19/06/2017

Entrevista con el hombre del momento.

Hace un año ya que C. Tangana es el hombre del momento. Desde que en julio del año pasado publicara el hit del verano ‘Antes de morirme‘ con Rosalía, punta de lanza de su ascenso definitivo, y hasta su flamante fichaje por Sony celebrado con el reciente estreno de ‘Mala Mujer‘ –que en menos de un mes ya está a punto de superar en escuchas en Spotify a su mayor éxito (más de 6 millones, nada menos)–, esta en realidad es solo una fase más de la larga carrera del madrileño Antón Álvarez Alfaro. Una carrera que arrancó en 2006 con una primera maqueta, que le ha visto integrar el colectivo Agorazein (el año pasado publicaron Siempre, un disco que también se recordará) y que tuvo en 2012 un primer pico con el disco LOVE’S, tras el cual C. Tangana pasó a un segundo plano hasta que a finales de 2015 vio la luz 10/15, la célebre mixtape con bases de Drake con la que definitivamente se dio a conocer en la escena de hip hop y pop urbano nacional y más allá.

Desde entonces, mucha planificación y canciones en cuentagotas: cuatro en 2016 –dos de ellas con Rosalía–, sin contar el tema de beef ‘Los Chikos de Madriz‘, y solo dos durante este 2017. Suficiente para seguir en primera línea: en la primera, ‘Espabilao‘, se jactaba de haber firmado “el contrato más caro de todo el gremio” (con Sony, como se revelaría poco después), y con la segunda, ‘Mala Mujer‘, derrumba barreras e ideas preconcebidas para ahondar en la senda latina iniciada por ‘Antes de morirme‘ con un corte de marcado acento caribeño y pinceladas contemporáneas de la mano del productor Alizzz. ¿Y ahora qué? Pues presumiblemente el disco de la consagración definitiva, aunque por ahora ni su protagonista ni su recién estrenado sello sueltan prenda al respecto. Así que aprovechamos su triunfal paso por el Sónar 2017 para sentarnos con Puchito para repasar largo y tendido su pasado, presente y futuro.

Hace poco más de 10 años de tu primera maqueta, y probablemente ahora estés en tu mejor momento. ¿Lo estás disfrutando?
C. TANGANA: Menos de lo que creía. Estoy en mi mejor momento también porque estoy trabajando mucho. Pero sí, está bien, me gusta cuando los planes salen bien.

¿Sientes ese peso de estar en un momento crucial de tu carrera?
No siento que sea un momento crucial tampoco… Es un buen momento, y de mucho trabajo, pero no creo que vaya a marcar nada. Creo que las decisiones que tomé hace seis meses o un año son las que han marcado mi presente y marcarán mi futuro. Ahora simplemente es trabajar, seguir en la rueda, seguir remando.

¿En qué momento de estos diez años viste que esto podía ser tu vida?
En verano de 2015, hace dos años. Decidí que iba a hacer el intento y vi una vía como el que ve un pase de gol. Y salió. Fue justo antes de sacar la mixtape con los temas de Drake. Vi que había un hueco, que la cultura popular en España estaba dando un giro y que la música urbana iba a significar algo importante. Eso y que no quería currar para más jefes.

Viendo tu evolución a nivel musical, has cambiado de estilo y registro varias veces, del hip hop más convencional hasta los sonidos latinos actuales. ¿Qué te mueve a tomar estas decisiones y qué crees que une todas las canciones que has hecho?
Yo no tengo técnica musical. No sé tocar ningún instrumento del todo, no sé cantar bien del todo, no tengo estudios de sonido como para ser productor del todo… Pero me gustan todas las cosas. Tampoco tengo una tradición musical en mi casa ni he tenido una banda con la que formarme, por lo que no tengo raíces ni técnica. Puedo ir cambiando todo lo que quiera. La única esencia que tengo es haber sido original y haber ido cambiando. Siempre intento hacer algo distinto.

