19/11/2015

Aprovechando su paso este fin de semana por Barcelona y Madrid, proponemos una lista con lo mejor del dúo de Baltimore.

Empieza la semana Beach House del año Beach House. El dúo de Baltimore aterriza mañana en Barcelona para actuar dos noches seguidas en Apolo, y el domingo viajará a Madrid para ofrecer otro concierto en La Riviera. ¿Las entradas? Completamente agotadas en Madrid y la noche del sábado en Barcelona, pero ha salido una última remesa para el viernes que al parecer todavía no se ha agotado. Ya se ha hablado mucho del impacto que ha causado la banda en toda una generación, que ven en ellos a los máximos exponentes de un revival dream-pop muy característico. Podríamos hablar largo y tendido de su atractivo, de todo lo que nos enamora de ellos, de la importancia que tuvo Teen Dream para muchos de nosotros (incluido aquel concierto en el Primavera Sound 2010), pero teniendo en cuenta que estamos a finales de 2015, suponemos que todo el mundo lo sabe. Así, hemos optado por presentar nuestras diez canciones favoritas de un extensísimo repertorio que se reparte entre seis discos, de los cuales presentarán ¡dos! en estas veladas. Sabemos que hay elecciones polémicas, pero hemos intentado justificarlas en la medida de lo posible.

LISTA DE SPOTIFY CON LAS 10 MEJORES CANCIONES DE BEACH HOUSE.

‘Master Of None’ (Beach House, 2006)

Con Beach House siempre se establecen dos fases, la de Carpark, es decir, los inicios, y la de Sub Pop, con los que dieron el gran pelotazo. De esta época se recuerda Master Of None por muchos motivos. No sólo porque es su primera gran canción sino porque sentó las bases de ese sonido entre fantasmagórico y melancólico. Además, The Weeknd, cuando aún no era nadie, la sampleó para uno de los cortes de su primera mixtape, House Of Balloons, algo que no sentó nada bien al dúo. Recientemente ha aparecido una serie con el mismo título de Aziz Ansari, popular cómico conocido especialmente por su papel en Parks And Recreation. No sabemos si es a propósito, pero es una de las sensaciones de la temporada, no sólo porque utiliza el tema en uno de sus momentos cruciales, sino porque aparece Father John Misty y, más importante, tiene un sentido del humor entrañable.

‘Gila’ (Devotion, 2008)

Me voy a poner sentimental ahora, pero cuando conocí a una de mis amigas más queridas a través de Last FM me introdujo a un concepto musical muy interesante: los temas Gillette. Para dejarlo claro: esas canciones ideales para cortarte las venas en el sentido más metafórico de la expresión. Y no hay canción más triste, pero a la vez arrebatadoramente romántica que ‘Gila’ (tendría que consultar con ella si el hecho de que compartan las tres primeras letras fue el motivo por el que bautizó así esta suerte de género). Aquí se encuentran algunos de los mejores momentos del dúo y esa dualidad que siempre les ha marcado. Puede haber un punto de bajón, pero siempre esperanza en sus producciones.

‘Norway’ (Teen Dream, 2010)

En las postrimerías de 2009 Beach House lanzaron Norway, el sencillo de adelanto de su tercer disco, Teen Dream. Era justo cuando los había anunciado el Primavera Club para debutar en Barcelona y Madrid (en España no porque un tiempo antes ya estuvieron en el ¿difunto? Tanned Tin). No pasa nada por admitir que fue entonces cuando la mayoría de la gente les conoció, pero estaban aún a punto de explotar: ¡actuaron en el Sidecar y un día después en una La [2] de Apolo abarrotadísima! Así que es probable que esta fuese la primera canción que muchos escucharon de los de Baltimore y, por tanto, normal que todos cayesen rápidamente bajo el embrujo del dúo. Seguían las constantes dream-pop, la voz rasgada de Victoria Legrand, los teclados y coros celestiales, pero todo con una mezcla mucho más clara gracias a Chris Coady.

’10 Mile Stereo’ (Teen Dream, 2010)

Hay cierto consenso en que Teen Dream, por algún motivo u otro, es el mejor disco de Beach House. Dicho esto, cuesta distinguir en él, que también fue considerado uno de los mejores álbumes del año, lo que son obras maestras y temas aparentemente menores. Pero podríamos estar más o menos de acuerdo en que 10 Mile Stereo es probablemente lo más grande que hayan hecho jamás. Su primer minuto y medio empieza calmado, pero luego todo sube hasta los cielos, como muchos de los grandes temas del dúo, para luego acabar con unas notas casi eclesiásticas. Hay momentos de puro ruido cercanos al shoegaze aunque la producción sea límpida y la letra vuelve a ese tema recurrente que es el desamor.

