21/11/2016

El artista acababa de anunciar la suspensión de todos sus conciertos de 2016 tras una turbulenta semana.

ACTUALIZACIÓN (22/11/16): A las pocas horas de anunciarse la cancelación de todos los conciertos restantes de su gira de 2016, Kanye West ha sido trasladado al hospital por “agotamiento“, según informa The New York Times. Al parecer, la policía de Los Ángeles ha respondido a una llamada del médico de West sobre las 13.20, hora local, y posteriormente el artista ha sido hospitalizado “por su propia salud y seguridad“, ha explicado la NBC News. Tras la llamada a los servicios sociales, West ha sido llevado en ambulancia al U.C.L.A. Medical Center, donde según TMZ se le ha realizado una “evaluación psiquiátrica“. El mismo medio también afirma que antes de la llamada el artista estaba “actuando erráticamente“.

A estas alturas de 2016, nada de lo que diga o haga debería sorprendernos en exceso, pero esta semana Kanye West ha estado especialmente intenso y nos ha dado titulares muy locos, siendo el último la cancelación de todos los conciertos de su Saint Pablo Tour, según ha confirmado a Pitchfork un representante del artista. Todo empezó el pasado viernes, cuando durante un concierto en San José, California, West expresó una controvertida opinión política: “Si hubiese votado, lo habría hecho por Trump“. Aunque su admiración hacia el recién elegido presidente de los Estados Unidos, más que en su ideología, parece recaer en sus estrategias de comunicación política, cuyo modelo dice querer imitar de cara a su propia postulación en 2016 (#Kanye2020 vuelve a coger fuerza), la polémica estuvo servida de inmediato, y hasta llegó a pedir a los afroamericanos no “centrarse en el racismo“, porque “este es un mundo racista” y “hay que dejar de hablar de ello“. Sin embargo, posteriormente aseguró seguir creyendo en el movimiento Black Lives Matter, los derechos de las mujeres y el matrimonio homosexual.

El pasado 3 de noviembre, el autor de The Life of Pablo ya había cancelado un concierto en Inglewood, aunque este tenía que ser repuesto la pasada noche en Los Ángeles. Sin embargo, fue cancelado tres horas antes de su inicio, dejando de nuevo a los fans en la estacada. Asimismo, el día anterior Kanye dio por terminado otro concierto en Sacramento a la media hora, cuando solo había interpretado tres canciones y tras criticar tanto a (sus supuestos amigos) Beyoncé y Jay Z como a los políticos demócratas Hillary Clinton y Barack Obama. Así pues, una gira norteamericana que dio el pistoletazo de salida en agosto y tenía que terminar el 31 de diciembre llega a su fin antes de tiempo, habiendo sido canceladas hasta 21 fechas. Según reporta TMZ, fuentes cercanas al artista aseguran que este se encuentra “agotado“, y que el robo a su mujer Kim Kardashian en París hace dos meses podría haber influido en tan radical decisión: “Tanto tiempo alejado de su familia también le ha provocado estrés. Son lo más importante para él“. Ay, Kanye, Kanye… ¿cuándo dejarás de meterte en estos embolados?

Publicidad
Publicidad