22/12/2016

Las 100 canciones que nos recordarán a este año que dejamos atrás.

30. Warpaint – ‘New Song’

Warpaint no han hecho el tercer gran disco que se esperaba de ellas, pero ‘New Song‘ se encuentra sin duda entre los temas más jodidamente bien hechos de la trayectoria del cuarteto californiano, enmarcado, eso sí, en una dirección más pop y accesible. “Nunca me he sentido tan fuerte, bailando contigo toda la noche“, cantan con sus voces entrelazadas, como si hablasen de la misma canción: vigorosa, directa, adictiva y extremadamente divertida. (Max Martí)

29. FKA twigs – ‘Good to Love’

Justo cuando parecía estar ya completamente inmersa en una especie de búsqueda de sonidos del futuro, FKA twigs vuelve a la raíz, a la casilla de salida, con la única canción que ha publicado durante 2016, ‘Good to Love‘. Una oda a la sencillez que, en realidad, es un ejercicio de rebeldía, una respuesta silenciosa ante tanta producción exuberante y abigarrada que prolifera ahí fuera solo para esconder interiores huecos. (Víctor Trapero)

28. Neil Young – ‘Peace Trail’

No se olvida Neil Young de su inherente hipismo ni siquiera en la canción que inicia el 37º álbum de su carrera. Mirar hacia adelante con temor a un mundo que va demasiado deprisa, elevar la alerta a base de rock de alta escuela, elaborado pero sin ornamentos, visceral y sincero, como antídoto para reivindicar la vuelta a tiempos mejores. La fórmula es la misma, pero tiene la suficiente categoría para seguir dando réditos a lo largo de décadas. En el año más negro que se puede recordar en la historia reciente de la música, es un consuelo que uno de los gigantes siga sin dar una sola muestra de agotamiento. (Carlos Marlasca)

27. DJ Shadow – ‘Nobody Speak’ (feat. Run the Jewels)

La ‘Close Your Eyes (And Count To Fuck)’ de 2016. Si en aquella ocasión fue Zach de la Rocha (vocalista de Rage Against the Machine) quien colaboró con Run the Jewels, esta vez son los dos raperos norteamericanos quienes se han puesto al servicio de DJ Shadow para firmar un temazo conjunto que te tumba con su poderosa lírica, con su elegante beat y con unas bases orgánicas cargadas de flow. Hip hop y electrónica con fuerte sabor old school. (Pablo Luna Chao)

26. Touché Amoré – ‘New Halloween’

Stage Four es el disco hardcore del duelo. Canciones a la muerte de una madre listas para reventarte las cuerdas vocales. En esta Jeremy Bloom, el huérfano, descubre que ya pasó un año del deceso. “De alguna forma, ya ha pasado un año / Entregándome a toda diversión para hacer que este sentimiento desaparezca / y ahora te siento en todas partes / y siento la culpa de no haber estado allí”. Y es que la madre murió mientras Touché Amoré daban un concierto al otro lado del país. “Me dijeron que estabas medio dormida / Me dije a mí mismo que estarías orgullosa de mí / Pero no es tan fácil”. Las letras, la voz, las baterías, la melodía de las guitarras, la referencia al ‘Can’t Live Without my Mothers Love’ de Sun Kil Moon y al ‘What Sarah Said’ de Death Cab For Cutie… Mi canción del año, inesperadamente. (Daniel Boluda)

25. Kanye West – ‘Ultralight Beam’

I’m tryna keep my faith” es una de las mejores frases de apertura de disco de este 2016. En ella, Kanye habla de cómo intenta no perder su fe en Dios, pero visto el turbulento año vivido por el rapero, con las mil y una venidas de su disco The Life of Pablo, sus constantes polémicas y su hospitalización en la parte final del año, la frase cobra una relevancia vital y se puede extrapolar a cualquier ámbito de su vida. Musicalmente es una de las canciones más amables de su carrera, con un coro góspel, un órgano, la predicadora poseída con tan solo 4 años y los versos de Chance The Rapper, que reza “I met Kanye West, I’m never going to fail“. Cinco minutos de calma celestial y propósitos de redención. (Aleix Ibars)

24. Drake – ‘One Dance’

Esta vez, sin que sirva de precedente, la mayoría ha acertado: ‘One Dance‘ es la canción más reproducida en la historia de Spotify. A golpe de play, y ya van más de un billón en la plataforma de streaming, se acercan como nunca Kingston y Toronto y, sobre todo, rap y pop, fundidos en uno en este tema que es todo estribillo. Tórrido y elegante al mismo tiempo: ni siquiera tiene que elevar revoluciones para pegarse a la primera. (Víctor Trapero)