‘Take Care’ (Teen Dream, 2010)

Beach House tienen una habilidad innata para componer grandes cierres para sus discos y no hay cosa más brillante que Take Care. Un baladón de toma pan y moja con momentos de auténtica llorera, para coger al ser querido que tengas más a mano y fundiros en el más cálido de los abrazos. Ese órgano, esas notas que te van conduciendo con pequeños pasos hacia más allá de las nubes hasta llegar a los tres minutos finales en los que la canción lentamente se va difuminando de manera brillante con una Victoria repitiendo hasta el infinito ese “I’ll take care of you / That’s true” como un mantra que todos hemos adoptado y distinguido como uno de sus versos más reconocibles.

‘Wild’ (Bloom, 2012)

Me cuesta destacar titulares en las entrevistas, pero la única que vez pude entrevistar a Beach House hace ya más de tres años Alex Scally me lo sirvió en bandeja: “Nuestras viejas canciones eran como planetas, pero las nuevas son grandes como galaxias”. Una preciosa metáfora para describir el sonido cada vez más expansivo, pero sin traicionar a sus orígenes, que Beach House entregaron en su cuarto álbum, Bloom. Y uno de los temas más representativos de ese trabajo, quizá por desmarcarse más de su obra anterior es Wild. Ya la pudimos escuchar unos meses antes de que saliese el disco en el Fly Me To The Moon (por favor, Primavera, recuperad ese minifestival) y desde entonces quedamos prendamos de ella. Aquí la percusión orgánica cobraba más fuerza que nunca, hasta el punto de sacudirte violentamente la caja torácica. Ahora, desgraciadamente, reniegan un poco de estas producciones, pero siguen siendo de lo mejor que han hecho en su carrera.

‘Irene’ (Bloom, 2012)

Volvemos al tema de los cierres, ‘Irene’ es una de las cosas más hermosas que se han hecho en el pop en el siglo XXI. Empieza con una especie de feedback que recuerda a olas del mar (más si tenemos en cuenta que el anterior corte del disco es ‘On The Sea’) y se va desarrollando de manera coherente, natural y lógica. Primero la percusión es apagada, luego resuena con aplomo. La letra son apenas tres estrofas, pero contienen uno de esos versos que tanto nos gustan de Beach House: “It’s a strange paradise”, que se repite incesantemente. Suelen cerrar los sets con ella antes de los bises y no nos parece mejor idea. Además, contiene unos minutos de silencio hasta que al final suena la hidden track Wherever You Go que puede parecer anecdótica, pero me gusta pensar que es una pista del enfoque más lo-fi que seguirían unos años después.

‘Sparks’/’One Thing’ (Depression Cherry/Thank Your Lucky Stars, 2015)

Todos recordareis la declaración de intenciones que hicieron Beach House en verano al anunciar Depression Cherry, que volverían al sonido de los inicios desmarcándose un poco de su éxito comercial, como dejando entrever que lo que habían hecho hasta ahora en Sub Pop no les había dejado del todo satisfechos. Una vez pudimos escucharlo el shock tampoco fue tan grande, pero sí es cierto que el adelanto, Sparks, nos descolocó a todos, y no por sonar lo-fi, sino por apostar por un sonido claramente guitarrero, de reminiscencias shoegaze y muy, muy My Bloody Valentine (no sé si porque Victoria parecía Bilinda). El caso es que repitieron la jugada en One Thing, de su sexto álbum, Thank Your Lucky Stars, en cuya presentación en televisión vimos a Legrand desprenderse de los teclados y colgarse una guitarra. Un antes y un después, pero absolutamente alucinante.

‘All Your Yeahs’ (Thank Your Lucky Stars, 2015)

En este momento estaréis pensando: “estos tíos se han vuelto locos”. Estos dos álbumes de 2015 han generado división de opiniones, la recepción no ha sido tan cálida como otras veces y hay quien prefiere Depression Cherry y otros que se quedan con Thank Your Lucky Stars. El caso es que, sí, quizá hay canciones mejores como Real Love o Lazuli, pero All Your Yeahs nos flipa porque tiene un halo nocturno muy Chromatics especialmente por esos sintes palpitantes. Es completamente distinto a lo que habían hecho hasta ahora y en una banda que siempre ha mantenido un sonido bastante homogéneo es de aplaudir.

‘Elegy To The Void’ (Thank Your Lucky Stars, 2015)

Ahora sí que os vais a tirar encima nuestro. ¿Tres temas de Thank Your Lucky Stars? Pues claro que sí. Cuando todos esperábamos un álbum de descartes o repleto de piezas menores y experimentos con gaseosa, se sacaron de encima un trabajo muy sólido, repleto de buenas ideas y un lavado de cara sustancial. Como diría el gran José María García “el tiempo, ese juez insobornable que da y quita razones”, dirá si este trabajo es mejor o peor que Depression Cherry, pero una cosa queda clara, el hecho de salir justo mes y medio después que él le ha hecho más mal que bien. Pero vayamos al grano, en él encontramos la genial ‘Elegy To The Void’, cuyo título ya es la hostia. Es oscura, tenebrosa, con órganos casi fúnebres y es lo más cercano que han hecho recientemente a esos dos primeros LPs. Si a eso le sumamos potentes imágenes como “Sons and daughters / Bending at the altar / Disappearing in the mirror”, la cosa queda redonda.

Publicidad
Publicidad