09/05/2016

Los organizadores han querido dar este año un protagonismo absoluto a los dos músicos.

Es difícil recordar un año tan funesto para la música como este 2016. Quizá habría que retroceder a 1970, año en el que fallecieron Janis Joplin y Jimi Hendrix para recordar unas perdidas tan significativas. Es difícil entender lo ocurrido en las últimas cinco décadas sin David Bowie y Prince. El primero como visionario más allá de su tiempo, el segundo como inmaculado talento y renovador y difusor de la música negra. Dos idiosincrasias diferentes que definen a dos auténticas divinidades. Ese es el motivo por el que el festival más importante del Viejo Continente tendrá un recuerdo especial para ambos. El autor de Ziggy Stardust, de hecho, encabezó la segunda edición de Glastonbury, en 1971 y repitió después en la de 2000. El genio de Minneapolis estuvo a punto de presidir el certamen en 2014, pero las filtraciones en las redes sociales lo echaron atrás y  finalmente fueron The Who los que ocuparon el lugar que parecía destinado a él.

Los organizadores han querido dar este  año un protagonismo absoluto a los dos músicos. La Pirámide, el escenario más importante, estará presidido por la imagen que Bowie presentaba en su Aladdin Sane. En el Park Stage, además, se escuchará una interpretación de la ‘Heroes Symphony’ de Philip Glass inspirada en el segundo álbum de la llamada trilogía de Berlín del británico que estará acompañada de un espectáculo de luces. Aún se desconocen los detalles de los homenajes a Prince, aunque desde la dirección ya han adelantado que su figura estará presente durante el evento.

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