Te veo siempre con un perfil muy analítico. Parece que tomes tus decisiones como si fueran oportunidades de mercado…
Bueno, una cosa es la vida real como sucede y otra es el discurso. Me interesa que mi discurso sea absolutamente profesional. Me gusta que vean eso de mí, porque el resto de cosas que ven de mí es que soy un nini de Youtube. Como yo trabajo duramente y sé que lo que hago tiene un valor, trato de que se vea que no es solo cuándo salgo, las canciones que canto, la droga que esnifo o las mujeres con las que follo. Que detrás de todo eso hay más ideas.

¿No tienes miedo de que se te vea como un oportunista? Decidiendo fríamente en cada momento hacia dónde tirar.
Bueno… Si un periodista importante dijese en un medio importante ‘este chico está todo el día pensando hacia dónde van las cosas y sabe aprovecharlas para sacarle partido’ me parecería un halago. Yo no pertenezco a una élite cultural ni intelectual, no tengo que dar fe de mi estilo ni nada de eso: yo hago música muy sencilla, no necesito defenderme artísticamente.

Cuando explicas ‘Antes de morirme’ también hablas de esta decisión consciente de ir a por un hit accesible de música urbana actual. ¿Crees que sin esta canción estarías aquí ahora mismo, habiendo firmado con Sony y a las puertas de un disco importante?
Sí, habría otra que se llamaría ‘Después de morirme’…

Me refiero a si crees que ha agilizado el crecimiento…
Sí, pero vosotros veis ese tema, pero detrás de él hay siete ritmos de Alizzz que no usamos, una colaboración que iba a hacer con otra persona que no salió, un tema mío solo que tampoco sacamos, un tema de electrónica que iba a ser el single y tampoco salió… Sale ese y sucede, pero si no hubiera sido ese, hubiera sido otro.

Sobre el disco, del cual no se sabe cuándo saldrá, ¿cómo lo afrontas? ¿Incluirá los temas que has ido sacando?
De momento estoy haciendo mucha música, y voy a sacar mucha música… y nada más. (Sonríe)

¿Piensas en el concepto de disco cuando haces todas estas canciones?
A mí me gusta que si sale un álbum tenga un sentido por sí mismo. Que no sea una recopilación de temas. ¿Podría hacer un disco recopilando temas? Sí. Pero si yo me planteo hacer un álbum tiene que haber una idea de fondo.

Te lo pregunto porque no sé hasta qué punto Sony te ha pedido este formato, que es el que ellos manejan más.
Afortunadamente Sony España está muy actualizada, conoce cómo funciona ahora la industria y conocen mi perfil y están seguros del proyecto.

¿Te generó dudas la experiencia de PXXR GVNG con ellos?
¿Cuántos años tiene Sony? ¿Cuántas veces ha cambiado de dueños? ¿Cuántas sedes tiene en el mundo? ¿A cuántos grupos ha convertido en superestrellas y a cuántos ha arruinado? Que nos limitemos a ver lo que pasó hace dos años con un grupo… No me dio reparo, no. El primer sello que me contactó a mí fue BOA Música con uno de los peores contratos que he leído en mi vida. Si tú ves eso no te hace falta conocer experiencias anteriores, sabes que estás en el mercado y hay muchas cosas que influyen, no te puedes guiar por lo que le ha pasado a uno hace cinco minutos.

¿Crees que esa necesidad de estar presente constantemente con nuevos temas hace que baje la calidad y la autoexigencia a la hora de producir canciones?
Sí, totalmente. De hecho si te fijas yo no tengo tantos temas. Habré sacado ocho como mucho en los últimos dos años como C. Tangana. Sí me parece que estar sacando temas todos los días, sobre todo para alguien como yo, no es bueno. Yo voy al estudio y me hago una mierda en dos minutos y no lo saco. No va con mi espíritu ni con lo que yo hago. Sí creo que pierdes calidad, pero también creo que hay gente que funciona en ese estado, y que esa es su esencia y el valor de lo que hace está allí. Antes era más criticón, hasta que Kigo [su manager] me dijo que parara de decirlo porque Gucci Mane era el mejor rapero y esa era su técnica: me calló la boca. Y además Pedrito LaDroga, que para mí es una de las personas más importantes del underground español de los últimos 15 años, trabaja así: es un tío que se pone hasta el culo, se mete en el estudio y hace eso. Y no solo le tengo cariño sino que le aprecio y le respeto como músico.

