12/04/2016

Reunimos las 10 canciones (y versiones) indispensables de Florence + The Machine aprovechando su doble visita de esta semana.

Esta no es una semana cualquiera, especialmente si el pasado mes de diciembre marcaron en el calendario los ahora sí inminentes 16 y 17 de abril, días en los cuales el Palau Sant Jordi de Barcelona y el Palacio de Vistalegre de Madrid se vestirán de gala para recibir a la que con toda seguridad sea la mejor frontwoman de la actualidad: Florence + The Machine. Y todo esto sin tener una trayectoria demasiado larga si la comparamos con la de otros grupos con los que ha compartido o compartirá la parte más alta de los mejores festivales de todo el mundo entre los que podemos ver a nombres como Radiohead, LCD Soundsystem, Blur, The Strokes, Drake… Encabezar festivales como Glastonbury, Coachella, Austin City LimitsLollapalooza ya no es ningún escollo para Florence Welch, lo que la corona definitivamente como una de las divas indiscutibles del pop actual.

Hace tan solo siete años de la publicación del disco debut de Florence + The Machine, Lungs (2009), pero este tiempo y sus tres discos han sido tiempo suficiente para dejarnos un legado de canciones (y versiones) imprescindibles firmadas por la mezzosoprano que tengan por seguro que interpretará en su mayoría en nuestro país (como pudimos comprobar en la última edición del Festival Internacional de Benicàssim). Y por ello, hemos tenido a bien reunir 10 de ellas como puerta de entrada para los que todavía no le hayan dado la oportunidad, y como preparación imprescindible para los que ya cuentan las horas que quedan.

‘Dog Days Are Over’ (Lungs, 2009)

Como si de un telón que se abre para mostrarnos un mundo maravilloso y de fantasía se tratara. Así empieza la primera canción de la discografía de Florence + the Machine. Un inicio de arpa en solitario que disimulaba el estallido musical y vocal progresivo que se sucedería hasta el tramo final de la canción, donde volveríamos a la calma sosegada inicial. Un juego de crescendos y decrescendos cuya combinación con la voz mezzosoprano de Florence daría forma a su mayor seña de identidad a lo largo de su carrera. La primera gran canción de tantas otras que vendrían después.

‘Cosmic Love’ (Lungs, 2009)

El problema de que Florence cante canciones desgarradoras de desamor, o de sentimientos oscuros, es que te traslada inmediatamente a su estado emocional interior. Y si has tenido un desengaño amoroso a corto plazo y escuchas ‘Cosmic Love‘, estás perdido. Arpa incesante (una vez más), baterías retumbantes acompañadas de la voz desgarrada —o grito desesperado, más bien— de Welch, toda una prueba de fuego para luchar por no salir de ese pozo de oscuridad y optar por cortarte las venas. Hasta que al final vuelve a sonar el solo de arpa, claro, el mejor momento para irnos a dormir y descansar… y mañana será otro día.

‘Kiss With a Fist’ (Lungs, 2009)

No se crean que ella se queda siempre a verlas venir. A sufrir el problema en vez de enfrentarlo y así solucionarlo. Aquí está la prueba, la canción más rockera del introspectivo Lungs, aunque no sin controversia de por medio, ya que en el momento de su publicación fue muy criticada porque se creía que se estaba haciendo apología de la violencia doméstica por frases como “A kiss with a fist is better than none?” o “My black eye casts no shadow” (lo que de hecho no es del todo falso, solo que Florence usa aquí la violencia como metáfora sobre las peleas verbales (Florence dixit)). Pese a ello, temazo de corta duración y de digestión rápida, perfecta para darle al play una y otra vez.

‘You’ve Got The Love’ (Lungs, 2009)

¿Te has enamorado muy fuerte alguna vez? Seguro. ¿Conocías a Florence + the Machine en ese momento? Si la respuesta vuelve a ser que sí, entonces seguro que en algún momento le has dedicado o le has asignado esta canción a esa persona. El hit absoluto de Florence que todo el mundo conoce (y que es una versión), y que no envejecerá en la vida. Porque nada más importa si tienes al lado a la persona que tiene y te da todo el amor que necesitas.

‘Shake It Out’ (Ceremonials, 2011)

La canción que coronaba Ceremonials, el siempre difícil segundo disco de cualquier artista y también de Florence Welch. Una oda a la épica más demoledora, con un inicio íntimo y una progresión que solo crece y crece por mucho que pasen los segundos. Una canción, como bien dice su título, para despojarse de todo, para liberarse de tensiones, de miedos, de cualquier cosa que cantar a pleno pulmón pueda solucionar. Y no son pocas. Poderío absoluto.

‘Never Let Me Go’ (Ceremonials, 2011)

La otra cara de Welch: más implosiva que expansiva, íntima en su propia noción de pop siempre barroco e intenso. Una canción con un punto gélido, que habla del mar y sus profundidades, y del miedo a que te dejen ir, sea una persona o algo más espiritual. La parte final, con ese coro que repite “never let me go” mientras Florence surca por encima, es de los que pone la piel de gallina.

‘What Kind Of Man’ (How Big, How Blue, How Beautiful, 2015)

El nuevo éxtasis de Florence. Una canción portentosa, una demostración de fuerza y exuberancia escenificada en ese riff implacable, que parte la canción en dos y da pie al himno absoluto en el que el tema acaba desembocando, en el que la protagonista se crece hasta límites insospechados y que acaba siendo perfecto para esos grandes recintos que Welch ya está llenando. Entre estribillo y estribillo, un interesante pasaje algo más bluesero y onírico que le aporta el toque curioso al himno. La letra, rotunda: “What kind of man loves like this?“.

‘Queen Of Peace’ (How Big, How Blue, How Beautiful, 2015)

Otra de las epopeyas marca de la casa. Un tema de euforia serena, de letra amarga de pérdida y desamor, en la que los vientos adoptan un papel imprescindible a la hora de elevar la intensidad, y que además viene acompañada por un fenomenal videoclip protagonizado por la propia Florence en el que reflexiona sobre una etapa de su vida marcada por la inocencia, en medio de una atmósfera donde la violencia de las disputas de los hombres a su alrededor era algo habitual.

‘Times Like These’ (Foo Fighters)

Versión íntima y preciosista del clásico ‘Time Like These‘, elevada perfectamente a la atmósfera de Welch como recuerdo a Foo Fighters en general, y a su amigo Dave Grohl en particular, cuya lesión pocas semanas antes de esta actuación propició que Florence + the Machine fuesen los grandes cabezas de cartel de una jornada de Glastonbury 2015 (estaban previstos inicialmente para la antesala de los americanos). Ejecución sobresaliente y victoria absoluta, además de un punto de inflexión en la carrera de la británica que la situó definitivamente entre los más grandes. Y allí estuvo servidor para comprobar que todo eso fue cierto.

‘All You Need Is Love’ (The Beatles)

No hay mejor canción que la —simple pero efectiva— oda al amor que supone ‘All You Need Is Love‘ de The Beatles, que fue interpretada por Florence y su banda en la sala Zenith y que cubrió cada rincón de un júbilo que tanto necesitaban los franceses (y el resto) tras los terribles atentados sucedidos poco antes en aquella fatídica noche en la sala Bataclan. “And in the end the love you take is equal to the love you make“, o eso esperamos… Te queremos, Florence.

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