23. The xx – ‘On Hold’

El nuevo cenit de The xx. Tras la explosión de Jamie xx (con In Colour, nuestro disco del año en 2015), el productor se ha ganado a pulso que su peso en la sonoridad del trío sea todavía mayor, y el resultado es esta ‘On Hold’, en la que la suavidad de las voces de Romy y Oliver se funden como siempre con sus líneas de bajo y guitarra, solo que esta vez con una mayor profundidad electrónica, que desemboca en ese estribillo irresistible comandado por el sample de Hall and Oates. Si no está más arriba es porque esperamos al nuevo disco, firme candidato a mandar en 2017. (Aleix Ibars)

22. Leonard Cohen – ‘String Reprise / Treaty’

La despedida definitiva de Leonard Cohen. La última canción de su último disco, la única canción puramente orquestal de toda su dilatada trayectoria, salpicada solo al final por un verso de ‘Treaty‘, otra canción de You Want It Darker. Si no se te saltan las lágrimas con la emoción de las cuerdas a modo de escena final de película (podría ser de La Grande Bellezza perfectamente), te derrumbarás cuando aparezca el último susurro de Cohen: “I wish there was a treaty we could sign / It’s over now, the water and the wine / We were broken then but now we’re borderline / And I wish there was a treaty, I wish there was a treaty between your love and mine“. (Aleix Ibars)

21. PJ Harvey – ‘The Ministry of Defence’

Aunque la frase “They’re gonna put a Walmart here!” acabe quedando como la más épica de The Community of Hope de PJ Harvey, la canción más emocionante reside sin duda en ‘The Ministry of Defence‘, escrita a partir de la experiencia de Polly Jean visitando Afganistán. Majestuosa a nivel musical, con un trabajo de voces y coros absolutamente alucinante y sección de vientos en segunda línea, relata lo que ve como “the Ministry of Remains” (el Ministerio de los Restos) para acabar concluyendo dramáticamente: “This is how the world will end“. (Aleix Ibars)

20. Father John Misty – ‘Real Love Baby’

Aunque no haya lanzado disco este año, Father John Misty sorprendió en pleno verano con el single ‘Real Love Baby‘, un corte que sigue la línea de I love you Honeybear y que transmite la transparencia y la inocencia del verdadero amor. Todo ello entre los ingredientes clave: abejas, flores y miel. (Víctor Trapero)

19. Solange – ‘Don’t Touch My Hair’ (feat. Sampha)

En ‘Don’t Touch My Hair‘, la voz de Solange puede sonar algo escurridiza, casi etérea, pero está cargada de agresividad y lanza un contundente mensaje. Una metáfora que nace de esa microagresión en forma de pregunta grosera que algunas personas pueden llegar a formular a una mujer por el hecho de ser negra: ¿puedo tocar tu pelo? Durante el transcurso de la canción, dicha voz va engrosándose mientras recrimina muchas más cosas: “No toques mi alma“, “No toques mi corona“, “No toques mi orgullo” y “No pongas a prueba mi boca“. Ni siquiera es necesario que Sampha salga a su rescate con una de sus impagables contribuciones vocales. Solange sabe defenderse ella solita entre suaves sintetizadores y una delicada instrumentación orgánica. (Max Martí)

18. James Blake & Bon Iver – ‘I Need A Forest Fire’

Si ‘Fall Creek Boys Choir‘, la anterior colaboración entre James Blake y Justin Vernon, había dejado un regusto agridulce a alguien por su excesivo componente distorsionado tanto en la voz como en la instrumentación (con los años, sin embargo, queda como precursora del cambio de sonido de Bon Iver), ‘I Need A Forest Fire‘ es el remedio perfecto: una pieza sanadora que se nutre de voces limpias rebosantes de emoción, un sample en bucle, y la fusión perfecta entre los respectivos universos de sus dos protagonistas. (Aleix Ibars)

17. Beyoncé – ‘Formation’

La ausencia del gran disco de Beyoncé de nuestra lista de discos del año la contrarrestamos con la inclusión de este temazo en nuestra lista de canciones. Y es que ‘Formation‘ es un grito que nos habla de quién hay detrás de la superestrella mainstream por excelencia, una composición que nos hace admirar todavía más a Queen Bey en su momento de máximo apogeo. Estamos ante una potente muestra de su empoderamiento como mujer negra, que tiene conciencia de sus orígenes y protege con recelo su identidad cultural. Su inigualable poderío vocal y una embrujadora producción a medio camino entre el pop electrónico, el hip hop y el trap hacen el resto. (Max Martí)

