16/02/2017

Peter Sagar y Meg Duffy. Dos guitarristas de artistas que conoces con dos nuevos discos que deberías escuchar.

No es la primera ni será la última vez que artistas de renombre nos permiten conocer propuestas todavía emergentes que merecen muchísimo lo pena. Y es que al calor de las grandes giras se esconden a menudo músicos enores que, pese a mantenerse temporalmente en una discreta segunda línea, acaban por despuntar en solitario más pronto que tarde. Son talentosos instrumentistas no escogidos al azar, artistas de carretera y de escenario, pero también cantautores y productores con sus propios anhelos y vivencias que piden a gritos sobresalir bajo su propio sello de identidad. Este es el caso de Homeshake, proyecto paralelo del guitarrista de Mac DeMarco, que acaba de publicar un tercer disco que presentará próximamente en Madrid y Barcelona, y Hand Habits, pseudónimo de la guitarrista de Kevin Morby, cuyo álbum de debut llegó a nuestros oídos hace escasos días. Dos trabajos que no deberían pasar desapercibidos a cargo de dos músicos en plena forma.

Homeshake

El canadiense Peter Sagar es mucho más que el guitarrista de Mac DeMarco, autor que también ha ayudado a que afloren los talentos de otros de sus compañeros de gira, como su batería Alex Calder y su bajista Alex TV (con quienes Sagar también ha tejido fuertes lazos de amistad y profesionales). Tras participar en varias bandas locales en su Edmonton natal, el músico se mudó a Montreal, donde en 2011 empezó a editar su propia música como Homeshake: primero dos cassettes, The Homeshake Tapes y Dynamic Meditation (2013), y posteriormente dos álbumes largos que pueden escucharse a través de su perfil de BandcampIn The Shower (2014) y Midnight Snack (2015). Esta semana ha publicado el tercero, Fresh Air, cuyas dispares fuentes de inspiración van de Prince a Sade, pasando por Broadcast, D’Angelo e incluso las producciones de hip-hop de J Dilla. Su música, como consecuencia, resulta en un curioso experimento para alguien a quien se le presuponen influencias más cercanas a la escena indie rock.

En cierto modo, las obras anteriores de Peter Sagar no distan en exceso de la placidez que Mac DeMarco logra a través de ensoñadoras guitarras y cálidos sintetizadores, pero en Fresh Air, su nuevo trabajo publicado por Sinderlyn (el sello hermano de Captured Tracks) a principios de este mes, el cantautor incorpora al hechizo brumoso R&B y sofisticado synth-pop. Sus canciones de alma pop e influencias ochenteras transcurren con placentera elegancia en una suerte de experimento cercano al chillwave que encuentra sus puntos álgidos en canciones como la adictiva ‘Call Me Up‘ y la más que apacible ‘Every Single Thing‘. Una voz melosa e impostadamente desganada que en ocasiones deriva en excelsos falsetes redondea el hechizo downtempo de Homeshake, que con este álbum encuentra su particular manera de dejar huella. Además, a quienes haya conseguido seducir podrán verle en directo el 2 de mayo en la sala madrileña Costello Club (Suave), el 3 en Loco Club (Valencia) y el 4 de mayo en La [2] de Apolo de Barcelona (Caprichos de Apolo).

Hand Habits

Aunque no aprendió a tocar la guitarra hasta los diecisiete años, la neoyorquina Meg Duffy desarrolló rápidamente un don vívido e intuitivo para el instrumento. Por eso la han reclamado para sus bandas artistas de primerísimo nivel: además de ser la guitarrista de Kevin Morby, también se ha embarcado en giras con Mega Bog o una de nuestras revelaciones favoritas del año pasado, Natalie Mering aka Weyes Blood. Antes de eso, sin embargo, la también cantautora ya era una conocida en la escena DIY de Nueva York, y autoeditó hasta tres delicados a la vez que deliciosos EPs que pueden escucharse a través de su perfil de Bandcamp. Seguramente conozcan el sello que acaba de publicar su fantástico debut, Wildly Idle (Humble Before the Void), porque no es otro que el regentado por Jeremy Earl de Woods, Woodsist (Kevin Morby, Real Estate, Kurt Vile, Wavves).

Iniciada en un salón de Nueva York y terminada en su propia casa en Los Ángeles, la grabación del LP ha recaído exclusivamente en las manos de la propia Meg Duffy. No obstante, su amateurismo de cuarto de dormir es casi imperceptible, e incluso tiene su punto de encanto. Wildly Idle es un trabajo frágil pero maduro, rebosante de emociones de la propia Duffy que nos son contadas de una forma íntima, hipnótica y evocadora, que se inspira tanto en las novelas de Iris Murdoch como en el trabajo del cantautor Phil Elverum (Mount Eerie) bajo su alias The Microphones, y está plagado tanto de poemas escritos por sus amigos como de contribuciones a cargo de músicos colegas afines (QuiltSheridan Riley de Avi Buffalo). Mezclado y masterizado por el prolífico M. Geddes Gengras, estamos ante un álbum casi atmosférico pero a la vez visceral, con un punto de experimentación y repleto de bellos arreglos. Es, quizá, un estudio sobre la vulnerabilidad humana, en la línea de los trabajos más intimistas del citado Elverum o Liz Harris aka Grouper. Canciones como ‘All the White‘ y su single más reciente, ‘Demand It‘, se disuelven en nuestros oídos entre cánticos e instrumentación etérea, transportándonos a un lugar oculto en el que querríamos quedarnos.

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