14/02/2017

El hip-hop y el blues se dan la mano y el resultado huele a soul. El vocalista británico Rory Graham se gradúa con 'Human', su esperado álbum de debut.

Hay géneros musicales que no se crean ni se destruyen, simplemente se transforman, evolucionan y se actualizan en manos de nuevos artistas. Encontrar, por ejemplo, los orígenes precisos del blues o del soul son tareas para arqueólogos o historiadores de la música; la nuestra, sin embargo, es poner el foco de atención en sus valores contemporáneos más prometedores. El eclecticismo y la hiperconexión de nuestros días, por otra parte, hacen que hasta los géneros más antiguos y tradicionales hayan sufrido mutaciones en contacto con nuevas realidades y estilos modernos, dando como resultado formulaciones innovadoras en base a infinitas combinaciones. Riqueza cultural en crecimiento exponencial.

Todo esto para presentar a Rag‘n’Bone Man, un artista británico que ha logrado dar coherencia, brillo y contundencia a un cóctel conformado por hip-hop, blues, soul, pop y R&B con un ligero acabado industrial. Premiado con la mención de los críticos en los BRIT Awards 2017, segundo clasificado en la lista final del BBC Sound of 2017 y acreditado con un single, ‘Human’, que a estas alturas cuenta con más de 100 millones de reproducciones en Spotify en menos de medio año, Rory Graham acaba de estrenar su esperado álbum de debut Human con Sony Music. Un disco que, según todas las apuestas, impulsará definitivamente la carrera de este treintañero originario de Uckfield, al sureste de Inglaterra, hacia el estrellato.

Criado en el seno de una familia humilde pero muy musical –su padre era guitarrista de blues y su madre cantante de jazz–, el joven Graham se abrió camino primero en la escena hip-hop de su localidad natal y después en la de Brighton, donde llegó a telonear a Pharoahe Monch y KRS-One con el colectivo Rum Committee, del que formó parte. Sin embargo, el rap no era su única pasión musical. Inspirado por los discos de Muddy Waters, J.J. Cale y John Lee Hooker, y alentado por su propio padre, participó en numerosas sesiones de micrófono abierto en bares de blues mostrando unas dotes de cantante verdaderamente asombrosas. Así pues, su primera referencia, el EP Bluestown publicado en 2012, se presenta dividida casi al 50% entre hip-hop (‘Daylight Fading’, ‘Bottom of a Bottle’) y blues (‘Die Easy’, ‘Right from Wrong’), alternándose uno y otro género como si de un partido de tenis se tratase.

Aquel primer puñado de canciones le abrió las puertas del sello de hip-hop High Focus Records, a través del cual conoció a quien fue su principal valedor durante esos primeros años: el productor Mark Crew (Bastille, The Wombats). Graham se mudó a Londres en 2014 al tiempo que publicaba Put That Soul on Me, un segundo EP, donde el hip-hop seguía imperando pero con el blues cada vez más metido e integrado en sus venas. Ese mismo año Crew había fundado por su cuenta el sello Best Laid Plans Records y Rag‘n’Bone Man fue su primer fichaje. La gran apuesta por el cantante se manifestó claramente en un extenso tercer EP de nombre Wolves que fue lanzado de manera gratuita a través de internet, captando en seguida la atención de público y crítica. En él, para que se hagan una idea de la visión de juego de Crew, colaboraron nada menos que Kate Tempest y Vince Staples.

Con un estilo corpulento y cada vez más vibrante, Rag‘n’Bone Man siguió quemando etapas hasta conseguir un contrato con Columbia para el lanzamiento del que sería el primer single de su álbum de debut y, a la postre, su principal carta de presentación ante el gran público, puesto finalmente en circulación en verano de 2016. ‘Human’, ya con un aire industrial desarrollado que le acerca al planteamiento neosoul de Algiers, es un carismático híbrido de música negra lleno de nervio y poderío que rápidamente triunfó en Alemania, Austria, Bélgica, Hungría, Eslovaquia, Croacia, Suiza e incluso en Líbano, Israel y Australia. Curiosamente no lo haría en el Reino Unido hasta varios meses después, y gracias a que una concursante de The X Factor la utilizo para su actuación en el programa. Casualidad o no, este hecho coincidió con el anuncio de la BBC que le incluía entre los 15 artistas más prometedores de cara a 2017; y para Navidad Rag‘n’Bone Man conquistó por fin el nº 1 en su país.

Reconociendo ante todo que Human, el álbum, tiene ciertas concesiones al mainstream traducidas en melodías más abiertas y poperas, menos aspereza industrial en la fórmula y un tipo de carisma bastante alejado ya del undergrund, lo cierto es que el debut de Rag‘n’Bone Man no decepciona. Canciones como ‘Innocent Man’, ‘Be the Man’, ‘Arrow’, ‘As You Are’ o ‘Ego’ –con el segmento más hip-hopero, casi el único, del disco – refuerzan la vocanada de soul que caracteriza el conjunto de disco, acercándose a la estela de Michael Kiwanuka en ciertos momentos, e incluso a la versión más clasicista de Charles Bradley. Hay menos hip-hop y menos blues, pero la mezcla parece más ambiciosa y mejor amalgamada. Su magnetismo, dicho de otro modo, se ha distanciado de la vertiente más salvaje e iniciática de sus primeras referencias para pulirse hacia una sofisticación más acorde con los gustos de la mercadotecnia. Pero bueno, todos aquellos que hayan seguido nuestro consejo el pasado viernes ya sabrán de qué les estamos hablando. Rory Graham se ha graduado.

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