16. Whitney – ‘No Woman’

Basta con escuchar la joyita que inaugura Light Upon the Lake para que a uno se le ilumine un poco el corazón. Su formula es sencilla pero rotundamente efectiva; no es nada más que Julien Ehrlich aireando su delicado falsete, Max Kakacek rasgando despreocupadamente su guitarra y un grupo de amigos haciendo sonar con delicadeza todo tipo de instrumentos: unas notas de piano por aquí, una trompeta por allí…  Inmersos en la era de la obsesión digital, ‘No Woman‘ es un lugar donde respirar tranquilamente, desconectar nuestros smartphones y descubrir por primera vez la naturaleza de las pequeñas cosas. Es una canción para coger un tren hacia ningún lugar y simplemente deleitarse con el paisaje. Y estas canciones, amigos, son las que difícilmente llegarán a envejecer. Las que nos acompañarán siempre. (Max Martí)

15. Chance the Rapper – ‘All We Got’ (feat. Kanye West & Chicago Children’s Choir)

La canción inaugural del discazo que se ha marcado Chance the Rapper este año es un auténtico portento: de ese inicio de aroma jazz a la primera frase, “And we’re back“, repetida entre sonrisas por Chance, pasa a la declaración de amor por su mujer e hija, y luego a la explosión pasional del estribillo, en el que le acompaña el mismísimo Kanye West de la mano de sonidos guturales y del mantra de la canción y de todo el disco: “Music is all we got / So we might as well give it all we got“. Vientos, coros góspel, cambios constantes de estructura, hermandad, frases lapidarias (“Man I swear my life is perfect, I could merch it / If I die I’ll prolly cry at my own service“), agradecimientos: lo tiene todo. (Aleix Ibars)

14. Angel Olsen – ‘Sister’

Sister‘ es tanto la canción más larga del nuevo disco de Angel Olsen como la más intensa y arrolladora. Ocho minutos, o algo menos, de un folk rock que se construye con una fuerte carga de sensibilidad tanto lírica como melódica y que encuentra en las dinámicas su hilo conductor. Una perfecta y delicada montaña rusa de emociones. (Raquel Pagès)

13. Bon Iver – ’33 “GOD”‘

De nuestro disco del año se podrían destacar todas y cada una de sus 10 canciones: de la terapéutica ‘22 (OVER S∞∞N)‘ a la declaración de amor a capela de ‘715 – CR∑∑KS‘ o la dulce ‘29 #Strafford APTS‘ (si no se te pone la piel de gallina con esos “Canonize” del estribillo es que estás muerto), pero es justo reconocer que ‘33 “GOD”‘ pasa por ser la canción clave del álbum, la que tiende el puente entre el nuevo Bon Iver y el viejo gracias a ese emotivo inicio al piano que nos hace bajar la guardia para después desplegar sin clemencia su arsenal de ritmos rotos, loops a modo de collage, cadencia hip hop y altibajos de intensidad y emoción. La canción te arrastra a su voluntad por todos sus tramos, convirtiendo la incomodidad en atracción inexplicable. (Aleix Ibars)

12. Nicolas Jaar – ‘No’

Aquí es cuando el joven Jaar suelta su reflexión anticapitalista. “Ya dijimos No / pero el Sí está en todo / Lo de adentro y de afuera”: un sucinto lamento envuelto en el aire nostálgico de una dictadura sudamericana y con un contagioso groove de ondulación andina (Nicola Cruz). La guinda, tras un planteamiento oscuro y pesimista –“No hay que ver el futuro para saber lo que va a pasar”–, es escuchar la vocecita fresca y radiante del pequeño Nicolas al final del corte: la luz de creatividad que nos salva al final del túnel. (Pablo Luna)

11. Kate Tempest – ‘Europe is Lost’

A nivel lírico, una de las canciones que define este 2016. Kate Tempest nos presenta a Esther, que a las 4:18 de la madrugada acaba de llegar a casa después de un doble turno como cuidadora, se quita las botas y se bebe una cerveza de un trago sabiendo que no podrá dormirse antes de que salga el sol, y entre el repaso mental a todo lo que le ha ocurrido durante su día se reconoce preocupada por el mundo, en general, lo está siempre de hecho, no sabe cómo podría no estarlo. Y Tempest entonces arrolla: “Europe is lost, America lost, London lost“, solo triunfa lo que no tiene sentido, no hemos aprendido nada de la historia. Pero el tráfico sigue su curso, hay grupos tocando cada noche en los bares y 2×1 en bebidas, la vida sigue aunque todo lo que busquemos sea un poco de emoción en noches para recordar que pronto olvidaremos. Nos conformamos con eso, “But even the drugs have got boring / Well, sex is still good when you get it“. Todos los cuerpos caídos, toda la sangre vertida, todo lo luchado solo ha servido para esto. Brutal. (Aleix Ibars)

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