12/12/2016

El Nobel de Literatura fue entregado a un ausente Dylan en una ceremonia en la que Smith interpretó una emotiva versión (pese a equivocarse) de 'A Hard Rain’s A-Gonna Fall'.

Y finalmente, ayer, Bob Dylan recibió el Premio Nobel de Literatura 2016 como reconocimiento a su eterno cancionero en la prestigiosa ceremonia que se celebra anualmente en Estocolmo. Lo hizo, eso sí, después de haber protagonizado un abultado número de titulares por haber “ignorado” a la Academia Sueca durante los días posteriores al anuncio de su elección en octubre y, como guinda a tan curiosa telenovela –y a la vez tan Dylan–, sin asistir personalmente a recoger el galardón más importante de las letras por encontrarse ocupado en “otros compromisos“. En su lugar actuó una emocionada Patti Smith que, a pesar de un par de interrupciones tras equivocarse en la letra que atribuyó a los nervios y por las que pidió disculpas al público, realizó una sentida y ovacionada reinterpretación de ‘A Hard Rain’s A-Gonna Fall’ de Dylan acompañada por la Real Orquesta Filarmónica de Estocolmo (pueden ver el vídeo más abajo). A decir verdad, muy pocos habrían podido hacer honor al ausente laureado como lo hizo la poetisa del punk rock. Como única formalidad, Dylan sí escribió un discurso que fue leído por la embajadora de los Estados Unidos en Suecia, Azita Raji. Hemos traducido unos fragmentos a continuación:

Me encontraba en la carretera cuando recibí esta sorprendente noticia, y me llevó unos minutos poder procesarla correctamente. Empecé a pensar en William Shakespeare, la gran figura literaria. Creo que se consideraba un dramaturgo. La idea de que estaba escribiendo literatura no podría haber entrado en su cabeza. Sus palabras fueron escritas para el escenario. Nacieron para ser habladas, no leídas. Cuando escribía Hamlet, estoy seguro de que pensaba en muchas cosas distintas: ‘¿Quiénes son los actores adecuados para estos papeles?, ¿cómo debería estar escenificado?, ¿quiero ambientarlo en Alemania?’. Su visión y sus ambiciones creativas estaban sin duda en la vanguardia, pero también hubo asuntos más mundanos que considerar y tratar. ‘¿Como será la financiación?, ¿hay suficientes asientos para mis clientes?, ¿dónde voy a conseguir un cráneo humano?’. Apuesto a que la pregunta más alejada de la mente de Shakespeare era: ‘¿Es esto literatura?’“.

En el mismo discurso, el prolífico cantautor asegura sentirse “en compañía muy rara” al verse junto a nombres como Kipling, Shaw, Thomas Mann, Pearl Buck, Albert Camus y Hemingway. “Si alguien me hubiera dicho que tenía la más mínima oportunidad de ganar el Premio Nobel, habría pensado que tenía las mismas que de estar en la luna“, transmitió el norteamericano por escrito. “Pero, como Shakespeare , yo también estoy ocupado demasiado a menudo en la búsqueda de mis esfuerzos creativos y tratando con todos los aspectos de los asuntos mundanos de la vida: ‘¿Quiénes son los mejores músicos para estas canciones?, ¿estoy grabando en el estudio correcto?, ¿esta canción está en la clave correcta?’. Algunas cosas nunca cambian, incluso en 400 años. Ni una vez tuve la oportunidad de preguntarme a mí mismo: ‘¿Son mis canciones literatura‘”, expresó Dylan antes de mostrar su agradecimiento a la Academia Sueca “por haberse tomado el tiempo de considerar esa cuestión tan concreta y, en última instancia, por dar una respuesta tan maravillosa“.

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