‘ de Hector Arnau i las Víctimas Civiles) cantáis “adquiéreme para que solo tú me disfrutes” como crítica al sistema.
MARIA: A nosotros nos encanta poder vivir haciendo esto. Y popular no significa gratis. Igual que “free culture” no significa “cultura gratis” sino “cultura libre”. La lógica comercial siempre está ahí, y no creo que en su momento el grupo de joteros que iban a hacer música durante la recogida de olivas lo hicieran gratis, también cobraban. Igual no en dinero pero cobraban en aceite. Yo veo el hecho de que nos vaya tan bien y podamos vivir de esto una oportunidad para hablar de estas cosas, y creo que lo compensa y le da sentido. Y no lo vivo como una contradicción, sino como algo que forma parte de esta realidad. Tampoco tengo miedo de tener algunas contradicciones, porque lo ideal es siempre muy limpio pero la realidad es siempre sucia.

No sé si el “rasca y gana” de la portada va por ahí…
MARIA: ¡No! No hay tanta ironía (risas). En este caso era rasca y gana todo lo que nosotros te damos. Si le dedicas el tiempo y el espacio y las ganas de rascar, seguro que encuentras algo.

Publicidad
Publicidad