Hablando de tus letras, has dicho que en las canciones hablas de tu vida y de tus experiencias. Si te soy sincero, me cuesta verte ahora mismo en tu situación cantando ‘Mala Mujer’…
Bueno… no es de mi situación actual precisamente. Pero sí es una experiencia vital concreta que tiene que ver con una persona…

¿Qué te lleva a hacer una canción sobre eso ahora?
Pues que ahora mismo estoy trabajando todo el día y se me ocurren cosas para escribir que tienen que ver con mis frustraciones y mis ambiciones de ahora, que son ricas, pero hay experiencias en la vida que son más ricas que otras. Y de una experiencia dolorosa de amor de hace tres años te acuerdas perfectamente. Y de ahí puedes sacar oro, minas, temas y temas; te lo digo, un disco entero me puedo hacer con esa hija de puta.

¿No crees que la imagen de mujer que proyectas en esa canción es anticuada y tópica?
No sé… tópico sí. ‘Mala mujer’ es un tópico, la idea era escribir un bolero, como los bachateros, que eran todo canciones de estar bebiendo y llorando el amor que no les quiere… La idea era hacer un tema así, con una letra clásica, pero actualizado. Entonces sí que veo tópico, pero creo que la visión de la mujer que doy es actualizada, de una mujer que se parece mucho a la de ‘Tentación‘: un tío frustrado por una mujer que ha sabido estar por encima en la relación.

La construyes como el demonio.
Como el demonio… Como la tentación, como la manzana. Sí, no sé… Pero no creo que esté diciendo que la mujer sea un demonio, estoy describiendo la frustración del tío.

¿No crees que esto puede reafirmar las relaciones que tienen chavales jóvenes que te escuchan, por ejemplo? Que se perpetúe esta dinámica de relación. ¿Te lo planteas?
No, yo en los temas no hago discurso explícito sobre qué es lo que tiene que hacer o no la gente. Y tengo claro que todo lo que emerge de mí es mío, y no voy a poder renegar de eso. Y si sale eso, y viene a cuento, que alguien lo diga. Si alguien cree que debe juzgar esas letras me parece bien que lo haga. Porque todo eso que sale ahí es verdad y es mío y soy yo. Pero creo que los chavales no hacen lo que decimos en las canciones. Y creo que no deberíamos educar para que la gente que está en el mundo del espectáculo decida lo que hacen los chicos.

Llevas un par de años diciendo en entrevistas que quieres hacer mainstream español, entrar en él. Y en uno de tus últimos tuits te quejabas de un artículo en La Vanguardia que te metía en el saco del trap y los ninis. ¿Eres consciente de que llegar al mainstream supone también estar totalmente expuesto a que te clasifiquen y te juzguen desde allí? ¿Crees que vale la pena?
Sí, hay muchísimas cosas negativas, pero he asumido toda esa parte. Hace un tiempo dije que quería hacer esto y que me quería dedicar a esto, y vamos con todo. Claro que hay cosas malas, y no solo de artículos o entrevistas…

¿Temes que esta sobreexposición mediática pueda ser contraproducente? Pienso también en Rosalía o Bad Gyal, que ahora están en todas partes, y cómo este auge meteórico fomentado en parte por los medios puede desembocar en saturación y cansancio por parte del público.
A mí no me preocupa mucho que la opinión pública haga que la gente se sature porque yo voy dando golpes de efecto. Mi juego es sorprender. A mí que haya un momento en el que saturen con mi imagen y me pongan mucho pues es una circunstancia que luego aprovecharemos, ya veremos cómo. Yo no voy a sacar otra vez ‘Antes de morirme’ y ‘Mala mujer’ otra vez durante los próximos dos años. Haré otra cosa. Y mi objetivo haciendo eso será sorprenderme a mí creativamente y a la gente que me sigue. A mí eso no me afectaría. Porque como a lo mejor lo próximo que saco es rock psicodélico…

Pero sí que creo que es un problema, y que deberían dejar de abusar sobre todo de la imagen y de servir en bandeja a la gente joven, empujarla a la palestra, y luego empezar a criticarla: que si la imagen, que si la mujer, que si esta está moviendo el culo, que si los otros son unos drogadictos, que si son ninis de Youtube…

Lo que pasó, a otro nivel, con Russian Red hace algunos años.
Claro, total. La pusieron allí y de repente dijo una cosa que no le gustó a uno y… fíjate, hasta luego. Increíble, la hipocresía de España. Espectacular.

No te voy a hacer esa pregunta aunque…
Yo no voto, hermano. No he votado nunca, gracias a dios.

Volviendo al tema generacional, viendo tus últimos tuits tengo la sensación de que estás intentando abanderarlo de alguna forma. El otro día por ejemplo te dirigiste a Pimp Flaco y Rels B pidiendo más seriedad y unidad. ¿Crees que sin estos conflictos internos vuestros os iría mejor?
Sí, aunque no quiero abanderar nada. Yo soy el hijo de mis padres y todavía no tengo hijos, así que voy por libre completamente. Lo que sí que creo es que a mí me interesa, por el modelo profesional que estoy llevando, una serie de cosas. Y como ahora estoy en un momento importante, quería decirlas. Si nos estamos quejando de que se nos trate mal y se nos ponga por debajo y no se nos está dando valor, creo que debemos recapacitar y mirarnos los unos a los otros y ser conscientes de que este es un momento importante. Así que vamos a hacer las cosas bien y vamos a generar de esto un movimiento influyente en el que los medios no nos ninguneen, en el que los festivales no nos ninguneen, y en el que podamos sacar beneficio de todos los que están sacando beneficio de nosotros: los medios, las marcas, los promotores, los grupos viejos, los sellos… Todo dios está pillando de esto y nosotros estamos aquí como locos peleándonos entre nosotros como gilipollas. Eso es lo que yo quiero expresar en este momento: ya está bien de hacer el gilipollas. Pero no me abandero del movimiento.

¿Ha generado la reacción que querías?
Creo que en general han entendido lo que quiero decir. Y he recibido respuesta de mucha gente a la que le ha cambiado el chip. Creo que es el momento de construir.

Hoy en día los medios y toda la industria lo valoran todo en forma de reproducciones (Youtube, streaming, etc). ¿Qué valor le das tú? ¿Hasta qué punto te reportan ingresos y notoriedad real?
Bueno, lo de que el streaming dé poco dinero es una falsa idea… El streaming en Youtube reporta muy poco, pero el streaming en Spotify, que es la principal plataforma donde nosotros hemos destacado desde hace tres años, es un negocio que está bien. No tienes que estar subiendo vídeos todas las semanas… si te va un poquito bien te funciona. No es como vender discos, pero se está actualizando. Y bueno, las visualizaciones son un arma que se puede usar, pero las cosas que más visitas tienen son las caídas, los vídeos de coña o los vídeos virales. Pero eso es lo que me recuerda que esto es un puto espectáculo y que yo soy un payasito más que está saliendo a montar el numerito.

Como te decía antes das la imagen de tener un plan perfectamente urdido. ¿Dónde te pones el techo? Como decías antes lo del rock psicodélico… ¿te ves realmente cambiando constantemente a lo largo de tu carrera?
Sí. Si continúo siendo el que canta, y no consigo un puesto creativo en la industria (pero creativo, en el que yo pueda volverme loco y hacer lo que me salga de la punta de la polla), sí me veo haciendo cosas muy locas, y no solo en el mundo de la música. Creo que mi mente no está especializada en el mundo de la música; llevo tiempo haciéndola y tengo gancho, criterio e intuición, pero creo que puedo hacer más cosas en el mundo de la creatividad y la cultura.

Y para terminar, siempre se te ve tan serio y calculador… ¿Qué te divierte, qué te hace reír?
(Ríe) A mí todo me hace reír. De lo que más me hace reír ahora es Trapgame.edits. Y no sé… me mola hacer deporte y sexo, tío. Trato de conducirme en esas dos actividades cuando no estoy calculando fríamente cuál es el siguiente paso.

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Foto. Javier Ruiz   Entrevistas
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